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A mi esposa, a mis hijos y a mis nietos.

Enero 21 de 2003.


Proverbios, refranes, adagios, aforismos y expresiones populares mejicanas.
Enrique Bautista Adame.

Prólogo.


Algunos antecedentes del autor y de las razones que lo impulsaron a emprender esta obra..

Enrique Bautista Adame, quinto hijo del matrimonio de Leopoldo Bautista Hernández y Natalia Adame Rodríguez, nació en Uruapan, Michoacán, el 4 de febrero de 1919. En 1923 ingresó a la escuela Fray Pedro de Gante, que dirigía el Profesor Rafael M. Vega, y terminó su primaria en 1929. Sus padres lo enviaron a vivir a la ciudad de México a la casa de las hermanas de su padre, domiciliadas en la Privada del Gráfico, número 5, Colonia del Imparcial, en la Delegación de Atzcapozalco, D. F., para continuar sus estudios.

Durante tres años estudió en la Escuela Secundaria número Cuatro, ubicada en la Rivera de San Cosme. En los años 1936 y 1937, cursó la preparatoria en la Escuela Nacional Preparatoria,.dependiente de la Universidad Nacional Autónoma de México, que en esos años se encontraba en las calles de San Ildefonso. En el año de1938, inició sus estudios profesionales en la Facultad Nacional de Jurisprudencia de la UNAM, la que entonces estaba enfrente de la Preparatoria, en la esquina de las calles de Argentina y San Ildefonso. Terminó sus estudios profesionales el año de1942, elaboró su tesis profesional intitulada “Democracia y Dictadura como Formas de Estado, y obtuvo su título de Licenciado en Derecho, el 17 de diciembre de 1943.

En el aspecto laboral, a partir del año de 1936, con el apoyo del Lic. Carlos González Herrejón, Oficial Mayor del Departamento del Distrito Federal, cuyo Jefe era don Adolfo Ruiz Cortínes , ingresó a trabajar a dicha institución, para sufragar con su sueldo los gastos de su manutención personal y de sus estudios, cubriendo una plaza de última categoría. Posteriormente desempeñó diversos cargos en la administración pública y en la política, siendo los más relevantes: Procurador de la Defensa del Trabajo en el D. F., en primer término, y después el mismo cargo en la Secretaría del Trabajo; Jefe del Departamento de Finanzas y Crédito del Banco Nacional del Ejército y la Armada; Agente del Ministerio Público en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal; Jefe de la Delegación No. Tres de la Secretaría del Trabajo con sede en Torreón, Coah.; Consejero del Secretario del Trabajo y Previsión Social, cuyo titular era entonces el Lic. Adolfo López Mateos; Abogado Dictaminador en la Dirección de Pensiones Militares; y Secretario del Consejo del Patrimonio Indígena del Valle del Mezquital.

En el ámbito político, en el año de 1954, se afilió al Partido Revolucionario Institucional, en el cual, durante los años 1958 a 1963, siendo su Presidente el General y Licenciado Alfonso Corona del Rosal, desempeñó el cargo de Secretario del Centro de Estudios Políticos Económicos y Sociales, en cuya función, visitó todas las entidades de la República, estructurando los respectivos Institutos de Estudios Políticos Económicos y Sociales. Como consecuencia, tuvo la oportunidad de conocer y tratar a todos sus Gobernadores..

Posteriormente, durante los años 1964 a 1967, fue Diputado Federal propietario, ante el Congreso de la Unión, por el VI Distrito Electoral, correspondiente a Uruapan, Mich.. y electo por sus compañeros Diputados de la Entidad como representante de la diputación michoacana ante la Comisión Permanente, razón por la que, en el desempeño de sus funciones, pudo enriquecer el círculo de sus amistades y relaciones con el trato de la mayoría de los Diputados y Senadores que desempeñaron sus cargos en esa etapa, y al propio tiempo con prominentes personalidades de la política nacional, destacando ente ellos el más distinguido de todos en nuestra historia patria, el señor General Lázaro Cárdenas del Río, con quien con frecuencia se reunía en la ciudad de Uruapan.

Al término de esta etapa, retornó a la esfera de la administración pública, y siendo Jefe de Departamento del Distrito Federal el Licenciado y General Alfonso Corona del Rosal, fue llamado para ocupar el cargo de Jefe de Personal de dicha dependencia, el cual desempeñó durante los años 1967 a 1971. Durante este último año tramitó y obtuvo su jubilación como trabajador al servicio del Estado.

A partir del año 1972, regresó a radicarse en la ciudad de Uruapan, y se dedicó a trabajar por su cuenta en actividades agrícolas, en especial, al cultivo del aguacate. En dicho lugar promovió, con éxito, la unidad y organización de los productores del mencionado fruto, habiendo desempeñado diversos cargos directivos en los organismos creados..

La materia de que trata esta publicación, ha causado un fuerte impacto en la sensibilidad, personalidad y ánimo del autor, desde su infancia, razón por la que durante toda su vida, los refranes, los dichos populares y las diversas expresiones, objeto de este trabajo, han nutrido permanentemente su acervo cultural. En un principio, en el seno familiar, escuchando los comentarios y consejos de su abuela materna, Amanda Rodríguez Tapia de Adame, de sus padres, hermanos, tíos, tías y primos de ambos sexos; después sucesivamente, en las escuelas; en sus diálogos con sus amigos y condiscípulos, o aprendiendo de sus maestros; en el trabajo, durante las conversaciones con sus compañeros de labores; durante su vida conyugal: en el trato con su esposa, con su querida, amable, picaresca e inolvidable suegra, doña Enriqueta González Conde, al igual que con sus propios hijos e hijas, nueras, yernos, nietos y sobrinos; en el ejercicio de su profesión; en las reuniones políticas, sociales, culturales y económicas, y en general, en todos los ámbitos de convivencia de grupo en que tuvo la oportunidad de desenvolverse.

Como resultado, el autor ha registrado en su memoria o por escrito, en gran proporción, el material compilado, el cual ha procurado enriquecer con la consulta de importantes publicaciones relacionadas con el tema.

Por otra parte, recordando una sentencia que su padre alguna vez le expresara y que a la letra reza:: “Para ser hombre cabal, deberás sembrar un árbol, escribir un libro y educar un hijo”, quien esto escribe, impactado por el contenido de la misma y deseando colocarse en ese marco, en análisis introspectivo, pensó que ha dado cumplimiento con creces, a la primera condicionante, pues ha sembrado y cultivado más de cien mil árboles. Así mismo consideró que ha cubierto la última de las requisitorias de la citada sentencia, ya que celebró feliz matrimonio con Enriqueta Villegas González en el año de mil novecientos cuarenta y ocho, y son padres de seis hijos: Leopoldo Enrique, Ana Rosa, José Carlos, Alejandro, Hilda Teresita y Alicia, a los que han educado y formado como seres humanos, dignos integrantes de nuestra sociedad, honestos, trabajadores y respetuosos de sí mismos y de sus semejantes. .

Sin embargo, considerando que le falta el requisito de escribir un libro, que es la segunda exigencia de la sentencia aludida para cumplirla en su integridad, se decidió elaborar este trabajo.

El contenido de ésta edición. es un acopio de diversas expresiones comunes del habla popular contemporánea., ordenadas alfabéticamente, usuales entre el pueblo mexicano, vigentes en la actualidad y en el reciente pasado; seleccionadas y compiladas, lo mismo de importantes publicaciones relativas al tema, como de diferentes textos literarios y en gran parte, en notas registradas directamente por el autor, al través del tiempo, durante su ya larga vida.
.
En los dichos populares, generalmente de origen anónimo, se esconde la filosofía de la comunidad y la familiaridad de las costumbres de todos los pueblos del mundo. Ellos son vehículos de cultura y expresión objetiva de la personalidad y de la forma de ser y de sentir de la población de cada país. El léxico que se utiliza es sencillo, llano y gráfico, como corresponde al lenguaje fuertemente expresivo, pero popular, y se apoya en recursos conceptuales comunes, por lo que con frecuencia hallamos en ellos calambures, expresiones de doble sentido, metáforas, parangones, ironías y otras formas sugerentes, sutiles e intencionadas, para manifestar el verdadero alcance de los pensamientos.

En muchas ocasiones, el lector encontrará en esta colección, ideas o pensamientos similares, o duplicados, o expresados de diferente manera, que deliberadamente el autor ha querido respetar e incluir, no obstante incurrir en el riesgo de ser criticado por la falta de cuidado de evitar repeticiones, pero ha preferido correr este riesgo, al de ser criticado por tratar de constituirse en juez y parte y determinar por sí, cual de las diferentes expresiones es la que tiene mayor validez, y al consignarla, intentar eliminar otra forma de expresión, con un valor similar o superior a la seleccionada. En resumen, ha optado por que sea el lector quien, en estos casos, valore y seleccione la versión que prefiera o que más le agrade.

