1.1. Antecedentes Históricos.
La relación entre personas, por la cual una
presta a otra un servicio personal subordinado, tuvo al principio diversos
matices. Se prohijó la esclavitud, como derivado de las conquistas de un
pueblo a otro. Nacieron los mercenarios, es decir, quienes cobraban merces
[2] por su trabajo, al alquilarse para realizar
esfuerzos físicos en los que a veces les iba la vida en juego. Se crean
también, los honorarios, honorarium [3],
para aquellos que alquilan su capacidad intelectual, no sólo su esfuerzo
físico. Esto lo regula el Derecho Civil y así permanece por muchos
siglos.
Los trabajadores empezaron a sentir la solidaridad del
gremio y se crearon los primeros sindicatos y esfuerzos por elevar su nivel de
vida, encauzando muchas veces sus afanes por derroteros equívocos.
Definitivamente, no existe un manual para la humanidad de cómo ha de
comportarse para alcanzar el desarrollo pleno, y por ende, la felicidad. Ese ha
sido el reto de los gobiernos y de los grandes pensadores, quienes han aportado,
cada uno, una pizca del desarrollo del hombre.
Cuando en 1917, la primera constitución
política de tipo social del mundo recoge el sentir obrero y lo plasma en
el artículo 123, ordena la creación de las Juntas Federales de
Conciliación y Arbitraje, y después, en enero de 1943, estatuye el
Seguro Social Obligatorio en México.
El Gobierno emanado de la Revolución Mexicana, se
mostró muchas veces como pionero en conquistas de los obreros,
transformando a los sindicatos en verdaderos actores de la vida nacional, e
interlocutores serios del quehacer cotidiano.
Sin embargo, al no adecuarse las instituciones a los
tiempos tan cambiantes, con una mayor demanda de servicios de Seguridad Social,
empezó a darse el rezago en la recaudación a favor de quienes
proporcionan pensiones, al grado de que en la actualidad, es uno de los temas
que más distraen la atención nacional.
1.1.1. Planteamiento del problema
El problema a resolver, es la forma de allegar los
recursos necesarios para que los organismos de seguridad social que coexisten en
el país, sean capaces de afrontar sus compromisos.
El problema a resolver, es cómo respetar los
derechos y conquistas que los sindicatos y gremios han obtenido, sin que ello
implique la quiebra del patrón, llámese particular o gobierno.
El problema a resolver, es cómo superar la crisis
de credibilidad en que ha caído el gobierno, pues la población no
confía en las instituciones, habida cuenta del desgaste público
que algunas han tenido que soportar.
En suma, se trata de encontrar el modo de que
México siga siendo un país viable, en el que sus hijos puedan
sentirse confiados, ciertos de que el futuro será prometedor, y no que
deban pensar en mudarse a otros lares, a encontrar la paz y prosperidad que su
propia patria pareciera negarles.
1.1.1.1 Problema real: falta de seguridad social.
Sólo un 40.1% de la población total del
país tiene acceso a seguridad social. Del referido universo de 40.1%
cubierto, el 80.6% (48’872,403) obtiene el servicio del Instituto Mexicano
del Seguro Social; un 14.7% (10’236,523) son protegidos por el Instituto
de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado, un 2.7%
(664,938) son atendidos por Petróleos Mexicanos y sus organismos
subsidiarios y el resto, un 2.7% (2’155,576) son atendidos por otros
organismos, Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría de
Marina, organismos estatales, universidades públicas,
etc.[4]
[5]
(Datos tomados de INEGI tal
cual).
1.1.1.2. Problema real: falta de ahorro y de cultura del
ahorro.
No existe ahorro ni cultura de ahorro. El mexicano es
reacio a confiar en instituciones y no cuenta, en su inmensa mayoría, con
capital para acudir al ahorro. Peor aún, ni entre la población con
capacidad económica suficiente, existe la cultura del
ahorro.
1.1.1.3. Problema real: lo reducido del universo de
contribuyentes.
Sólo un 12% de la población paga Impuesto
sobre la Renta.
1.1.1.4. Problema real: falta de pago de impuestos
indirectos
Los comerciantes no cobran IVA, no reportan ventas y
existen evasión y elusión de impuestos.
1.1.1.5. Problema real: falta de apoyo a la Tercera
Edad.
Sólo un 51.3% del total de la población
con edad de 65 años en adelante, tiene pensión otorgada por el
IMSS, ISSSTE, PEMEX u otros. [6]
1.1.1.6. Problema real: incapacidad de las empresas para
pagar cuotas al IMSS.
