Las diferencias en las modalidades educativas presencial y a distancia en línea*

Lic. Guillermo Roquet García

guillermoroquet@gmail.com

“El estudio de la educación a distancia puede ser

el futuro del estudio de la educación presencial”

La educación de claustro o educación in situ ha prevalecido por cientos de años. La metodología de enseñanza casi tampoco ha variado en todo este tiempo. La imagen del docente sigue siendo la misma desde la época de la edad media hasta nuestros días. El monopolio del conocimiento ha estado totalmente en manos del docente en este formato educativo.

Con el inicio del presente milenio en el ámbito educativo han surgido nuevas formas de enseñanza y aprendizaje como lo es la educación a distancia. Aunque esta modalidad cuenta con una historia de más de cien años, es hasta el surgimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, que aplicadas a la educación, han representado un nuevo impulso y la posibilidad de ofrecer más oportunidades educativas para aquellas personas que tienen necesidad de superarse profesionalmente, surgiendo de esta manera formas y modelos educativos novedosos.

Es así que ahora estamos transitando de la educación de claustro a la educación liberada[1], donde los factores que influyen en ambas modalidades son en gran medida universales en ambientes diferentes, en poblaciones distintas y en circunstancias disímiles.

Es por esto que consideramos necesario dar a conocer cuáles son las diferencias en estas dos estrategias educativas, pues cuando no se tiene la información adecuada o suficiente sobre lo que caracteriza a la educación a distancia en línea[2] (e-learning), casi invariablemente el punto de partida para iniciar su conocimiento es la comparación que se puede hacer con la educación convencional o presencial. A partir del análisis de estas diferencias es que podemos establecer la conveniencia y pertinencia para utilizar o no esta “nueva” forma educativa.

Debido a la falsa creencia de que los programas educativos (asignaturas y cursos en general) que se diseñan para ser impartidos en la educación convencional o presencial, pueden ser transferidos o trasladados con cierta facilidad a la modalidad a distancia, bastando para esto tan solo hacer algunos ajustes, es que en este escrito nos hemos preocupado por hacer las distinciones entre una y otra.

Cuando surge alguna innovación educativa, trátense ésta de recursos educativos, dinámicas grupales, materiales didácticos, procedimientos de evaluación o sistemas novedosos de educación, aparecen las comparaciones donde se trata de establecer cuál es el mejor. En este caso, de ninguna manera pretendemos llegar al final del documento diciendo que una es mejor que la otra, pues nuestro único propósito es tan solo hacer las diferenciaciones.

Un aspecto de entrada que hay que subrayar es que cada modalidad (cara a cara o a distancia en línea) tiene sus aplicaciones específicas, así como también algunos aspectos en que coinciden. Por ejemplo, en esto último, diremos que en ambas el objetivo es la formación de los individuos con necesidades educativas. Ambas son estrategias de educación con aplicaciones concretas. Ambas modalidades se sustentan en: los estudiantes, el docente, la administración educativa y los materiales de enseñanza.

Aunque en este documento hacemos una descripción sucinta de los elementos que caracterizan y diferencian a ambas modalidades, el lector al finalizar el documento podrá darse cuenta que son muchos los detalles que las distinguen.

Los ámbitos que analizaremos de ambas modalidades son: el diseño instruccional, el docente, el estudiante, los materiales didácticos, la comunicación y la organización institucional.

Hacemos la advertencia al lector que cuando analicemos algunos aspectos en cada ámbito, es posible que se tenga la sensación de la repetición, sin embargo, consideramos que ésta es necesaria, pues el análisis se hace ahora desde otra perspectiva.

I. EN CUANTO AL DISEÑO INSTRUCCIONAL

El diseño instruccional en la educación presencial muchas veces no está claramente establecido o documentado tan sólo se expresa como programa educativo y como documento base para el docente y por ende para enseñar. Mientras que en la educación a distancia en línea es absolutamente indispensable que este diseño se encuentre bien explicitado y centrado en el estudiante individual, pues esta modalidad no admite las improvisaciones o indefiniciones. Veamos más en detalle estas diferencias:

1.1 El programa educativo

En la educación tradicional el programa educativo ha sido creado y está centrado en la experiencia del docente que imparte la asignatura (enfoque endocéntrico[3]), pues todo lo plasmado gira en torno a cómo ha de efectuar la enseñanza (objetivos de aprendizaje, materiales de apoyo, dinámicas grupales, evaluación del aprendizaje, etc.).

Estos programas educativos presenciales es posible que no estén estructurados al detalle hasta llegar al Plan de clase, esta deficiencia puede ser subsanada por el docente que se encargará de ajustarlo a las circunstancias que se van presentando con los estudiantes, el calendario escolar y los intereses, tanto de los estudiantes como del docente. La elaboración del programa si bien es laborioso, no lo es más que en el caso de la educación a distancia.