Las expresiones que se consignan, a juicio del autor, no se pueden ni se deben clasificar, con un adjetivo común, y mas bien son muchos y muy diversos los epítetos que se pueden utilizar para nombrarlas o distinguirlas, según el caso.

Refiriéndose a los refranes, Herón Pérez Martínez, ilustre michoacano, en su documentado libro “Refrán Viejo Nuca Miente”, consigna una importante cita del historiador sumero Samuel Noah Kramer, que me parece oportuno reproducir por la gran verdad que entraña, la cual sostiene: “los refranes pasan intactos las épocas, las culturas y las naciones y se instalan en lo más humano de la conciencia y percepción de las cosas”.

Pero en este trabajo, no se trata exclusivamente de un conjunto de proverbios, refranes, o sentencias, de cuya materia se ocupa principalmente la paremiología, sino de una multiplicidad de expresiones que pueden quedar comprendidas en alguno o cualquiera de los siguientes calificativos: acertijos, adagios, adivinanzas, advertencias, aforismos, albures, alocuciones, apotegmas, aseveraciones, bromas, burlas, calambures, comentarios, conclusiones, consejos, consuelos, cuchufletas, chanzas, chistes, chocarrerías, decires, definiciones, desafíos, desahogos, desconsuelos, dichos, exclamaciones, experiencias, expresiones, filosofías, insinuaciones, ironías, locuciones, máximas, mejicanismos, modismos, mofas, observaciones, ocurrencias, pensamientos, prevenciones, proverbios, quejas, reflexiones, refranes, reproches, rimas, sarcasmos, sátiras, sentencias, vayas, verdades, versos, vulgarismos o algún otro.

Los anteriores adjetivos, calificativos o vocablos, en ocasiones pueden ser sinónimos, o tener una misma o muy parecida significación, sin embargo, es frecuente que entre ellos existan leves o pronunciadas diferencias, cuyo sentido apropiado en cada caso, seguramente podrá establecer el lector, quien con espíritu analítico, aplicará el alcance de las palabras o ideas, tomando en consideración, imaginativamente, el entorno, la ocasión y hasta la entonación de la voz con que se pronuncian las diversas expresiones

Para facilitar ese ejercicio, a continuación se incluyen las acepciones que, en sus partes aplicables, dan a los distintos vocablos el Diccionario Enciclopédico UTEHA, de la Lengua Española, publicado por la Editorial Espasa- Calpe Argentina, S. A., en 1940, y/o el Diccionario de Sinónimos, Antónimos y Parónimos, de Editorial LIBSA. Edición 1993.

Acertijo: Especie de enigma, para entretenerse en acertarlo o resolverlo.
Adagio: Sentencia breve y moral que estimula a proceder conforme a su enseñanza..
Adivinanza: Acción y efecto de adivinar.
Advertencia: Aviso, consejo, precaución, nota, indicación.
Aforismo. Sentencia breve y doctrinal.
Albur: Sinónimo de calambur. Equívoco, retruécano, juego de palabras..
Alocución: Discurso o razonamiento breve, por lo común, y dirigido por un superior a sus inferiores, secuaces o súbditos..
Apotegma: Dicho breve y sentencioso; dicho feliz; que tiene celebridad por haberlo proferido o escrito algún hombre ilustre o por cualquier otro concepto.
Aseveración: Afirmar o asegurar lo que se dice.
Broma: Chanza, burla.
Burla: Palabras con que se procura poner en ridículo a personas o cosas.
Comentario: Conversación detenida sobre personas o sucesos de la vida ordinaria, por lo común con algo de murmuración.
Conclusión: Acción y efecto de inferir, deducir una verdad de otras que se admiten, presupuestan o presuponen,
Consejo: Parecer o dictamen que se da o toma, para hacer o no hacer una cosa.
Consuelo: Descanso y alivio de la pena, molestia o fatiga que aflige y oprime el ánimo.
Cuchufleta: Dicho o palabras de zumba o chanza.
Chanza: Dicho festivo o gracioso.
Chiste: Dicho agudo y gracioso.
Chocarrería: Chiste grosero.
Decir: Dicho notable por la sentencia, por la oportunidad o por otro motivo.
Definición: Decisión o determinación de una duda.
Desafío: Acción y efecto de retar, provocar a singular combate, batalla o pelea.
Desahogo: Decir un persona a otra el sentimiento o queja que tiende de ella.
Desconsuelo: Angustia y aflicción profunda por falta de consuelo.
Dicho: Palabra o conjunto de palabras con que se expresa oralmente un concepto cabal;.
ocurrencia chistosa y oportuna; murmuración o censura pública.
Exclamación: Voz, grito o frase en que se refleja una emoción del ánimo, sea de alegría, pena,
indignación, cólera, asombro o cualquiera otro afecto.
Experiencia: Advertimiento, enseñanza que se adquiere con el uso, la práctica o sólo con el vivir.
Expresión: Especificación, declaración de una cosa para darla a entender.
Filosofía: Sabiduría; erudición; discernimiento; reflexión.
Insinuación: dar a entender una cosa, no haciendo más que indicarla o apuntarla ligeramente.
Ironía: Burla fina y disimulada.
Locución: Modo de hablar. Conjunto de dos o más palabras que no forman oración perfecta o cabal.
Máxima: Sentencia, apotegma o doctrina buena para la dirección de las acciones morales.
Mejicanismo: Vocablo, giro o modo de hablar propio de los mejicanos.
Modismo: Modo particular de hablar, propio y privativo de una lengua, que se suele apartar en algo de las reglas generales de la Gramática.
Mofa: Burla y escarnio que se hace de una persona o cosa con palabras.
Observación: Advertencia. Guardar y cumplir exactamente lo que se manda y ordena..
Ocurrencia: Especie inesperada, pensamiento, dicho agudo u original que ocurre a la imaginación.
Pensamiento: Idea inicial o capital de una obra cualquiera.
Prevención: Preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo o ejecutar una cosa.
Proverbio: Sentencia, adagio o refrán. Enseñanzas acuñadas por la experiencia.
Queja: Expresión de dolor, pena o sentimiento.
Reflexión: Advertencia o consejo con que uno intenta persuadir o convencer a otro.
Refrán. Dicho agudo y sentencioso de uso común.
Reproche: Reconvención, echar en cara.
Rima: Consonancia o consonante.
Sarcasmo: Burla sangrienta, ironía mordaz y cruel con que se ofende o maltrata a personas o cosas.
Sátira: Discurso o dicho agudo, picante o mordaz cuyo objeto es censurar o poner en ridículo a personas o cosas.
Sentencia..Dicho grave y sucinto que encierra doctrina o moralidad.
Vaya: Burla o mofa que se hace de uno o chasco que se le da.
Verdad: Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
Verso: Palabra o conjunto de palabras sujetas a medida y cadencia, según reglas fijas y determinadas.
Vulgarismo: Dicho o frase especialmente usada por el vulgo.
