La política de cobro de cuotas del IMSS es hostil
y agresiva.
1.1.1.7. Problema real: comercio informal, pirata y
contrabando.
Existe muy extendido el comercio informal, precisamente
porque existen compradores que evitan los negocios establecidos, pues con el
informal no pagan impuestos directos ni indirectos y una de las principales
razones es que el informal es más barato. Al cliente no le interesa si el
comerciante paga o no sus impuestos.
1.1.1.8. Problema real: el lavado de dinero.
Precisamente por la falta de pago de impuestos debido a
la ineficiente fiscalización, existe en gran medida el lavado de dinero.
1.1.1.9. Problema real: Incapacidad del Seguro Social
para cubrir su pasivo laboral.
Esto no necesita mayor explicación.
En el periódico El Norte del veintidós de
abril de dos mil cuatro aparece lo siguiente:
“Al
exponer cifras económicas del IMSS, Levy dijo que la situación es
grave porque cada mes el pasivo laboral aumenta 4 mil millones de pesos y en
menos de seis años se duplicará de 21 mil a 47 mil millones de
pesos lo que se destine al pago de pensiones y jubilaciones.”
[7]
Se debe agregar que el tema es motivo y causa de la
Convención Nacional Hacendaria que se ha venido celebrando en diversas
sedes en la república.
El Norte, periódico diario que aparece en
Monterrey, Capital de Nuevo León, publicó en primera plana del
sábado siete de febrero de dos mil cuatro, una nota con el siguiente
encabezado y texto:
“Propone
Sojo nuevo sistema de pensiones. JURIQUILLA.- El Coordinador de Políticas
Públicas de la Presidencia, Eduardo Sojo, propuso ayer impulsar la
creación de un sistema nacional de pensiones que alivie la carga de estos
pasivos laborales.
El
nuevo sistema tendría tres propósitos: viabilidad financiera de
largo plazo, viabilidad de fondeo y certidumbre a los
trabajadores.
En
el marco de la Convención Nacional Hacendaria, donde participa como
presidente de la mesa sobre deuda pública, Sojo explicó que
fondear el sistema de pensiones es una necesidad tanto fiscal como
social.
“Eso
permitiría que se elevara el ahorro nacional y eso posibilitaría
el poder financiar proyectos de largo plazo”,
recalcó.
“Estos
temas no tienen vuelta de hoja: o los resolvemos ahorita o los resolvemos
después, pero no hay forma de darle la vuelta”.
Optimista,
Sojo aseguró que hay grandes oportunidades para mejorar el sistema de
pensiones.
“No
nos hemos sentado todos los actores, formalmente, a discutir este tema del
sistema de pensiones; sí tenemos oportunidad para transformar nuestro
sistema federal”. [8]
Más adelante, en interiores, página 5 A,
el mismo periódico publica una nota que denomina IMPULSAN CAMBIOS A
PENSIONES, que en su último párrafo establece:
“Un
diagnóstico que fue entregado a los participantes refiere que el
desarrollo del déficit pensionario está ligado al proceso de
envejecimiento de la población, mismo que deterioró la
relación entre trabajadores activos y pensionados, por lo que las
finanzas públicas federales tienen presiones para el pago de
pensiones”. [9]
De lo expuesto en los dos comentarios transcritos, se
destaca lo relativo a: “permitiría que se elevara el ahorro
nacional”, así como que: “deterioró la relación
entre trabajadores activos y pensionados”, es decir, existe certidumbre
que falta ahorro nacional, y que la carga de la seguridad social se deja caer
toda en hombros de los trabajadores afiliados a algún régimen de
este tipo; del patrón, que por cierto no tiene acceso a prestación
alguna; y del Estado, que realiza aportaciones. Esto es un error que se
demostrará en el presente trabajo, pues se parte de la base de que la
Seguridad Social, función del Estado, compete a la población toda,
y no sólo a los trabajadores.
El haber depositado de manera secular la seguridad
social sólo en los trabajadores del mercado formal, olvidando que al
fallecer éste, su viuda e hijos perciben pensiones, que son las
más, se carga el peso de todo el sistema de seguridad social en unos
cuantos, cuando que son muchos los que reciben beneficios.
No se debe olvidar que aún en vida del trabajador
activo, la seguridad social que se le proporciona no sólo es en su favor,
pues también tienen derechos hijos y esposas, en suma, la familia toda,
sin que estos últimos hayan efectuado aportación alguna, pues no
existe mecanismo que así lo permita. El crear ese mecanismo, es el
propósito de este trabajo.
