LA OPORTUNA PRESENTACIÓN DE LA DEMANDA DE AMPARO DIRECTO FRENTE A LOS HORARIOS DE LABORES DE LAS AUTORIDADES RESPONSABLES.

 

 

Mario Alberto Becerra Becerril.

Mauricio José Becerra Becerril.

 

 

I. INTRODUCCIÓN.

 

Es una práctica común que muchos tribunales tanto federales[1] como locales[2], tengan un horario de labores que -por razones burocráticas, sindicales, etcétera- restringen –aunque sea por algunas horas- el plazo[3] de veinticuatro horas para que los gobernados puedan presentar su demanda de amparo directo[4].

 

Se trata de un tema de suma importancia en materia de impartición de justicia constitucional, pues –hasta hace poco- existía una gran incertidumbre causada fundamentalmente por la existencia de diversos criterios emitidos por Poder Judicial de la Federación, que se contradecían respecto a:

 

1. Si el día de término para la presentación de una demanda de amparo directo comprende veinticuatro horas naturales;

 

2. Si los horarios de labores de las autoridades responsables -fijados en acuerdos administrativos o leyes secundarias-  podían restringir el plazo para la presentación de una demanda de amparo directo; y

 

3. Si la demanda de amparo directo promovida en la primera hora hábil del día siguiente al del vencimiento del plazo era oportuna, ello no obstante que el horario de labores de las autoridades responsables restringía el plazo de veinticuatro horas.     

 

Sin embargo, la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al resolver la contradicción de tesis 209/2009-SS, en su sesión privada celebrada el 19 de julio de 2009, puso punto final sobre el criterio jurisprudencial que debe prevalecer y -como enseguida veremos- dotó de certeza jurídica a los gobernados sobre la oportunidad en la presentación de una demanda de amparo directo en el supuesto de que la autoridad responsable –derivado de su horario de labores- limite o restrinja el plazo de veinticuatro horas.

 

II. LOS CRITERIOS CONTRADICTORIOS SOSTENIDOS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO Y LA MATERIA DE LA CONTRADICCIÓN.

 

Los Tribunales Colegiados Segundo en Materia Administrativa del Tercer Circuito y Décimo Primero en Materia Civil del Primer Circuito, sostuvieron un criterio contradictorio con el emitido por el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito, ya que los primeros resolvieron que la presentación de la demanda de amparo directo en el día de vencimiento al plazo de quince días que otorga la ley de la materia, debe ajustarse al horario fijado por la autoridad responsable, de tal modo que si se presenta en las primeras horas del día hábil siguiente, será extemporánea; a diferencia del último de los indicados órganos, el cual resolvió que el último del plazo de quince días debe contarse en forma completa, como lo previene el artículo 23 de la Ley de Amparo, de donde resulta que si la autoridad responsable restringe la presentación por haber fijado horas hábiles para tal efecto, la presentación de la demanda en las primeras horas hábiles del día siguiente al de vencimiento es oportuna.

 

En tales condiciones, la SCJN determinó que la materia de la contradicción radicaba en establecer:

 

1. Si el día de vencimiento del plazo de quince días que dispone la Ley de Amparo para presentar la demanda de amparo directo ante la autoridad responsable debe sujetarse al horario fijado por ésta o debe contarse en forma completa; y

 

2. Si la restricción que hace la autoridad responsable para presentar la demanda de garantías al fijar un horario de labores y de recepción trae como consecuencia que se admita su presentación en las primeras horas hábiles del día siguiente.

 

III. LA RESOLUCIÓN DE LA SCJN.

 

La SCJN, al resolver la contradicción de tesis que nos ocupa[5], resolvió:

 

1. Que “los artículos 21, 23 y 163 de la Ley de Amparo, así como el 292 del Código Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria a aquella, establecen que la presentación de la demanda de amparo directo ante las autoridades responsables podrá hacerse fuera del horario de labores el día de vencimiento, lo cual significa que podrá presentarse ante el secretario autorizado o en la Oficina de Correspondencia Común u Oficialía de Partes Común –según la denomine la ley respectiva– entre la hora de conclusión del horario de trabajo y las veinticuatro horas, lo que deberá tomarse en cuenta para realizar el cómputo del plazo legal.”[6]

 

Lo anterior, “porque el día de término para la presentación de la demanda en el juicio de amparo directo se entiende de veinticuatro horas naturales, contadas de las cero a las veinticuatro. Así las cosas, debe admitirse la demanda de garantías presentada antes de las doce de la noche del último día del plazo de quince días establecido por el referido artículo 21.”[7]

 