A

A acocote nuevo, tlachiquero viejo.
A algunos se les ha creído valientes, porque tuvieron miedo de correr.
A amistades ciertas, siempre las puertas abiertas.
A animal que no conozcas, no le tientes las orejas.
A balazos de plata y bombas de oro, rindió su plaza el moro.
A barbas de indio, navaja de criollo.
A barriga llena, le faltó la pólvora.
A batalla de amor, campo de plumas.
A beber vino, beber, nunca me venció mi mujer.
A bien comer o mal comer, tres veces beber.
A boca de borracho, oídos de cantinero.
A boca de costal.
A boca de jarro, sólo la china y el charro.
A bodas y niño bautizado, no vayas sin ser llamado.
A buen bocado, buen provecho.
A buen callar llaman, Sancho
A buen capellán, mejor sacristán.
A buen entendedor, pocas palabras.
A buen hambre no hay mal pan.
A buen santo te encomiendas.
A buen sueño no hay mala cama.
A buen tragón, buen taco.
A buena fe, mal engaño.
A buena hambre, gordas duras.
A buena hambre, no hay mal pan.
A buena hambre, no hay pan duro, ni falta salsa a ninguno.
A buena mujer y a caballo bien arrendado, poco freno les basta.
A buey viejo, cencerro nuevo.
A burro viejo, aparejo nuevo.
A burro viejo, poco verde.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A caballo ajeno, espuelas propias.
A caballo ajeno, primero la silla y luego el freno.
A caballo andan los hombres y no en pinches burros ojetes.
A caballo comedor, cabestro corto.
A caballo corredor, cabestro corto.
A caballo dado no se le ve el colmillo.
A caballo duro, bozal de seda.
A caballo muerto, la cebada en la cola.
A caballo nuevo, caballero viejo.
A caballo regalado, no se le mira el dentado..
A caballo viejo, cabezadas nuevas.
A caballo y con matraca y entre los tiros de la policía.
A cada capillita le llega su fiestecita.
A cada mula, le gusta su comedero.
A cada pájaro le gusta más su propio nido.
A cada puerco le llega su San Martín.
A cada quien darle por su juego y nunca ir contra la corriente..
A cada quien Dios le da, lo que él cree que le conviene.
A cada pez le llega su ves.
A cada santo le llega su fiesta.
A cada santo se le llega su función.
A calzón quitado.
A cada uno, su gusto lo engorde.
A cama corta, encoger las piernas.
A camino largo, paso corto.
A canas honradas, no hay puertas cerradas.
A carta cabal.
A casas viejas, puertas nuevas.
A cautela, cautela y media.
A cazador nuevo, perro viejo.
A cena de vino, desayuno de agua.
A comer y a misa rezada, a la primera llamada.
A comida de olido, pago de sonido.
A confesión de parte, relevo de pruebas.
A cordero extraño, no metas en tu rebaño.
A cualquier cosa llaman rosa.
A cualquier hora, el perro mea y la mujer llora.
A cualquier taco le llaman cena.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
A chico pie, gran zapato.
A chillidos de puerco, oídos de matancero.
A Chuchita la bolsearon.
A darle, que es mole de olla.
A destajo, mal trabajo.
A diestro y siniestro.
A Dios las deudas y al alcalde las jaranas.
A Dios rogando y con el mazo dando.
A discreción.
A donde el corazón se inclina, el pie camina.
A donde el diablo perdió el jorongo y la Viren la mantilla.
¿A dónde irá el buey, que no are, sino al matadero?
A donde no se meten, se asoman.
A donde no te llaman, no te quieren.
A donde tu vas, yo ya vengo.
A donde va el violín, va la bolsa.
¿A dónde vas, que valgas más?.
¿A dónde vas Vicente? A donde va la gente.
A dos garrochas, no hay toro valiente.
A enemigo que huye, diez bendiciones.
A enemigo que huye, golpe de gracia.
A enemigo que huye, puente de plata.
A esa mezcla le falta cal.
A ese buey nunca le he echado zacate.
A ese culantro le falta su regadita.
A este cilantro tan seco, le falta su regadita.
A falta de colcha, no es mala una manta.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
A falta de oro, incienso y mirra.
A falta de pan, buenas son gordas.
A falta de pan, buenas son semitas.
A falta de pan, buenas son tortillas.
A falta de pan, migajas.
A fuerza ni la comida es buena.
A fuerzas, ni los zapatos entran.
A gato satisfecho, no le preocupa ratón.
A gato viejo, ratón tierno.
A gran arroyo, pasar postrero.
A gran caballo, grandes espuelas.
A gran cabeza, gran sombrero.
A gran pecado, gran misericordia.
A gran río, gran puente.
A grandes males, grandes remedios; y a tiempo.
A gritos y sombrerazos.
A hijo malo, pan y palo.
A huevo es caldo tía, ¿que no le ve lo gordo?
A huevo es como al contado.
A huevo es como cheque al portador.
A huevo sabe el rompope y a huevo sabe el pan fino.
A huevo, ni los zapatos entran.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
A jacal viejo nunca le faltan goteras.
A la antigüita, como dijo la viejita.
A la bruja, nadie se le arrima.
A la buena de Dios.
A la cama no te iras, sin saber una cosa más.
A la conciencia, nadie la engaña.
A la cuesta abajo, las calabazas ruedan.
A la chita callando.
A la doncella honrada, en casa y pierna quebrada.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
A la fea, el dinero la hermosea.
A la fortuna, sólo una vez se le ven las orejas.
A la gorra, ni quien le corra.

A la guerra Andrés no vayas,
que sin luchar vencerás;
porque un brindis vale más
que el humo de cien batallas.

A la hora de freír frijoles, manteca es lo que hace falta.
A la hora de la hora.
A la leche, nada le eches.
A la luz de la tea, ni la más fea es fea.
A la madera se le busca el hilo y a los pendejos el lado.
A la mejor cocinera se le queman los frijoles.
A la mejor cocinera se le va un garbanzo entero.
A la mejor cocinera se le va un tomate entero.
A la mejor cocinera se le va una papa entera.
A la mejor chilmolera se le va el metate.
A la moda, aunque espante.
A la mujer, ni todo el amor ni todo el dinero.
A la mujer no se le debe golpear, ni con el pétalo de una rosa.
A la mujer y al caballo no se les lleva la cuenta.
A la mujer y al ladrón, evitarles la ocasión.
A la mujer, el diablo le dio el saber.
A la mujer, por lo que valga, no por la nalga.
A la mujer y al ladrón nunca les des la ocasión.
A la mula vieja, cabezadas nuevas.
A la mula y a la mujer, a palos se han de vencer.
A la ocasión la pintan calva.
A la olla que hierve, ninguna mosca se atreve.
A la pera dura, el tiempo la madura.
A la prima se le arrima.
A la prudencia la llaman pendejez.
A la puta y al peluquero, nadie los quiere viejos.
A la ramera y a la ballena, todo les cabe y nada las llena.
A la raza, como a la calabaza, por la raíz.
A la reja, con todo y chivas.
A la res, al cuero y al caballo, al pelo.
A la salida nos vemos.
A la sierra, aunque sea burro.
A la suerte la pintan calva.
A la suerte, nomás una vez se le ven las orejas.
A la tercera va la vencida; y a la cuarta la caída.
A la tía, se apalea; a la prima, se le arrima y a la hermana, con más ganas.
A la tierra que fueres, has lo que vieres.
A la vecinita, dale en la tacita rota.
A la vejez, estudiar, para nunca acabar.
A la vejez, viruelas.
A las diez, en tu cama estés, si puedes antes, mejor que después.
A las doce del día, no hay mujer honrada ni soldado arrepentido.
A las doce, una, y a la una, doce.
A las hembras y a los charcos, se les entra por en medio.
A las mil maravillas.
A las mujeres bonitas y a los buenos caballos los echan a perder los pendejos.
A las mujeres y a los charcos, no hay que andarles con rodeos.
A las mujeres, ni todo el amor ni todo el dinero.
A las palabras se las lleva el viento.
A las putas y ladrones, no les faltan devociones.
A las tres va la vencida.
A libro malo, encuadernación buena.
A lo bobo, a lo bobo, en todo me meto y de todo me como..
A lo bueno, pronto me hago yo; a lo malo, no.
A lo dado, hasta los obispos trotan.
A lo dado, no se le busca lado.
A lo dado y a lo fiado, nunca me le he rajado.
A los escrito me remito.
A lo hecho, pecho.
A lo hecho no hay remedio, y a lo por hacer, consejo.
A lo que íbamos.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
A l’ora de freír frijoles, ¡manteca es lo que hace falta.
A lo que está de moda, la gente se acomoda.
A lo que no puede ser, la espalda debes volver.
A lo que se quiere bien, se castiga.
A lo que te truje, Chencha.
A lo que te truje vengo.
A lo tuyo tú , otro como tú, ninguno.
A los animales más vale contarles las costillas y no los pasos.
A los borricos, alfalfa.
A los perros se les ve, a los gatos se les oye y de la gente se dice..
A los que les gusta el ruido, ruido.
A los quince despreciando, a los veinte escogiendo y a los treinta arrebatando.
A los tontos no se les puede convencer.
A los tontos y a los loros, hay que darles la verdad.
A los tuyos, con razón o sin ella.
A los vivos pan, y a los muertos, paz.
A machamartillo.
A madera que ha de servir para cruz, no le entra ni la polilla.
A mal gobierno, muchas leyes.
A mal tiempo, buena cara.
A mata caballo.
A mansalva.
A más y mejor.
A medias, ni des ni tengas.
A medida que el amor adquiere confianza, el respeto retrocede.
A mengua de carne, buenos son pollos con tocino.
A mengua de pan, buenas son tortas.
A menos carga, vida más larga.
A mí las calaveras me pelan los dientes y los perros me bailan la rumba..
A mi me gusta el gusto y al gusto le gusto yo; y al que no le guste el gusto, tampoco le gusto yo.
A mí, mis timbres.
A mí ningún buey me brama, ni menos en mi ranchito.
A mi no me cantan ranas; a cantar a la laguna.
A mi no me chinga Bato ni me fornica Bartolo.
A mi no me digas tío, porque ni parientes somos.
A mí no me espanta el muerto, ni aunque salga a media noche.
A mí no me la ande, porque es de paso.
A mi no me suene el maíz, que al cabo no soy gallina.
A mi no me tizna el cura, ni en miércoles de ceniza.
A mí nunca me había pasado. No, pero siempre hay una primera vez en la vida..
A mis amigos los escojo yo, a los parientes no.
A mitad del río, no se cambian mulas.
A mocedad ociosa, vejez trabajosa.

A mono, perico y poblano,
no lo toques con la mano,
tócalo con un palito,
porque es animal maldito
que puede hacerte algún daño.