En la educación distante el programa educativo está más centrado en el estudiante y la atención que recibe es totalmente personalizada (enfoque paidocéntrico[4]): objetivos de aprendizaje, actividades de aprendizaje, materiales didácticos, formas diferenciadas de evaluación, uso de medios de comunicación personalizada (correo-e y teléfono) o grupal (chat, foro de discusión, lista de distribución, audio-conferencia o video-conferencia), etc. En esta modalidad el programa educativo tiene que estar lo más estructurado posible, pues al estudiante distante no le quedar dudas acerca de ninguna de las acciones que ha de realizar para alcanzar los objetivos de aprendizaje.

La realización del diseño del programa educativo y su operación es más estructurado, pues demanda la participación de un grupo interdisciplinario. El programa aparentemente está estructurado de una manera más rígida, pues debe preverse todas las posibilidades del proceso de la enseñanza y el aprendizaje; sin embargo, el programa educativo puede ser fácilmente actualizado una vez que ha concluido.

Para el estudiante el programa se considera flexible porque cada quien puede avanzar por rutas diferentes del conocimiento, experiencias de aprendizaje diversas, de acuerdo a intereses propios del estudiante y al tiempo disponible para el estudio, teniendo de esta manera mucha más libertad y autonomía sobre lo que desea aprender.

1.2 El proceso educativo

En la situación de enseñanza tradicional el docente trabaja casi en total soledad, pues de esta manera planea, diseña y desarrolla los recursos educativos para impartir la enseñanza: programa educativo, elaboración de experiencias de aprendizaje o prácticas, técnicas didácticas para el manejo de grupo, elaboración y/o calificación de exámenes, etc.

El docente asesor o tutor[5] en la distancia está acompañado por un grupo de expertos multidisciplinario, que en todo momento del proceso pueden intervenir para hacer que la modalidad funcione adecuadamente. Estos especialistas son: diseñador instruccional o experto en didáctica (pedagogo o psicólogo educativo), expertos en contenido (profesionales de la disciplina), diseñador gráfico, diseñador de interfaz, técnico en sistemas y coordinador académico (que supervisa y monitorea el proceso educativo).

Como en la presencialidad, tanto la enseñanza como el aprendizaje, es un proceso simultáneo, podemos hablar de éste como el proceso enseñanza-aprendizaje, mientras que en la educación a distancia este proceso se da en tiempos diferentes, es decir, primero se estructura la forma de enseñar y posteriormente el estudiante realiza el proceso del aprendizaje, luego entonces debemos hablar del proceso de la enseñanza y el aprendizaje. Dicho de otra manera, en la educación presencial el proceso es de enseñanza-aprendizaje (por ser simultáneos), mientras que en la educación a distancia diremos que el proceso es de enseñanza y de aprendizaje (por ocurrir ambos en tiempos diferentes). Sutil diferencia conceptual pero gran diferencia en lo operacional.

1.3 La administración educativa

En la educación ortodoxa los horarios para el estudio son rígidos, pues tiene que ocurrir la experiencia educativa en un mismo tiempo y lugar. En cambio, en la educación a distancia los horarios de estudio son establecidos por el propio estudiante, determinando los días, lugares y horario de estudio.1.4 El ritmo de estudio

En la presencialidad se parte del principio erróneo de que la totalidad de los estudiantes aprende simultáneamente en el aula. Ha quedado demostrado en muchos estudios que cada estudiante tiene su propio ritmo de comprensión y lo mismo de estudio.

En la educación remota cada estudiante avanza de acuerdo a la velocidad de asimilación y construcción de los conocimientos, del grado de motivación por el estudio y del tiempo que puede asignarle al estudio.

1.5 Fuentes de información

El uso de la información en la educación convencional está acotada o limitada a los conocimientos del docente y el libro de texto. Si el profesor se ausenta del salón de clases por alguna causa (enfermedad, problema personal, suspensiones de clases, etc.), los estudiantes se ven afectados en el avance de los conocimientos. En la educación virtual[6] el estudiante ya no depende del profesor como fuente principal de los conocimientos, la información es mucho más amplia, pues va más allá del contexto local escolar, pudiendo acceder cada estudiante a múltiples fuentes de información en el mundo (artículos especializados, revistas electrónicas de especialidad, bibliotecas digitales, software, etc.), no solo en el idioma nativo del estudiante. Cabe aclarar que las mejores fuentes para el aprendizaje son los materiales didácticos elaborados ex profeso.

1.6 Materiales didácticos

En la presencialidad los materiales educativos por lo general carecen de diseño didáctico y por tanto, tan solo son recursos de apoyo que han sido creados en su mayoría por cada profesor. Son pocos los docentes que cuentan con verdaderos materiales que presentan una estructura didáctica. Estos materiales finalmente logran el propósito educativo gracias a la experiencia y el conocimiento del docente que los expone y explica.

En la enseñanza virtual los materiales didácticos son absolutamente indispensables, pues en cierta forma sustituyen al docente[7] en sus exposiciones en la forma de enseñanza presencial, por lo tanto, deben estar cuidadosamente elaborados para que alcancen la categoría de auto suficientes y logren por sí mismos el efecto esperado… ¡el aprendizaje!

1.7 Actividades de enseñanza-aprendizaje

En la presencialidad las actividades para enseñar y aprender son casi siempre del mismo tipo, basándose principalmente en el estilo personal del docente. Consisten básicamente en exposiciones, toma de notas, elaboración de trabajos colaborativos de investigación, ejercicios, tareas concretas, etc.