2. Que “el día del vencimiento del plazo para presentar la demanda de amparo directo comprende las veinticuatro horas, como lo prevén los artículos 21, 23 y 163 de la Ley de Amparo, así como el 292 del Código Federal de Procedimientos Civiles de aplicación supletoria de aquella, de ahí que no puede restringirse por el horario de labores fijado por las autoridades responsables, máxime que en la materia del juicio de amparo es indiscutible que rige la Ley Reglamentaria de los Artículos 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; efectivamente, no puede aceptarse que la presentación de la demanda de amparo directo quede sometida a la ley de la que surge el acto reclamado o a los acuerdos administrativos de los tribunales responsables que fijan horarios de trabajo, pues con los mismos se limita a los gobernados el acceso a la impartición de la justicia constitucional, al impedirles ejercer sus derechos dentro del plazo establecido por el referido artículo 21.”[8]

 

3. Que “el plazo para la presentación de una demanda de amparo directo debe observarse estrictamente, ya que constituye un supuesto que delimita el tiempo en que la parte inconforme con la sentencia, laudo o resolución que ponga fin a un juicio puede válidamente ejercitar esa acción, sin embargo, ello también implica la obligación de la autoridad responsable de respetarlo y, no limitarlo o restringirlo, pues cualquier acción tendiente a hacerlo entraña una restricción ilegal al derecho fundamental de pedir justicia. En otras palabras, el ejercicio de la acción de amparo a través de la presentación del escrito respectivo no puede limitarse mediante la reducción del término, aunque sea de unas horas, agraviando a la parte quejosa que sabe que dispone de un lapso determinado y que el último día de éste se cuenta como de veinticuatro horas. En esas condiciones, cuando con motivo de un horario de labores fijado en acuerdos administrativos o leyes secundarias, se restrinja la oportunidad para la presentación de la demanda de amparo directo, generándose la imposibilidad de hacerlo hasta las veinticuatro horas del día de vencimiento, lleva a concluir que es oportuna su presentación en la primera hora hábil del día siguiente, ya que por causas ajenas al quejoso se vio imposibilitado para hacerlo el último día del plazo.”[9]

 

IV. CONCLUSIÓN.

 

La resolución de la SCJN, además de dar certeza jurídica a los gobernados respecto a la oportuna presentación de una demanda de amparo cuando los horarios de las autoridades responsables restringen el plazo de veinticuatro horas, pone de manifiesto que la práctica diaria, en infinidad de ocasiones, nos enfrenta a situaciones o hechos que si bien a primera vista nos podrían parecer lógicos, requieren de una interpretación basada en la experiencia.

 

Como atinadamente afirma Oliver Wendell Holmes: “La vida del Derecho no ha sido lógica: ha sido experiencia”.

 

 

  



 

 

 



[1] Por ejemplo el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa.

[2] Ejemplos de ello son el Tribunal de lo Contencioso Administrativo del Distrito Federal y el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal.

[3] Consideramos importante aclarar que hacemos referencia a “plazo” y no a “término”, pues como señala Humberto Enrique Ruiz Torres: “Los términos no están sujetos a cómputo, los plazos sí” (Curso General de Amparo, Oxford, México 2006, página 332).

[4] Conforme al artículo 163 de la Ley de Amparo la demanda de amparo directo debe presentarse por conducto de la autoridad responsable.

[5] El texto completo de la ejecutoria relativa a la contradicción de tesis 209/2009-SS puede ser consultado en: www.scjn.gob.mx.

[6] DEMANDA DE AMPARO DIRECTO. EL DÍA DE TÉRMINO PARA SU PRESENTACIÓN ANTE LAS AUTORIDADES RESPONSABLES COMPRENDE LAS VEINTICUATRO HORAS NATURALES. (Jurisprudencia visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Instancia: Segunda Sala, Tomo XXX, Agosto de 2009, Página: 154).

[7] Idem.

[8] AMPARO DIRECTO. EL PLAZO PARA LA PRESENTACIÓN DE LA DEMANDA NO PUEDE RESTRINGIRSE POR EL HORARIO DE LABORES FIJADO POR LAS AUTORIDADES RESPONSABLES EN ACUERDOS ADMINISTRATIVOS O EN LEYES SECUNDARIAS. (Jurisprudencia visible en Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Instancia: Segunda Sala, Tomo XXX, Agosto de 2009, Página: 96). 

[9] DEMANDA DE AMPARO DIRECTO. ES OPORTUNA SU PRESENTACIÓN EN LA PRIMERA HORA HÁBIL DEL DÍA SIGUIENTE AL DEL VENCIMIENTO DEL PLAZO, CUANDO CON MOTIVO DE UN HORARIO DE LABORES FIJADO EN ACUERDOS ADMINISTRATIVOS O LEYES SECUNDARIAS SE RESTRINGIERON LAS VEINTICUATRO HORAS. (Jurisprudencia visible en el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Instancia: Segunda Sala, Tomo XXX, Agosto de 2009, Página: 154).