A mocedad viciosa, vejez penosa.
A moro muerto, gran lanzada.
A mucho viento, poca vela.
A muele y muele, ni metate queda.
A muertos y a idos no hay amigos.
A mula vieja, cabezadas nuevas.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A nadie le digas cuánto tienes, dónde lo tienes, ni a dónde piensas ir.
A nadie le falta Dios, cargando su bastimento.
A nadie le parece poco lo que da, ni mucho lo que tiene.
A niño ahogado, quieren tapar el pozo.
A no poder, en balde es querer.
A nuevos tiempos, usos nuevos.
A obscuras , no hacen falta hermosuras.
A ojo de buen cubero.
A ojos cerrados.
A olla que hierve, ninguna mosca se atreve.
A otra cosa, mariposa.
A otra rosa, mariposa.
A otro perro con ese hueso, que yo roído lo tengo.
A padre guardador, hijo gastador.
A palabras necias, oídos sordos.
A palabras torcidas, respuestas derechas.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
A pan duro, diente agudo.
A pares y nones, perdí mis calzones.
A paso de buey.
A perro flaco, todas son pulgas.
A perro. perico y poblano, nunca le extiendas la mano.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
A pie juntillas.
A poca barba, poca vergüenza.
A poca oferta, buena demanda.
A poco las arañas mean.
A poco pan, tomar líquido primero.
A poco viento, remos sin cuento.
A pregunta necia, disimulada respuesta.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
A prueba de balas.
A prueba de bomba.
A puerta cerrada, el diablo vuelve.
A puertas viejas, aldabas nuevas.
A que no me pican ora, que traigo mis chaparreras.
A quien anda entre la miel, algo se le pega.
A quien codicia lo ajeno, quitarle lo suyo es bueno.
A quien corresponda.
A quien cuece y amasa, de todo le pasa.
A quien dan, no escoge.
A quien de otro se fía, válganle Dios y Santa María.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien Dios le ha de dar, por la tronera le ha de entrar.
A quien Dios no le da hijos, el diablo le da cosijos.
A quien Dios no le dio hijos, el diablo le dio sobrinos.
A quien Dios se la dio, san Pedro se la bendiga.
A quien duele la muela, que la eche fuera.
A quien guarda su casa, su casa le guarda.
A quien labora, Dios lo mejora.
A quien le da la mano Manuela, lo agradece aunque le duela.
A quien le dan en qué escoger, le dan en qué entender.
¿A quién le dan pan, que llore?
A quien lo quiera celeste, que le cueste.
A quien madruga, Dios le ayuda.
A quien mal canta bien le suena; porque si mal le sonara, no cantara.
A quien mala fama tiene, no acompañes ni bien quieras.
A quien más tiene, más le viene.
A quien mucho miente, le huye la gente.
A quien mucho tiene, más le viene.
A quien nace bien afortunado, le ponen hasta los gallos; y quien nace p’a la ruina, ni las gallinas.
A quien nada vele, no lo envidia nadie.
A quien no le sobre pan, no críe can.
A quien no habla, Dios no lo oye.
A quien no mata puerco, no le dan morcilla.
A quiere no quiere caldo, taza y media.
A quien paga adelantado, mal le entregan lo comprado.
A quien pide, se le despide.
A quien pierde la fe, nada le queda por perder.
A quien se ayuda, Dios le ayuda.
A quien se come las vigas, se le atoran los popotes.
A quien se fía de ti, no lo engañes.
A quien te hable de pulquería, recuerdos a la familia.
A quien tiene buenas ganas, poco apetito le basta.
A quien tiene buenos dineros, le huelen bien hasta los pedos
A quien tiene el poder, siempre encontrará quien le informe la verdad,.que le convenga escuchar.
A quien todo lo tiene, algo le ha de faltar: quien le diga la verdad.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
A rajarse, a su tierra.
A rajatabla.
A rey muerto, rey puesto.
A rienda suelta.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
A rocín viejo, las cabezadas nuevas.
A salto de mata.
A sangre y fuego.
A santo chico, velitas.
A su costa aprende el necio y a costa del necio, el cuerdo.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
A tal pregunta, tal respuesta.
A tanto porfiar, no hay quien resista.
A ti te lo digo mi hija, entiéndelo tú, mi nuera.
A ti te lo digo Pedro, entiéndelo tú, Francisco.
A tiro de piedra.
A toda capillita se le llega su fiestecita.
A todas voy y a ninguna apuesto.
A todo el que come, se le caen migajas.
A todo le llaman cena, aunque sea un taco de sal.
A todo se acostumbra el cuerpo, menos a no comer.
A todo tren.
A todos nos gustan los pesos a cuatro reales.
A todos presto la silla, pero a ninguno el caballo.
A tontas y a locas.
A troche y moche.
A tu amigo, pélale el higo, y a tu enemigo, el durazno.
A tu burra no le des palos, mejor dale maíz p’a que no se eche.
A tu casa vendrá quien de ella te echará.
A tu hija más lista, nunca la pierdas de vista.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
A tu palo grulla, aunque sea en una sola pata.
A tu palo, gavilán, y a tu matorral, conejo.
A un caballo le basta una silla.
A un clavo ardiendo, se agarra el que se está hundiendo.
A un mendrugo con sal, le llaman cena.
A un pastel de rica miel, diez mil moscas acudieron, y por golosas murieron, presas de patas en él..
A una brasa ardiendo, se agarra el que se está hundiendo.
A unos los amarran por bravos y a otros por mañosos.
A uso de tropa, cada uno se jode cuando le toca.
A valor mexicano.
A valores entendidos.
A veces, hacen mucho ruido pocas nueces.
A veces logra un flor, lo que un diamante no.
A ver, a una boda y a divertirse, a un fandango.
A ver, al cine y a divertirse, al circo.
A ver, al cine y a divertirse, al teatro.
A ver de que cuero salen más correas.
A ver que mulas escupen freno.
A ver si como roncan duermen.
A ver si de chiripa pasa y se ensarta.
A ver si del agua fría, nace un borbollón caliente.
A ver si es cola y pega.
A ver si lavado tupe o se acaba de arralar.
A ver si lavado tupe, y a ver si escurriendo alcanza
A ver si son braguetas o pantalones.
A verdad sabida.
A veces Dios le da mocos a quienes no tienen narices.
A “vete de mi casa” y a “que quieres con mi mujer”, no hay que responder.
Abanicos en verano y los pesos en la mano.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
Abejas y ovejas, poco rinden, en manos ajenas.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Abierto el cajón, hasta el más honrado es ladrón.
Abogado del diablo.
Abogado ladino, prefiere vericuetos que camino.
Abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Abogado novato, pleito perdido.
Abogado sin ciencia y sin conciencia, merece sentencia y penitencia.
Abogados probos o cabrones, te arrancan hasta los calzones.
Ábranla piojos, que a’i les va el peine.
Ábranla que lleva bala, y en la punta munición.
Ábranse que vengo herido, no los vaya a salpicar.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero son un buen principio.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero allanan el camino.
Abre la boca y cierra los ojos.
Abre para todos tu boca, pero para pocos tu bolsa.
Ábrete sésamo.
Abriga bien el pellejo, si quieres llegar a viejo.
Abrir de par en par.
Abrocharse el cinturón.
Abundancia crea vagancia.
Aburrirse como una ostra.
Abusando del placer, no hay placer en el abuso.
Abusar es mal usar.
Abuso no es uso, sino mal uso.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Acabar como el rosario de Amozoc., en zafarrancho
Acabar de parir.
Acción delegada, si no es inspeccionada, vale para una chingada.
Acciones son amores, no besos ni apachurrones.
Aceite lo de encima, vino lo del medio, miel la del hondón.
Aceite, vino y amigo, en lo antiguo; y añejo, el tocino.
Acertar errando, sucede de vez en cuando.
Acogí un ratón en mi agujero y volvióse mi heredero.
Acometer hace vencer.
Acostándome con luz, aunque me apaguen la vela.
Actuar a toro pasado.
Acuérdate de ti, y olvídate de mí-
Acuérdate, suegra, de que fuiste nuera.
Acuéstate a las seis, levántate a las seis y vivirás diez veces diez.

Ache, guarache, guache,
¡ay víboras chirrioneras,
a que no me pican ora,
que traigo mis chaparreras!.

Achaques quiere la muerte, para llevarse al enfermo
Adelantar vísperas.

Adán, Adán, se te sale la casa por el zaguán.
Sálgaseme por el zaguán
o sálgaseme por la ventana,
yo con mi dinero haré
lo que se me de la gana.