En la distancia las actividades de aprendizaje están por lo general pensadas en el estudiante, pero a veces también en los diversos estilos de aprendizaje de los discentes. Es por esto que se diseñan diversas actividades para que el estudiante escoja la que más se adecue a su característica personal (reflexivo, analítico, concreto, abstracto, pragmático, etc.).

1.8 Evaluación del aprendizaje

La evaluación del aprendizaje en la educación convencional, dado el volumen de estudiantes que constituyen un grupo numeroso (30, 40 50 y hasta más estudiantes), está constreñida principalmente a la aplicación de exámenes objetivos departamentales (opción múltiple, falso-verdadero, jerarquización, etc.). En menores ocasiones se evalúan las participaciones y los trabajos de investigación. Lo que se evalúa principalmente es la capacidad de memorización que tienen los estudiantes, se explora qué tanto, recuerdan sobre ciertos datos, situaciones y procesos.

En la modalidad a distancia la evaluación de los aprendizajes está determinada por varias estrategias que le permiten a cada estudiante comprobar el grado de avance, pues se aplican autoevaluaciones, coevaluaciones, heteroevaluaciones y la clásica evaluación del docente[8]. En esta modalidad la evaluación está más enfocada a la demostración de la aplicación del conocimiento y la solución de problemas en el desempeño profesional.

II. EN CUANTO AL DOCENTE

En la introducción a la lectura de este documento mencionamos que la docencia presencial o de claustro no ha variado por varios cientos de años y que en este tiempo el monopolio del conocimiento ha sido casi exclusivo de quien imparte la enseñanza, sin embargo, con el surgimiento y evolución permanente en breve tiempo, las tecnologías de la información y la comunicación han hecho que surjan nuevos formatos de educación.

El docente de aula ha permanecido frente al grupo de estudiantes que le son asignados, siendo el principal depositario del saber y el centro de atención para los estudiantes (atención grupal); en cambio ahora el docente distante deja de estar en esa posición para pasar a colocarse virtualmente y en un sentido figurado, a un costado de cada estudiante (atención individualizada). Analicemos en este rubro las diferencias más evidentes del docente en ambas modalidades educativas.

2.1 Habilidades y competencias comunicacionales

El docente expositor de aula debe poseer habilidades que el docente asesor o tutor distante no requiere, así el presencial ha de ser experto en comunicación oral, debe saber expresarse con corrección, con suficiente potencia, saber subrayar o enfatizar palabras, frases o ideas de viva voz. Comunicarse cara a cara con los estudiantes apoyándose muchas veces en recursos de enseñanza como el pizarrón, proyectores de varios tipos, etc. Una ventaja para este docente es que puede observar inmediatamente las reacciones del estudiante. En esta modalidad la desventaja es más para el estudiante (y a veces para el docente), pues dice las cosas de manera inmediata y sin reflexionarlas mucho.

El docente distante en cambio debe poseer otras habilidades como la comunicación escrita, donde debe expresarse correctamente por escrito, sin faltas ortográficas, con redacción clara y sencilla. Comunicarse mediadamente, es decir sólo a través medios de comunicación como: el correo-e, el foro, las listas de distribución y el Chat. Muy eventualmente también puede comunicarse a través de otros medios orales como: el teléfono, la audioconferencia y la videoconferencia. Una limitante para este docente es que no puede ver inmediatamente las reacciones del estudiante (medios de comunicación asincrónica). Tan sólo puede desarrollar la habilidad de interpretar lo que le dice el estudiante por escrito. Para el estudiante y para el asesor distante la ventaja radica en que las respuestas son más analizadas, más reflexionadas, antes de hacer clic para enviar o registrar una respuesta. La desventaja para ambos está en que si no se saben expresar adecuadamente (redacción) o no poseen una adecuada ortografía, es posible que esto devalúe la calidad del contenido comunicado.

2.2 Control del proceso de enseñanza-aprendizaje

El docente presencial tiene un mejor control grupal de sus estudiantes, pues establece los momentos exactos en que habrán de ocurrir las experiencias educativas. Puede captar en el momento del proceso las reacciones de los estudiantes, sobre necesidades específicas de conocimiento, intereses personales, deficiencias de aprendizaje, etcétera, y de esta manera puede modificar, ampliar o profundizar sobre el tema de estudio.

En cambio el docente remoto está supeditado a los avances diferenciados de los estudiantes, teniendo que esperar a que cada estudiante vaya cubriendo los objetivos de aprendizaje de acuerdo al ritmo de aprendizaje de cada uno. Esto que pareciera una desventaja en realidad significa un control absoluto de la situación individual, pues sabe con certeza cuáles son las fortalezas y debilidades de cada estudiante en su aprendizaje.

2.3 Conocimiento y fuentes de información

En la educación cara a cara la principal fuente de conocimiento, como ya lo habíamos mencionado, está dada en el docente, que se esmera en transferir la información a sus estudiantes mediante la oralidad, y de esta manera provocar aprendizaje; asimismo, otra fuente para la construcción del conocimiento en los estudiantes es el libro de texto que se emplea en la asignatura y alguna bibliografía complementaria.

En la educación en línea las fuentes de información están muy diversificadas, pues se pueden encontrar en: la guía de estudio, antología didáctica, manual, cuaderno de ejercicio, apuntes, artículos, libros de texto, biblioteca digital, sitios Web, disco compacto, portales educativos, sitios de interés, etc.

2.4 Medios de comunicación

Con relación a este aspecto encontramos que hay una gran diferencia entre uno y otro docente, pues mientras el docente presencial necesita saber utilizar adecuadamente los recursos de comunicación intermedia (pizarrón, rotafolios, retroproyector, diapositivas, etc.). No necesita saber utilizar los medios telemáticos (correo-e, foro de discusión, Chat, audio y video conferencia, etc.).

En cambio, el docente distante sí debe saber operar adecuadamente todos los medios de comunicación; debe poseer capacidades técnicas en el manejo de equipo y programas de cómputo, pero no necesita saber usar los medios de comunicación intermedia (pizarrón, diapositivas, retrotransparencias, etc.).

2.5 Fuentes de información

En cuanto a esto el docente cara a cara debe conocer básicamente los documentos (libros y revistas) que son fuente de conocimiento necesario para los estudiantes. Estas fuentes de información oral están soportadas en papel y se localizan en la biblioteca y librerías.

Los recursos de información para la educación basada en la red, tiene como fuentes de información en una amplia gama de fuentes (biblioteca, libro, revista, boletín, buscador, portal educativo, sitios de interés, etc.; todos ellos digitales).

2.6 Función educativa

Un primer aspecto a analizar es que el docente en la modalidad tradicional realiza básicamente funciones expositivas, por lo tanto, podríamos diferenciarlo de los otros docentes diciendo que es un docente expositor. Él controla totalmente la situación del proceso educativo en todo un grupo de estudiantes, los cuales dependen en su totalidad de las indicaciones que dé en el aula para que ocurra o se desarrolle el proceso educativo.

Mientras que el docente distante su principal función es la de facilitador, orientador, consejero, acompañante, supervisor y evaluador de cada estudiante que realiza las actividades de aprendizaje. Asimismo, ha de atender las dudas e inquietudes que tengan los estudiantes sobre los temas de su interés en su formación.

2.7 Relación docente-estudiante

En la situación educativa presencial, muchos docentes asumen posturas de mayor aceptación o rechazo hacia ciertos estudiantes por la simple empatía o antipatía que le pueda representar cada estudiante por su apariencia personal.

En la modalidad distante las actitudes de aceptación o rechazo tienden a aplanarse, pues el docente no cuenta con la visión física de cada estudiante, con lo cual se da una relación interpersonal más democrática o menos discriminatoria, un trato más homogéneo y principalmente relacionada con los contenidos.

2.8 Atención a la población estudiantil

En el ambiente presencial el docente llega atender a varias decenas de estudiantes, lo cual dificulta la atención personalizada; de esta manera muchos docentes llegan a desconocer a muchos de sus estudiantes.

En la distancia el docente asesor o tutor atiende a pocos estudiantes (idealmente 10 y excepcionalmente hasta el doble de este número), la razón es la necesidad que establece el sistema, que demanda una atención totalmente personalizada.

III. EN CUANTO AL ESTUDIANTE

Algunos estudios han encontrado claras diferencias entre los estudiantes de ambas modalidades educativas (Suárez y Anaya[9]), así por ejemplo se reporta que en la educación convencional el estudiante es un tanto receptivo, pasivo y dependiente; por el contrario el estudiante distante es autónomo, autogestivo, pragmático, activo e independiente.

3.1 Competencia

El estudiante de aula tiene más parámetros inmediatos de comparación con sus compañeros para ver el grado de avance o éxito en los estudios, se mide o compara en función de lo que ve en los demás compañeros.

En el estudiante distante el parámetro de éxito solo es comparable consigo mismo, analizando los tiempos para el cumplimiento de las actividades y los comentarios evaluativos que le hacen sus compañeros distantes y su asesor o tutor.

3.2 Seguridad

En la presencialidad aparentemente los estudiantes sienten una mayor seguridad del proceso educativo por encontrarse físicamente agrupados, sin embargo, son frecuentes los estudiantes tímidos e inseguros que no participan en la clase. El estudiante distante puede legar a tener la sensación de estar completamente solo en medio del proceso educativo.

3.3 Oportunidad de estudio

En la educación tradicional se observa que la oportunidad de estudio está más restringida, pues el estudiante debe poseer una edad determinada, vivir cerca del centro educativo y acudir a horarios rigurosos.

En la educación virtual las oportunidades de estudio se abren a casi cualquier persona con deseos de estudiar, pues aquí no importa la edad, la distancia y ni el horario, por lo tanto, es menos selectiva o restrictiva.

3.4 Población estudiantil

La educación cara a cara atiende principalmente a una población numerosa de estudiantes claramente identificada en una región o zona geográfica, por lo tanto, la atención es más grupal e impersonal.

A la educación en línea no le preocupa saber si sus posibles estudiantes son de zonas cercanas o remotas, lo mismo si se trata de una población relativamente concentrada o totalmente dispersa en un mismo estado, país(es) o continente(s).