Adelantarse a su tiempo.
Adelante caminante, no detengas ese paso que el destino lleva errante.
Adelante con la cruz, que el diablo se lleva al muerto.
Adentro Maravatío, que Acámbaro ya perdió.
Adentro no es como afuera.
Adentro, que están cenando.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Adentro ratones, que todo lo blanco es queso.
Adentro y al centro.
Adiós cantarito de arroz, tu con una y yo con dos..
Adiós hijos míos, yo ya me voy y los dejo, y que el más vivo, viva del más pendejo.
Administrador fuiste, si perdiste, es por que quisiste.
Adornar el chango p’a que otro lo baile.
Afila las uñas hijo, que valen más que los dientes.
Afortunado en el juego, desafortunado en el amor.
Agáchate y entrarás.
Agarrar al responsable con las manos en la masa.
Agarrar al toro por los cuernos.
Agarrarse de un clavo ardiendo.
Agarraste pichón.
Agárrate de la brocha, que voy a quitar la escalera.
Agarré un resfriado.
Agárrense, que hay curva.
Agosto y septiembre, no duran siempre.
Agradecido, no olvida el bien recibido.
Agua,.agua, que se quema la fragua..
Agua blanda en piedra dura, a la larga: cavadura.
Agua caliente, salud para el vientre.
Agua como buey, vino como rey.
Agua corriente, agua inocente.
Agua corriente, no mata a la gente; agua sin correr, puede suceder.
Agua de las verdes matas, tu me tumbas, tu me matas; tu me haces andar a gatas.
Agua de lejos, no apaga el fuego.
Agua estancada, agua envenenada.
Agua fresca la del jarro, no de plata, sino de barro.
Agua fría y pan caliente, mata a la gente.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.

Agua le pido a mi Dios,
p’a regar un plan que tengo;
este año compro una yunta
y el año que viene siembro.

Agua le pido a mi Dios y a los aguadores nada.

Agua pasa por mi casa,
Cate de mi corazón,
El que no me lo adivine,
será un burro cabezón.
¿Qué es? El aguacate.
Agua pasada no mueve molino.
Agua que corre, nunca mal coge.
Agua que no corre, es charco.
Agua que no corre, tiene resumidero.
Agua que no has de beber (jala la cadena), déjala correr.
Agua que no has de beber, no la pongas a hervir.
Agua que va río abajo, atrás no puede volver. Pero yo no soy agua y me devuelvo a placer.
Agua que va río abajo, atrás no puede volver. Pero yo no soy agua y me devuelvo cuando quiero.
Agua se me hace la boca, de acordarme todavía.
Agua se me hace la boca, de verlas tan coloradas.
Agua, tierra y tractor, hacen buen agricultor.
Agua va.
Aguacate maduro, pedo seguro.
Aguacates y muchachas, maduran a puros apretones..
Aguacero antes de las tres, buena tarde es.
Aguadas me gustan, porque me lastiman menos.
Aguadores y lecheros, del agua hacen sus dineros.
Aguadores y taberneros, del agua hacen sus dineros.
Aguantar el chaparrón.
Aguantar vara.
Aguar la fiesta.
Águila o sol.
Aguja fina, saca espina.
Ah que bonita trucha, para tan cochino charco.
Ah que bonito bagre, p’a tan cochino charco
Ah que chinchero Pachita, sácate el petate al sol.
Ah que dos tan venidor.
Ah que gente tiene mi amo, y más que le esta llegando.
Ah, que la recién casada.
Ah, que la recién parida.
Ah, que los de Jalpa, con razón se ahogaron.
Ah que mi Dios tan charro, que ni p’a comer se quita las espuelas.
Ah que mi Dios tan charro, y yo que ni espuelas traigo.
Ah que moler de criaturas, parecen personas grandes.
Ah que rechinar de puertas, parece carpintería.
Ah que rete bien con lápiz, hasta parece con tinta.
Ah que señor tan fijado, escrupuloso y exagerado.
Ah que suerte tan chaparra, hasta cuando crecerá.
Ah que suerte tan chaparra, me tocó la de perder.
Ah, que rechinar de puertas, parece carpintería.
Ahí deja el hacha, mañana la encabaremos.
Ahí Dios me dará lo mío, para no desear lo ajeno.
Ahí fue donde la puerca torció el rabo.
Ahí hay lodo, luego hay tierra y agua.
Ahí la llevas.
Ahí le duele.
Ahí lo traen, lo que no quieren es darlo, se sientan en él y a puro apachurrarlo.
Ahí nomás tuna cardona, ya llegó tu cuitlacoche.
Ahí queda eso.
Ahí se va.
Ahí verás si mueres de hambre, o comes lo que te dan.
Ahogarse en un vaso de agua.
Ahora cabestreas o te horcas.
Ahora con tambora, porque con violín se atora.
Ahora es cuando, chile verde (hierbabuena), le has de dar sabor al caldo.
Ahora lo verás, huarache, ya apareció tu correa.
Ahora llueve en el palmar o nos lleva la tiznada.
Ahora me cumples, o me dejas como estaba.
Ahora o nunca.
Ahora que entierran de oquis, vámonos muriendo todos.
Ahora si, mañana no.
Ahora si que las de abajo cagaron a las de arriba.
Ahora si que me creció, por andármela jalando.
Ahora si, se te apareció te demonio.
Ahora si violín de rancho, ya te agarró un profesor.
Ahora tejocotes porque no hay elotes.
Ahora tejones porque no hay leones.
Ahorita son los repiques y después son las llamadas.
Ahorita voy.
Ahorra el ahorrador, para que gaste el gastador.
Ahorrador de centavos y derrochador de pesos.
Ahorrar en las sopas del perico.
Aire por detrás, sólo el que sale es bueno.
Ajo hervido, ajo perdido.
Ajo, sal y pimiento, y lo demás es cuento.
Ajonjolí de todos los moles.
Al agua patos, que para nadar nacieron.
Al amante que no es osado, darle de lado.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Al amigo vicioso, tratarlo poco.
Al amigo y al caballo, ni prestarlo ni cansarlo.
Al amigo y al caballo, no apretarlo ni apurarlo.
Al amigo, sin razón, al enemigo, ni con ella.
Al árbol caído, todos le dan con el pie.
Al arbolito, desde chiquito.
Al arrendar, cantar, y al pagar, llorar.
Al artesano, con el dinero en la mano.
Al asno de muchos, lobos se lo comen.
Al asno muerto, cebada al rabo.
Al asno y al mulo, la carga al culo.
Al ausente, por muerto lo da la gente.
Al brujo nadie se le arrima.
Al buen compañero, hacerle lado.
Al buen entendedor, pocas palabras.
Al buen tuntún.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Al bueno, por amor y al malo, por temor.
Al buey, por el cuerno; y al hombre, por la palabra.
Al burro que es flojo, aunque le hagan pelos.
Al burro viejo, carga pesada, y a veces, sin aparejo.
Al burro viejo, la mayor carga y el peor aparejo.
Al caballo, cebada y sobada.
Al caballo, con la rienda, ya la mujer con la espuela.
Al caballo, del ronzal; al becerro, del bozal.
Al caballo manso, cébalo en el campo.
Al caballo más flaco se le cargan las garrapatas.
Al caballo palpado, nunca lo montes confiado.
Al caballo y a los hombres, por enfrente.
Al caballo y al amigo, no hay que cansarlos.
Al cabo ¿y qué?
Al cabo cuando ellas quieren, solitas se dan lugar.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Al cabo de tanto andar, nos ha de salir un callo.
Al cabo la muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Al cabo pa’l santo que’s, con cualquier repique basta.
Al cabo que ni quería, las uvas estaban verdes.
Al calor de los alcoholes
Al camarón que se duerme se lo lleva la corriente.

Al caminar por el mundo,
me molestan en el viaje,:
los ricos con su carruaje
y los mendigos con su plaga..

Al capital de nada, ni las pedradas le entran.
Al carajo, dijo David, y tiró el arpa.
Al cobarde, de su sombra le da miedo.
Al colgado, jalarle los pies.
Al contado.
Al cruel, serlo con él.
Al desgaire.
Al diablo mismo, Dios lo hizo.
Al diablo y a la mujer, nunca les falta que hacer.
Al enemigo que huye, puente de plata.
Al enfermo, lo que pida.
Al espantado, la sombra le espanta.
Al español, puerta franca; al gachupín, con la tranca.
Al fin le llegó su día, se le durmió la gallera.
Al fin que ni quería, dijo la zorra cuando no alcanzó a la liebre.
Al fin solos.
Al fisgón, cuado menos un trompón.
Al flojo, mandarle, y al mezquino, pedirle.

Al fraile y al cochino, no les enseñes el camino.
Al gallo sin espolón, ni la gallina lo quiere.
Al haber ganado, no hay pasto desperdiciado.
Al haber gatos, no hay ratones.
Al hablar como al guisar, poner el granito de sal.
Al hambre no hay ley.
Al hombre jugador y al caballo corredor, poco les dura el honor.
Al hombre y al caballo, por enfrente.
Al hombre por la palabra y al buey por el cuerno.
Al jacal viejo, no le faltan goteras.
Al jugar y perder, pagar y callar.
Al lado de la fuente, nade se muere de sed.
Al llegar a la vejez, se oye y mira lo que no es.
Al maguey que no da pulque, ni pa’que arrimarle el guaje.
Al maguey que no da pulque, no hay que llevar acocote.
Al mal de muerte, no hay médico que le acierte.
Al mal músico, hasta las uñas le estorban.
Al mal pagador, buen cobrador.
Al mal paso, darle prisa.
Al mal tiempo, buena cara
Al mal que trae su ganancia, cualquiera se le abalanza.
Al mal tiempo, buena cara
Al más pelón le arrastra la trenza.
Al más potente, cede el más prudente.
Al más vivo, se le va la perra.