3.5 La edad

En la presencialidad las edades son muy homogéneas (niño, adolescente o joven), en cambio en la distancia, la edad suele ser diversa, predominando las edades superiores a los de la presencialidad.

3.6 Ritmo de estudio

El estudiante convencional debe tratar de sostener un ritmo de estudio acorde a lo establecido por el docente en el salón de clases. Este es un aspecto problemático de la modalidad, pues atenta contra el principio del aprendizaje que demuestra que cada estudiante tiene su propio ritmo de aprendizaje. Si el estudiante se enferma, en este caso las experiencias del aula ya no se pueden recuperar.

En el caso de la educación virtual el ritmo de estudio lo establece el propio estudiante cuando determina la dedicación y la velocidad con que avanzará en el programa educativo. De esta manera cada estudiante se desempeña independientemente del docente y de los demás compañeros de estudio, pues es él quien decide los momentos en que ha de estudiar.

3.7 El lugar de estudio

Ya habíamos señalado al principio que en la presencialidad los estudiantes tienen que acudir a un lugar físico específico. Han de desplazarse desde sus casas para concentrarse en el centro educativo donde recibirán la enseñanza; asimismo, deberán vivir relativamente cerca del centro escolar, geográficamente cerca, donde no tengan que invertir demasiadas horas para acudir a la escuela y regresar a sus casas.

El estudiante distante no tiene que preocuparse por desplazarse al centro de estudio, ya que hasta donde se encuentre le llegará la información, los materiales didácticos y las actividades a realizar para alcanzar los objetivos de aprendizaje; asimismo, los estudiantes pueden vivir muy lejos del centro educativo, estar geográficamente dispersos, vivir en la misma ciudad o en otras ciudades, países o continentes, y recibir la enseñanza.

3.8 Ambiente y entorno de estudio

En la escuela física el ambiente de estudio ocurre casi siempre en la mayor parte del tiempo en el salón de clases, en menor medida en los laboratorios y en la biblioteca.

El alumno en la lejanía estudia en ambientes simulados como aulas virtuales (sitios Web con todos los recursos necesarios para que obtenga una educación equivalente a la que se imparte en la educación convencional); de esta manera, estudia en el hogar o en el lugar de trabajo u otro sitio que le brinde las condiciones necesarias.

3.9 El tiempo de estudio

El estudiante presencial generalmente tiene el tiempo suficiente para acudir al centro de estudio porque solo está dedicado a esto, el estudio.

El estudiante distante no cuenta con los tiempos para trasladarse y permanecer en el centro de estudio, debido a que tiene otras obligaciones que le impiden esta acción como son: el tener una familia que atender, el trabajo que no le permite asistir a ciertos horarios, impedimentos por falta de salud, el estar en alguna zona geográfica muy distante del centro educativo, el que ya no cuenta con la edad característica o propia de los estudiantes escolarizados, o casos extremos como estar internado en un hospital o privado de la libertad.

3.10 Estilo de aprendizaje

En la situación presencial los estudiantes son tratados como si todos estuvieran homologados en lo relativo a las formas o estilos de aprender, pues se les asigna por igual una misma experiencia de aprendizaje.

En la virtualidad las experiencias de aprendizaje pueden estar diseñadas tomando en cuenta este aspecto, es decir, que hay estudiantes que aprenden mejor de conocimientos y experiencias abstractas, en cambio otros prefieren experiencias concretas; unos gustan del trabajo individual, mientras que otros disfrutan el trabajo colaborativo; hay quien aprende mejor de ejemplos visuales, mientras otros gustan de la información auditiva.

3.11 El aprendizaje

En el ambiente de estudio escolarizado el proceso de aprendizaje se da en forma lineal, los contenidos se van abordando secuencialmente de acuerdo a los criterios establecidos por el docente y lo indicado en el programa educativo.

En la educación virtual cada estudiante puede pasar de un tema a otro sin ninguna restricción, estudiando de esta manera de acuerdo a los intereses propios; así puede, si lo desea, “salirse” del curso o la asignatura en línea (plataforma de estudio) y explorar contenidos que se encuentren en otros sitios Web. Por lo tanto, el proceso de aprendizaje puede ser lineal (como en la modalidad presencial) o ramificado e hipermediático.

3.12 Motivación y compromiso

Los estudiantes en la modalidad tradicional por lo general están dedicados solo al estudio, sin embargo, muchos estudian por obligación y compromiso con sus padres, por lo tanto, su principal o único compromiso es el estudio. Otro aspecto en este estudiante es que su actividad educativa transita casi en forma de inercia, sin plena conciencia de la importancia y de la posible aplicación de los conocimientos a situaciones concretas en el futuro desempeño de la vida profesional.

Los estudiantes en educación en línea en muchas ocasiones tienen como principal compromiso el tener que trabajar y el atender a su familia por estar casados. La motivación para el estudio está dada por la superación personal, por el deseo de alcanzar otros niveles de bienestar personal; sabe lo que quiere aunque no cuente necesariamente con buenas estrategias y técnicas de estudio, tiene claridad acerca de lo que quiere aprender, sabe de la importancia de los objetivos de aprendizaje, de los contenidos y de la aplicación de los conocimientos a situaciones concretas de la vida; por todo esto se compromete con el estudio.