Al matar los puercos, p1aceres y riesgos;
al comer las morcillas, placeres y risas;
al pagar los dineros: pesares y duelos.

Al médico, confesor y letrado, hablares claro.
Al mejor caballo, las mejores espuelas.
Al mejor cazador se le va la liebre.
Al mejor cazador se le va un tiro.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Al mejor Papa, le han de gustar los chiles de Jalapa.
Al mejor vaquero se le va la vaca al monte.
Al mentiroso, conviene ser memorioso.
Al mentiroso, cuando dice la verdad, no le dan autoridad.
Al mestizo, el diablo lo hizo, al indito, Dios bendito.
Al miserable y al pobre, todo les cuesta el doble.
Al muerto y al consorte, a los tres días no hay quien los soporte.
Al músico viejo, le queda el compás.
Al niño que mal se inclina, metérselo en la pretina.
Al no haber otra, a la misma se le ruega.
Al “no”, ni los balazos entran.
Al nopal lo van a ver, sólo cuando tiene tunas.
Al ojo del amo, engorda el caballo.
Al pájaro se le atrapa con el grano y al hombre con el dinero.
Al palo caído, hacerlo leña.
Al pan, pan, y al vino, vino.
Al pasar de los días, se sabe los que no se sabía.
Al pasito entre las piedras, porque el macho no está herrado.
Al perro échale un hueso y se amansará con eso.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Al pescado que se duerme, se lo lleva la corriente.
Al pie de la palma, cae el coyol.
Al pie del cñón.
Al platicar: como amigos, al tratar: como enemigos.
Al pobre más le valdría estar muerto que vivo.
Al potro, amánselo otro.
Al potro y al niño, con cariño.
Al primer trueno de mayo, salta la liebre y retoza el caballo
Al primero que llega, se le sirve primero.
Al puerco y a la rana, no hay que sacarlos del lodo.
Al puño más, y al centavo menos.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija.
Al que agravia se le olvida, pero al agraviado no.
Al que anda entre la miel, algo se le pega.
Al que come bien frijoles, es pecado darle carne.
Al que comercia en canastas, nunca le faltan tompiates.
Al que da y quita, se le quema su casita.
Al que Dios le ha de dar, por la gatera le a de llegar.
Al que Dios no le da hijos, el Diablo le da cosijos.
Al que Dios quiere perder, lo ciega primero.
Al que el fuste no le guste, que lo tire y monte en pelo.
Al que entre miel anda, algo se le pega.
Al que es negro de nación, no lo blanquea ni el jabón.
Al que hace más, agradecen menos.
Al que le apura el hambre, atiza el fogón.
Al que le guste el fuste, y al que no, que lo monte en pelo.
Al que le pican, se bulle.
Al que le ven caballo, le ofrecen silla.
Al que le venga el saco, que se lo ponga; y si no le gusta, que lo componga.
Al que madruga, Dios le ayuda, y le da su bendición.
Al que mal hace, nunca le falta achaque.
Al que mata un perro, le dicen el mataperros.
Al que mucho tiene, mucho más le viene.
Al que nace para buey, de arriba le llegan las llaves.
Al que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
Al que no ha usado huaraches, las correas le sacan sangre.
Al que no habla, Dios no lo oye.
Al que no le gusten los calores, no se meta a la cocina.
Al que no oye consejo, no se le puede ayudar.
Al que no quiera avena, la taza llena.
Al que no quiera caldo, que le den tres tazas llenas.
Al que nunca se queja, no se le puede ayudar.
Al que obra mal, se le pudre el culo.
Al que quiera azul celeste, que le cueste.
Al que quiera saber, poquito y al revés.
Al que se acuesta con luz, aunque le apaguen la vela.
Al que se aleja, lo olvidan y el que se muere, lo entierran.
Al que se ayuda, Dios lo ayuda.
Al que se ha de condenar, es por demás que le recen.
Al que te de la gallina, no le niegues el alón.
Al que te ofrece el alón, no le niegues la pechuga.
Al que te quiere comer, almuérzale tú primero.
Al que te quiere mal, cómele el pan, y al que te quiere bien, también.
Al que tiene caballo le ofrecen silla.
Al que va a la bodega, por ver se le cobra, beba o no beba
Al que yerra, perdónale una vez, mas no después.
Al pan, pan y al vino, vino.
Al perro más flaco, se le cargan las pulgas.
Al picado de alacrán, hasta su sombra le espanta.
Al puño más, y al centavo menos.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
Al que apunta, y después da la cuenta, bien le saldrá.
Al que casare con mujer rica, ella le manda y ella le grita.
Al que come bien el pan, es pecado darle ajo.
Al que consuela, no duele la muela.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desvisten.
Al que de ti se fía, no le hagas picardía.
Al que deseares ver muerto, años cumplirá por ciento.
Al que Dios ayuda, presto enviuda.
Al que Dios da buena ayuda, a mujer se la hace muda.
Al que Dios da, da a manos llenas.
Al que Dios le ha de dar, por la gatera le a de llegar.
Al que Dios le quiere dar, por la tronera la ha de llegar.
Al que Dios no le da hijos, el Diablo le da cosijos.
Al que Dios se la de, San Pedro se la bendiga.
Al que en sufrir no es ducho, poco mal se le hace mucho..
Al que es cerrado de sienes, Dios suele darle otros bienes.
Al que es desdichado, todo le cuenta pecado.
Al que es dulce, se lo comen las hormigas.
Al que es mal músico, hasta las uñas le estorban.
Al que está desahuciado, .nada le está vedado.
Al que está enfermo, todo le sabe a cuerno.
Al que gasta lo que gana, mala vejez le aguarda.
Al que gasta lo que gana, nunca la alcanza la lana.
Al que ha de ser barrigón, aunque lo fajen de chico.
Al que ha de tener fortuna, le viene desde la cuna.
Al que hiere con la boca, curar con ella le toca.
Al que le asusta su nombre, le preocupa su persona.
Al que le barren los pies, suele casarse con viuda.
Al que le duela la muela, que se la saque.
Al que le duele, le duele.
Al que le quede el saco, que se lo ponga.
Al que le quieren dar, vida le dan.
Al que madruga, Dios le ayuda, y le da su bendición.
Al que mal hace, nunca le falta achaque.
Al que mal vive, el miedo lo sigue.
Al que más hace, se le agradece menos.
Al que mata un perro, le dicen el mataperros.
Al que mejor administre, que el bolsillo se registre.
Al que monta caballo bayo, que lo engañe su mujer o que lo parta un rayo.
Al que nace para tamal, del cielo le caen las hojas.
Al que nació señalado, no lo traigas a tu lado.
Al que no es leal en lo poco, no le fíes lo mucho.
Al que no está hecho a bragas, las costuras le hacen llagas.
Al que no ha tenido y tiene, que hacer le viene.
Al que no ha usado huaraches, las correas le sacan sangre.
Al que no le guste el aigre, que me cante la tonada.
Al que no le guste el fuste, que lo tire y monte a raíz.
Al que no le guste el fuste, que lo tire y monte en pelo.
Al que no le gusten los calores, que no se meta a la cocina.
Al que no le saben, le inventan.
Al que no quiera caldo, que le den tres tazas llenas.
Al que no se ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Al que nuca se queja, nunca se le compadece
Al que obra mal, se le pudre el culo.
Al que pide le han de dar, pues tiene necesidad.
Al que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.
Al que primero gana, el diablo es quien le engaña.
Al que puede y no yerra más, por muy bueno lo tendrás.
Al que quiere consolarse, nuca le falta consuelo.
Al que quiere su perro matar, fácil le es excusa dar.
Al que se agacha mucho, se le mira lo que al chucho.
Al que se apendeja, Dios lo deja.
Al que se ausente, híncale el diente.
Al que se junta conmigo, ni en su casa lo regañan.
Al que se le necesita, nada se le niega.
Al que se muere en un barco, lo reclama el charco.
Al que te hace una, hazle dos, aunque no lo mande Dios.
Al que tiene caballo, le dan caballos.
Al que tiene caballo, le ofrecen silla.
Al que tiene mucha hambre, fiambre.
Al que tiene mucha riqueza, no le faltan quebraderos de cabeza.
Al que tiene mujer hermosa, o castillo en frontera o viña en carretera, nunca la falta guerra.
Al que tu casa sustenta, dale siempre la contenta.
Al que una vez me engaña, mal le haga Dios, y ayúdele, si dos.
Al que va a ser barrigón, aunque lo fajen de chico.
Al que yerra, perdónale una vez, mas no después.
Al saber le llaman suerte.
Al santo que está de moda, van las mujeres todas, y para los cristos viejos, oscuridad y silencio.
Al son que me toquen, bailo.
Al rico llámanle honrado, y al pobre, necio y porfiado.
Al rojo vivo.
Al tiempo, tiempo le pido y el tiempo, tiempo me da, y el mismo tiempo me dice que él, me convencerá.
Al tiempo, tiempo le pido y el tiempo, tiempo me da, y si lo desaprovecho, el tiempo se perderá
Al tira y afloja.
Al toma y daca.
Al toro por los cuernos y al hombre por la palabra.
Al viejo, el vino otra vez le hace niño.
Al vientre, todo lo que entre.
Alaba con tiento y vitupera con miedo.
Alaba lo grande y monta lo chico.
Alabanza en boca propia, es vituperio.
Alabar debemos, a aquel de cuyo pan comemos.
Alábate burro, que nadie te alabará.
Alábate cola, pues nadie te alaba, alábate sola.
Alábate Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Alardea de lo que escasea.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Alazán tostado, siempre colgado.
Alazán, si te lo dan; tostado, ni dado.
Albañil sin regla, albañil de mierda.
Albarda sobre aparejo.
Albergar al vergonzoso, da más pena que gozo.
Alborotarse lo feo, poco juicio y buen deseo.
Albur del montón, todos al cabrón.
Alebréstate matalote, que venderte quiero.
Alegría, belleza cría.
Alegría ten, y vivirás bien.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Aleluya, aleluya, que cada quien agarre la suya.
Algo es algo, dijo el Diablo, cuando se llevó a un obispo.
Algo es algo, dijo un calvo, cuado le salió un pelito.
Algo es algo, menos es nada.
Algo es mejor que nada.
Algo ha de tener la fea, cuando el hombre la desea.
Algo le debe al demonio, quien piensa en el matrimonio.
Algo me huele mal.
Algo tiene el agua, cuando la bendicen, y algo el aguardiente, cuando lo maldicen.
Alguien dijo en parte alguna, lo que salva no es la fe, sino el no tener ninguna.
Algún día, mi gato comerá sandía.
Algún día será la mía.
Algún día será verano y amanecerá más temprano.
Algunos montan a caballo para que no los muerdan los perros.
Algunos prefieren suponer, antes de tomarse el trabajo de aprender.
Alimentos nuevos, despiertan apetitos nuevos.
Almuerza bien,, come más, cena poco y vivirás.
Almuerzos, comidas y cenas, con mujeres se hacen buenas.
Alquimia probada: cobrar renta y no gastar nada.
Alta y delgada, y aún que esté palpada.
Alzarse con el santo y la limosna.
Allá como allá, acá como acá.
Allá se lo dirán en misa.
Allá van leyes, do quieren reyes.
Allégate a los buenos, y serás uno de ellos.
Allí donde fueres, has lo que vieres.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
Ama al prójimo como a ti mismo.
Ama, y después haz lo que quieras.
Ama y serás amado.
Amándonos tú y yo, que revienten los mirones..
Amante vergonzoso, a la amada se hace sospechoso.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Amar a quien no nos ama, es fatigar al corazón.
Amar es dar.