3.13 La interacción y la interactividad

En los estudiantes presenciales es posible que haya mucha más interacción[10] social entre los estudiantes y profesores, sin embargo en relación a la interactividad con materiales didácticos resulta un tanto reducida o nula. En la educación de claustro suele ocurrir un mayor intercambio o situaciones socializantes (interacción social), pues la convergencia de todos los estudiantes en un solo salón de clases hace que interaccionen en ese espacio de manera formal e informal, es decir, el intercambio de ideas y experiencias es cara a cara (comunicación horizontal). La interacción didáctica suele darse mucho más como una comunicación vertical, es decir, de docente a estudiante y en menor medida entre estudiantes. En cambio, la interactividad, la que se da entre las personas y los equipos o aparatos de enseñanza, es mínima, pues son pocas las oportunidades que tiene cada estudiante para vivenciar experiencias de aprendizaje con los aparatos.

En la distancia la interacción jamás ocurre cara a cara, por lo tanto, se da a través de medios de comunicación (interacción mediada) en espacios virtuales. Para salvar esta situación se utilizan medios de comunicación diacrónicos (correo-e, teléfono,  foro de discusión, lista de distribución) o sincrónicos (Chat, teléfono, audio y video conferencia); pese a esto, hay mucha más interactividad de los estudiantes con los contenidos, los materiales didácticos y con los medios de comunicación. El estudiante más que interactuar con personas desarrolla interactividad con materiales didácticos y con diversas fuentes de información.

3.14 Estrategias de estudio

El estudiante de claustro casi no posee estrategias de estudio o, por lo menos, si las emplea son en número reducido (lecturas con repaso, técnica de subrayado, toma de notas, elaboración de ensayos y reportes de estudio).

En el estudiante distante al depender de sí mismo para aprender, se ve en la necesidad de desarrollar estrategias de estudio, esta necesidad de estudio autónomo le permite buscar estrategias variadas, incluyendo las que se emplean en la modalidad presencial y muchas otras más.

3.15 La evaluación del aprendizaje

En cuanto al estudiante de salón, él sabe que la forma clásica de evaluación es básicamente a través de exámenes departamentales, también llamados exámenes objetivos (opción múltiple, jerarquización, falso-verdadero, etc.), estos exámenes son los que le dan la pauta del grado de aprendizaje que va teniendo durante el proceso de enseñanza-aprendizaje, es por esto que en muchos estudiantes su principal preocupación es aprobar y mucho menos el saber qué tanto ha aprendido. El examen, una vez realizado, se convierte en un “instrumento de sentencia”, donde una vez que ha sido respondido por el estudiante, ya no tiene manera de rectificar y esto tiene por consecuencia una calificación inferior.

El estudiante distante casi no se encuentra con exámenes como los que se aplican en el aula, pues generalmente es evaluado por productos que demuestran la aplicación del conocimiento adquirido (tareas, actividades donde se aplican los conocimientos adquiridos, ensayos, cuadros sinópticos, resúmenes, mapas conceptuales, etc.). En esta modalidad evaluativa si el estudiante tiene equivocaciones por lo general su docente asesor se los señalará y le dará la oportunidad de corregir para luego reenviar su actividad (producto).

3.16 Responsabilidad para adquirir el conocimiento

En la educación cara a cara es responsabilidad del docente proporcionar los conocimientos necesarios para que cada estudiante alcance los objetivos de aprendizaje establecidos en el programa educativo, él determina el qué, el dónde, el cuándo, el con qué y el cómo en los estudiantes, creando con esto una gran dependencia del estudiante hacia el profesor.

En la modalidad a distancia en línea la información está repartida en muchas fuentes y puede ser tomada en el momento que lo decida cada alumno; con esta estrategia el estudiante asume la responsabilidad de auto administrarse los materiales didácticos, buscar nuevas fuentes de información y realizar tanto las actividades de aprendizaje como las evaluaciones.

3.17 Autonomía e independencia

Como ya lo habíamos señalado en el apartado del docente, en la presencialidad los estudiantes dependen totalmente del docente, pues tienen que estar todos a la espera de las indicaciones de los temas que se han de tratar, así como de las actividades de aprendizaje a realizar.

El estudiante remoto no tiene que preocuparse por nada de esto, pues puede auto administrarse, autorregularse y realizar cualquier actividad de aprendizaje, cuando considere los momentos oportunos, adquiriendo con esto una total autonomía e independencia educativa.

IV. EN CUANTO A LOS MATERIALES DIDÁCTICOS

En la presencialidad los materiales didácticos son casi inexistentes, pues en su mayoría son tan solo materiales de apoyo a la educación (libros sin diseño didáctico, artículos de libros escritos para fines no educativos, antologías de temas relacionados con el programa educativo pero sin tratamiento didáctico, etc.). Se trata de recursos educativos para enseñar, por ejemplo: serie de retrotransparencias, diapositivas, video, etc. En conclusión, casi no se utilizan materiales didácticos elaborados ex pofeso para el estudiante.

En la modalidad a distancia los materiales didácticos son un elemento básico e indispensable, pues son los que soportan o sustentan los conocimientos que son impartidos o explicados por el docente presencial. Entre los materiales con que cuenta el estudiante están: antologías didácticas, sitios Web, guías de estudio, software educativo, materiales auto instructivos, etc. La redacción de estos materiales didácticos se caracteriza por promover la reflexión, la discusión, la solución de problemas, el pensamiento crítico y creativo. Son documentos amenos, sencillos, atractivos y prácticos.

4.1 Fuentes de información

En la educación escolar las fuentes de información básicas son: el profesor, el libro de texto y la biblioteca de la escuela. Esta información es más endógena o regional.

En la educación virtual las fuentes de información son casi ilimitadas, pues alcanzan el nivel mundial, por lo tanto, la información es más exógena o global.

V. EN CUANTO A LA COMUNICACIÓN

En este rubro también hay una gran diferencia entre estas modalidades educativas, ya que en la situación presencial solo es posible la comunicación si coinciden el docente y sus estudiantes en tiempo y lugar. En la educación virtualizada la comunicación puede ocurrir en cualquier hora del día en forma sincrónica o en tiempo diferido. La comunicación entre el docente y el estudiante es frecuente.

Otras diferencias se dan en los siguientes rubros:

5.1 Nivel de comunicación

La comunicación verbal y no verbal en la presencialidad es “cara a cara”, pues al docente principalmente le basta su voz para entrar en comunicación en forma simultánea con todos los estudiantes. El nivel de comunicación es interpersonal, es directa, el contacto es con un grupo numeroso de personas, es instantánea y la retroinformación es inmediata. Las dudas son despejadas en el instante y hay rápida respuesta a cualquier inquietud. Hay mayor comunicación real entre el docente y los estudiantes.

En la distancia la comunicación verbal y no verbal tiene que realizarse forzosamente con el auxilio de los medios de comunicación sincrónica (teléfono, videoconferencia o Chat) o a través de la comunicación escrita, usando medios de comunicación asincrónicos (correo-e, foro de discusión y lista de distribución). En definitiva, el uso de la comunicación verbal, no verbal y escrita será siempre mediada (a través de medios).

5.2 Línea de comunicación

En la presencialidad el proceso educativo y comunicacional es en gran parte vertical, pues fluye del docente hacia los estudiantes en grupo; mientras que en la modalidad a distancia los procesos comunicacionales tienden a circular en forma vertical (docente-estudiante) y horizontal (de estudiante a estudiantes).

5.3 Habilidades comunicacionales

En la presencialidad el docente ha de poseer habilidades discursivas u orales acordes a los requerimientos de un auditorio en un salón.

En la modalidad distante el docente debe estar adecuadamente capacitado en el manejo de los medios de comunicación y poseer habilidades narrativas y ortográficas para expresarse por escrito. En algunos casos también debe poseer habilidades discursivas u orales cuando utilice medios como la audio-sesión (audioconferencia) y video-sesión (videoconferencia).

5.4 Temporalidad comunicativa

En la enseñanza de salón de clases la comunicación siempre es simultánea (sincrónica). En la forma distante generalmente es diferida (asincrónica) aunque también puede ser ocasionalmente sincrónica.

5.5 Acceso a la información

En la educación convencional los estudiantes tienen que acudir al centro educativo para adquirir la información.

En la educación remota la información educativa fluye o se traslada hasta el sitio donde se encuentra cada estudiante en cualquier momento, siempre y cuando cuente con una conexión a la Internet.

VI. EN CUANTO A LA INSTITUCIÓN Y LA ADMINISTRACIÓN

Un último aspecto, no menos importante de analizar, es el referido a la parte que financia, oficializa y certifica el proceso educativo. Así, las escuelas, los colegios o las universidades, son visualizadas por cualquier persona como entidades físicas a las que se acude para adquirir la formación educativa, sin embargo, hoy con la creación de recursos de información y comunicación la educación, ya no es un asunto en el cual el estudiante tiene que acudir a un lugar físico para adquirir información y apropiarse de conocimientos. Esto ha determinado que organismos o instituciones NO educativas incursionen en la modalidad educativa en línea, surgiendo de esta manera “escuelas virtuales” de dudosa calidad. Las facilidades que ofrecen las tecnologías de la información y comunicación hace que la información del conocimiento, la institución y la administración, metafóricamente hablando, “viajen” o se desplacen hasta el sitio físico donde se encuentre el estudiante.

Analicemos ahora con más detalle estas diferencias.

6.1 Infraestructura

En la educación convencional para llevar a cabo el proceso educativo se necesita la condición indispensable de estar in situ, pues no puede ocurrir este proceso si el docente, el estudiante y la escuela no coinciden físicamente en tiempo. Para que estos tres componentes puedan funcionar correctamente se requiere contar con muchos insumos y personal administrativo especializado que proporcione el mantenimiento necesario para operar.

En la educación a distancia se puede prescindir en gran medida de los edificios, los insumos y del personal de mantenimiento; la institución educativa se traslada al hogar, la oficina y cualquier otro sitio donde se den las condiciones para estudiar a distancia.