Amar, eso es todo; querer, todo es eso;
los mundos brotaron al eco de un beso,
y un beso es la vida y un beso la aurora
y un beso es el trino del ave canora.

Amarrarse el dedo antes de darse el tropezón.
Amarren sus gallinas, porque mi gallo anda suelto
Amigo en la adversidad, es amigo de verdad.
Amigo que me pediste, de mi amor te despediste.
Amigo que no da y cuchillo que no corta, aun que se pierdan, no importa.
Amigo viejo y vino añejo.
Amigo y caudal, más fácil de ganar que de conservar.
Amigos hasta morir, pero de prestarte, nada.
Amigos que no se conocen, de lejos se saludan.
Amistad que siempre dice dame, mas que amistad parece hambre.
Amistad reconciliada, tasa rota y mal pegada.
Amistades que son ciertas, siempre las puertas abiertas.
Amistades y tejas, las mejores son las mas viejas.
Amo a To, matarili rili rón.
Amor con amor se paga, y lo demás, con dinero.
Amor con casada, vida arriesgada.
Amor con celos, causa desvelos.
Amor de arrieros: si te vi, ya no me acuerdo.
Amor de estudiante, amor inconstante.
Amor de gatos, en lo tejados.
Amor de lejos, es de pendejos.
Amor, dinero y cuidados, no pueden ser disimulados.
Amor osado, nunca fue desdichado.
Amor platónico.
Amor que no se atreve, es despreciado por las mujeres.
Amor viejo y camino real, nunca se dejan de andar.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Amor y aborrecimiento, no quita conocimiento.
Amor y dinero a la cara salen.
Amor y dinero, nunca fueron compañeros.
Amor y viento, por uno que se va, vienen ciento.
Amores, dolores y dineros, no puedes estar secretos.
Amores nuevos, olvidan viejos.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Anda a ver si ya puso el puerco.
Anda al as y ganarás.
Anda como Pedro por su casa.
Anda como pez en el agua.
Anda perro, tras tu dueño.
Anda que te ribeteen, que te estás deshilachando.
Anda tan despacio la pereza, que siempre la alcanza la pobreza.
Anda tu camino, sin la ayuda del vecino.
Andaba tan de malas, que hasta los perros lo meaban
Andamos arando, dijo un mosquito, parado sobre un buey que jalaba el arado.
Andamos como andamos, porque somos como somos.
Ändale, no comas ansia.
Ándale, no comas calma.
Andando y miando, p’a no hacer hoyos.
Andando, que el sol se mete.
Andar a la greña.
Andar a medios chiles.
Andar al toma y daca.
Andar apendejado.
Andar arañando la cubierta.
Andar arañando las paredes.
Andar arrastrando la cobija.
Andar buscando el burro, y arriba de él.
Andar cobijándose con el manto de Santa Lucrecia.
Andar como ave sin nido.
Andar como burro en primavera.
Andar como burro sin mecate.
Andar como canica en bacinica.
Andar como el diablo en el panteón, de cabrón entre los muertos.
Andar como gallina en corral ajeno.
Andar como Pedro por su casa.
Andar como perro sin dueño.
Andar como perros y gatos.
Andar como trompo chillador.
Andar como una alma en pena. .
Andar con el fuste en las costillas.
Andar con la cola entre las patas.
Andar con medias tazas.
Andar con pies de plomo.
Andar con una mano atrás y otra adelante.
Andar de boca en boca.
Andar de buenas.
Andar de cabeza.
Andar de capa caída.
Andar de Herodes a Pilatos.
Andar de la ceca a la Meca.
Andar de Martha la piadosa.
Andar de malas.
Andar de picos pardos.
Andar de puntillas.
Andar de suerte.
Andar en caballo de la hacienda.
Andar meando fuera de la olla.
Andar o irse con la cola entre las patas.
Andar quedando bien.
Andar sobre la cuerda floja.
Andarse por las ramas.
Andas volando bajo.
Ándate por lo llano y estarás más sano.
Ande yo caliente, ríase la gente.
Ando pastoreando un gallo.
Angelitos de Dios, testiguitos del diablo.
Ánimas que nazca el niño, p’a que me diga papá.
Ánimas que salga el sol, p‘a saber como amanece.
Ante el fracaso rotundo, quedó triste y meditabundo.
Ante la adversidad, de nada sirve la verdad.
Ante la duda, la lengua muda.
Ante la duda, la más peluda.
Ante la duda, la más tetuda.
Ante la mula cargada de oro, todos los castillos abren sus puertas.
Ante la realidad de los hechos, de nada valen los derechos.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Antes de consultar tu fantasía, consulta tu bolsa.
Antes de entrar en espinas, ponte los huaraches.
Antes de hacer nada, consúltalo con la almohada.
Antes de que te ensillen, ensilla tú.
Antes de tragado, bien mascado y remojado.
Antes encontrarás burro con cuernos, que amigo perfecto.
Antes huir que morir.
Antes le faltará al ruiseñor que cantar, que a la mujer que parlar.
Antes mis dientes que mis parientes.
Antes que acabes, no te alabes.
Antes que la mar se seque, yo me bañaré en sus olas.
Antes que saber ganar, hay que aprender a perder.
Antes que se lo coman los gusanos, que lo gocen los cristianos.
Antes que te cases, mira lo que haces.
Antes que tomes casa en que morar, mira la vecindad.
Antes se atrapa al mentiroso que al cojo.
Ante son mis dientes que mis parientes.
Antes toman el pulso al haber, que al saber.

Antonino fue a traer vino,
quebró el vaso e el camino.
Pobre vaso, pobre vino,
pobres nalgas de Antonino.