6.2 Costos

En este rubro se han hecho algunos comparativos y en varias investigaciones se ha encontrado que la educación tradicional resulta ser más costosa que la modalidad a distancia, pues tan solo hay que analizar que en la presencial se requiere de una gran cantidad de recursos humanos (directivos, personal administrativo y personal de mantenimiento) y gastos de mantenimiento (limpieza, reparación de edificio, luz, agua, etc.).

La educación distante no requiere tanto de esto, pues los estudiantes cargan en gran medida con los gastos de los equipos de cómputo, software y conexión a la red; sin embargo, cabe destacar que entre una y otras variantes de educación a distancia los costos también varían dependiendo de las tecnologías de información y comunicación que se utilicen. Los reportes de algunos estudios comparativos que se han hecho establecen que la educación a distancia es en muchos casos menos costosa[11].

6.3 Matrícula

En la educación convencional la matrícula esta limitada a la capacidad física de las instalaciones (aulas y laboratorios). En cambio en al educación a distancia la matrícula puede ser ilimitadada, quedando supeditada al número de docentes que estén capacitados para atender a la población demandante.

6.4 Reconocimiento y certificación

La educación presencial no tiene problemas para reconocer la aprobación, acreditación y certificación de sus estudiantes.

La educación a distancia en cambio aún presenta algunos problemas de reconocimiento en los estudiantes, pues algunas instituciones para aprobar, acreditar y certificar, aún exigen la presencia del estudiante para aplicarle los tradicionales exámenes de papel y lápiz.

Conclusiones

En la actualidad existen instituciones educativas de diversa índole: las hay totalmente tradicionales, o totalmente a distancia, pero también hay híbridas o mixtas, es decir, que tienen tanto la modalidad presencial como a distancia, sin embargo, algo que está resultando incuestionable es que las tecnologías de información y comunicación de la Internet están influyendo poderosamente a cualquiera de las modalidades educativas. Por otro lado, las instituciones educativas tradicionales con el surgimiento de estas tecnologías están empezando a beneficiarse de sus ventajas, incorporándolas a su modelo convencional.

La mayoría de las instituciones educativas tradicionales ya no tienen la capacidad suficiente para continuar creciendo para atender la demanda de estudios de actualización y educación permanente o continua. El constante aumento de los conocimientos en casi cualquier carrera profesional, hace que los egresados tarde o temprano vuelvan a tener necesidades educativas, que solo es posible satisfacer mediante estrategias educativas novedosas como la educación en línea. Es por esto que esta modalidad educativa, de cara a la educación presencial, nos presenta la posibilidad de ampliar las oportunidades educativas a lo largo de la vida, principalmente para todas aquellas personas que por alguna circunstancia no les es posible acudir a los centros de estudio.

Aunque la educación distante puede ser una gran oportunidad para muchos países en vías de desarrollo, no hay que llegar a verla como opuesta a la educación convencional. Tampoco debemos quedarnos con la idea de que habrá de elegirse una u otra modalidad, por el contrario, las tecnologías de la información y la comunicación permiten que coexistan, que ambas se beneficien y complementen.

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* Trabajo presentado en el Foro del Seminario de Investigación Educativa: El docente y su papel en las modali-dades educativas, el 4 de diciembre de 2009.

[1] El término liberada hace referencia exclusiva a que no se realiza entre cuatro paredes.

[2] La educación a distancia presenta diversas submodalidades o expresiones, una de ellas en la educación en línea, para conocer una breve descripción de éstas le recomiendo la lectura del documento: Antecedentes históricos de la Educación a distancia de Guillermo Roquet García (2006).

[3] Fernández R., M. (2002) La diferencia entre la enseñanza presencial y la enseñanza a distancia. pp. 5-6

[4] Ibidem

[5] En México y más concretamente en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se le denomina Asesor al docente que se desempeña en la modalidad educativa Abierta (Sistema Universidad Abierta, SUA), es el experto en la asignatura; en algunos casos también se le designa con este término al docente de esta misma institución educativa que se desempeña en la educación a distancia. Por lo que se refiere al Tutor, es el término que a nivel mundial se le aplica al docente que se desempeña en la modalidad educativa a distancia, en otros casos es el experto en psicopedagogía que acompaña al estudiante orientándolo en todos los aspectos NO relacionados con el contenido disciplinario.

[6] Este es otro concepto que se utiliza con frecuencia como sinónimo de la educación en línea (e-learning)

[7] La sustitución está referida exclusivamente a la falta de disponibilidad en el instante del estudio.

[8] No es propósito de este documento el describir en este momento cada una de estas formas de evaluación educativa.

[10] Se entiende por Interacción a la relación que se da entre las personas en presencia o a distancia. Se entiende por Interactividad a la relación que se da entre la persona y los equipos o aparatos, los contenidos, los materiales o el software.

[11] García Aretio, L. (2001) La educación a distancia. De la teoría a la práctica p. 84 y en Aprendizaje abierto y a distancia. Consideraciones sobre las tendencias, políticas y estrategias. UNESCO 2003  pp. 87-101