Año de nones, año de dones.
Año de ovejas, año de abejas.
Año de pares, año de males.
Año nuevo, vida nueva y costumbres, las mismas.
Años y desengaños, hacen a los hombres huraños.
Apareció el prieto en el arroz.
Apareció la mosca en la sepa.
Apareció el peine.
Apenas amanece, la rosa florece, mas luego perece.
Apenas están saliendo del cascarón y ya quieren poner huevos.
Apenas les dicen mi alma, y ya quieren su casa aparte.
Apenas oyen tronar, ya quieren calabacitas.
Apenas ven el caballo y se les ofrece viaje.
Apero que se guarda, se lo come la polilla.
Aplicar la pena capital.
Aprender es amargura, pero saber es dulzura.
Aprendiz de todo y oficial de nada.
Aprendiz de todos los oficios y maestro de ninguno.
Aprieta el cincho y has lomo.
Aprieta los dientes y ni el piquete sientes.
Apriétale bien las tuercas..
Apretarle las clavijas.
Apretarse el cinturón.
Aprisa y bien, no puede ser.
Aprovecha bien tus tierras, o patas o matas.
Aprovecha y decídete, no vaya a ser el diablo.
Apuntarse un tanto.
Aquel que anda por la sierra, cualquier día se desbarranca.
Aquel que celos no tiene, no tiene amor verdadero.
Aquel que parte y reparte, se lleva la mejor parte.

Aquel que parte y reparte,
si en el partir tiene tino,
siempre lleva el muy ladino,
para sí, la mejor parte.

Aquella gallina no es buena, pues come en su casa y pone en la ajena.
Aquellos polvos, traen estos lodos.
Aquí, el que no corre, vuela-
Aquí es donde, como dijo la recién casada.
Aquí fue donde la puerca torció el rabo.
Aquí hay gato encerrado.
Aquí la verga es verga, y el culo un agujero.
Aquí ni palos, porque se rinde el brazo.
Aquí no ha pasado nada.
Aquí no rifa ni caballo bueno, ni muchacha bonita.
Aquí nomás mis chicharrones truenan.
Aquí se murió Sansón con todo y los filisteos.
Aquí se rompió una taza , y cada quien para su casa.
Aquí solo mis chicharrones truenan.
Aquí sólo mis enchiladas tienen cebolla.
Aquí te aclimatas o te aclimueres.
Aquí tienes tanto más cuanto y santas Pascuas.
Araña que por su hilo hacia ti cae, bienes te trae.
Araña: ¿quién te arañó? Otra araña como yo.

Árbol que crece torcido,
jamás su tronco endereza,
pues su naturaleza
el vicio con que ha crecido.
Árbol que crece torcido, no le pusieron palito.
Árbol que crece torcido, se le caen los pajaritos.
Árbol que crece torcido, sirve para columpio.
Árbol que no da fruto, pide sustituto.
Aristóteles dijo que un buey voló, como pué que sí, pué que no.
Arma de fuego, alejarla, que el diablo suele cargarla.
Armar el mitote.
Armarse la gorda.
Armarse un zafarrancho.
Arrancar de cuajo.
Arrancar diente y dolor.
Arranque de caballo fino, parada de burro flojo.
Arrastrar el ala.
Arrear parejo.
Arrear, que vienen arreando.
Arreglado al tendajón, son las moscas.
Arreglos bajo cuerda.
Arreglos en lo obscurito.
Arriba ya del caballo, hay que aguantar los respingos.
Arriba, abajo, al centro y p’a dentro.
Arriero que vende su mula, matadura segura.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Arrieros somos y en el camino andaremos, y a cada paso nos encontraremos.
Arriesga un pececillo para pescar uno grande.
Arrimar el hombro.
Arrimarse al sol que más calienta.
Arrojar la toalla.
Arroz que no se menea, se quema.
Asegúrate de que el cerebro esté bien conectado, antes de echar a andar la lengua.
Así como de dolor se canta, también de placer se llora.
Así Dios me ponga donde haiga y lo demás, de mi cuenta caiga.
Así es la vida, unas de bajada y otras de subida.
Así lazaba mi abuela y nunca reventó una rearta.
Así me decía Ruperta, y al cabo me la pagó.
Así me gusta la orina, dijo el facultativo, y se la bebió.
Así me la recetó el doctor.
Así pasa, cuando sucede.
Así se las gasta el hojalatero.
Así somos los que hacemos la historia.
Así si baila mi hija, con el señor.
Así, mi galgo las pesca.
Así ocurre cuando sucede.
Asno en polvo, mula en lodo, y el caballo para todo.
Asnos señor, buenos cristianos.
Asnos y mujeres, a palos entienden.
Asosiégate, no comas ansias.
Asosiéguense cristianos, no coman ansias.
Asustarse con el petate del muerto.
Asustarse con su propia sombra.
Atar cabos.
Atar perros con longaniza.
Atáscate, ahora que hay lodo.
Atente a las consecuencias.
Atente al bayo, que es buen caballo.
Atente al santo y no corras..
Atente al santo y no le reces.
Atente a santo y no lo alumbres.
Atórale que es mangana, porque se te va la yegua.
Atráncate bandolón, ahora que tienes tocada.
Atrapa al ladrón antes de que él te atrape a ti.
Atrás de la raya, que estoy trabajando.
Aúllan como el coyote, hasta que se cansa y corre.
Aullido de perro, próximo entierro.
Aullidos de perro, anuncio de muerte.
Aún desde el fondo de un profundo pozo, pueden mirarse las estrellas.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Aún no ha salido del cascarón, y ya tiene espolón.
Aún no pringa, y ya mancha.
Aún no tiñe y ya mancha.
Aunque duela, salga la muela.
Aunque el deudor muera, la deuda queda.
Aunque fue gallo muy fino, su castigo recibió.
Aunque ganes, no te ufanes.
Aunque hayas de morir mañana, no renuncies a aprender hoy.
Aunque la camisa es ancha, también se rompe a codazos.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Aunque le falte el resuello, no te asustes, porque es chata.
Aunque lo que dicen no es, con que lo aseguren basta.
Aunque me visto de lana, no soy borrego.
Aunque se ponga a una rana en un jaula de oro, siempre volverá al pantano
Aunque sea a una hora a pata, no está lejos la pulcata.
Aunque sea pleito ganado, vete con cuidado.
Aunque sean del mismo barro, no es igual bacín que jarro.
Aunque somos del mismo barro, no es los mismo catrín que charro.
Aunque te chille el cochino, no le sueltes el mecate.
Aunque te digan que si, espérate a que lo veas.
Aunque todos somos del mismo barro, no es igual bacín que jarro.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Aunque vivas un siglo, trata de aprender siempre.
Auténtica mamada, una cuarta abajo del ombligo.
Ave de mal agüero, a mi lado no la quiero.
Ave María, dame puntería.
Ave que no vuela, que agarre ventaja.
Ave que vuela, a la cazuela.
Averígüelo Vargas.
Avientan la piedra y esconden la mano.
Aviente la piedra, el que tenga la conciencia tranquila.
Ay amor, como me has ponido, seco flaco y descolorido.
Ay amor, ya no me quieras tanto.
Ay cabrón, que feo te ves cuando no bebes.
Ay calor, dijo un pollino, cuando lo estaban capando, lo mejor me están quitando, ya no volveré a coger.
Ay calor, dijo un sitito, cuando lo estaban asando, la vida me están quitando, ya no volveré a cantar.
Ay calor, me pones de mal humor.
Ay carajo, dijo la condesa, poniendo las chiches sobre la mesa.

Ay carajo, dijo un bajo
cuando lo estaban templando,
si no me vana tocar,
para que me están chingando.

Ay, cocol, ¿ya no te acuerdas de cuando eras chimisclán?.
Ay chaparros, como abundan, parece que los escupen.
Ay Chihuahua, cuanto apache, cuantos indios de calzón y sin huarache.
Ay chilar, te vas helar.
Ay chingado, como dijo el educado.
Ay chirrión, que tren tan largo, nomás el cabús le veo.
Ay de mí, que por callar perdí.
Ay dolor, ya me volviste a dar.
Ay farito, ni que fueras lukistray.
Ay mamá, los toros, unos pintos y otros moros.
Ay mamá, mis otras naguas, porque estas se me mojaron.
Ay mamá que tren tan largo, nomás e cabús le miro.
Ay mamá, que pan tan duro, y yo que ni dientes tengo.
Ay mula, no te muevas mientras que te aprieto el cincho
Ay muerte, no te me acerques, que estoy temblando de miedo.
Ay nomás por la de malas de no saber firmar.
Ay nomás, por no dejar.
Ay que buena está mi ahijada, p’a qué la habré bautizado
Ay que re bonita piedra, para darme un tropezón.
Ay que suerte tan chaparra, hasta cuando crecerá.
Ay que taco, parece almuerzo.
Ay reata, no te revientes, que es el último jalón.
Ay, poderoso jorongo, como me raspan tus lanas.
Ay, quien fuera sol, chatita, nomás p’a ponerla prieta.
Ayer entró rogando y hoy está mandando.
Ayer, hoy y mañana, son los tres días más importantes del hombre.
Ayer vaquero y hoy caballero.
Ayudar a sacar del atolladero.
Ayudar al pobre es caridad, ayudar al rico, adulación o vanidad.
Ayúdate, que Dios te ayudará.
Ayunar después de harto.







































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