Para alcanzar este propósito, se debe recordar
que los progresos de la humanidad en materia de derecho y justicia han ido
siempre a la zaga de los avances en otras materias. El derecho positivo se
modifica según los tiempos y se nutre de los cambios tecnológicos,
científicos y sociológicos, entre otros, que el ser humano va
realizando.
Si se toma como punto de partida los problemas reales
que ya se enumeraron, entonces se está ante un panorama general bastante
alarmante de la sociedad actual que debe mover a considerar seriamente la
situación.
Ante eso, y en función de pretender hacer un
aporte que en diversas medidas constituya solución de fondo a los
referidos problemas reales, se somete a su consideración la presente
tesis. Se pretende demostrar que un instrumento jurídico, aplicado
correctamente, es capaz de constituir un detonador de la economía del
país, creando riqueza vía ahorro, generando la cultura del pago de
impuestos, y sentando las bases para que el estado cubra el papel de titular de
la seguridad social que la Constitución, la ley, la doctrina y la
realidad le imponen.
También es posible demostrar, partiendo de hechos
reales que se han dado en los tiempos, que la justa distribución de la
riqueza generada por el trabajo, es la única que es capaz de convertir en
rico, a un país con carencias. Sólo el trabajo, y sus
consecuencias, generan riqueza. Lo demás, especulación,
intermediarismo, esclavitud, etc., producen irritación social, tristeza y
pobreza para la inmensa mayoría y en consecuencia, países pobres
con algunos ciudadanos ricos, parafraseando a la máxima del mundo de
negocios: “empresas pobres con empresarios ricos”.
Abundando en el tema, y tomado del periódico El
Norte, de catorce de abril de dos mil cuatro, en su columna Plaza
Pública, Miguel Ángel Granados asienta:
“...Pero
tienen razón los trabajadores al argumentar que la solución al
problema real no puede descansar sólo en la afectación de un
sector. Se reclama una solución global, que por un lado mire al pasado y
establezca las causas y las responsabilidades de las administraciones
imprevisoras, y por otro lado vea el futuro y con amplitud establezca un
régimen jubilatorio justo y pagadero”.
[10]
Aparece también la nota publicada en El Norte del
diez de febrero de dos mil cuatro, que reza:
“Prevén
que pensiones rebasen costo de deuda.
El
costo de las pensiones del sector público crece a tal grado que en el
largo plazo superará la actual deuda interna y externa del gobierno
federal, advirtió la Secretaría de Hacienda. ....Al participar en
el foro “El sistema de pensiones en México, presente y
futuro” en la Cámara de Diputados, (Enrique) Moreno Cueto
aseguró que en los últimos 20 años la población de
pensionados en el ISSSTE ha crecido 450 por ciento y la cotizante sólo 49
por ciento. Precisó que cualquier reforma al sistema de pensiones debe
plantearse en tres segmentos: una en la población pensionaria, que ya
tiene derechos adquiridos; en los cotizantes y en la población nueva.
Actualmente el ISSSTE tiene 10 millones de derechohabientes, menos de la cuarta
parte son cotizantes y el resto beneficiarios”.
[11]
Ese es precisamente el punto que se analiza en el
presente trabajo: que la seguridad social es asunto de todos los pobladores de
un país, no sólo de los asalariados. Que no se puede descansar el
peso total de la carga de la seguridad social en sólo un sector,
cualquiera que este sea.
Pedro Sánchez Cuervo, director de la
práctica de retiro de la firma Watsin Wyatt, en conferencia impartida a
los socios de Ejecutivos de Relaciones Industriales, establece que:
“El
problema más grave en el sistema de seguridad social en México es
la cobertura de los gastos médicos de los derechohabientes del IMSS a los
12.5 millones de empleados en activo y jubilados que tienen derecho al servicio
médico. En segundo término, agregó se encuentra el tema del
ISSSTE en términos de valor, y en tercer lugar los beneficios de
jubilación de los trabajadores del seguro social. ...El especialista dijo
que el aumento en el ahorro puede solucionar el problema de largo plazo.
[12]
[2] PETIT, Eugene
Derecho Romano. Editorial Porrúa. Decimosexta Edición.
México, D.F. ISBN 968-452-872-8 pág.
401.[]
4 Excede del 100%, en atención a aquellos que
gozan de Seguridad Social en dos o más instituciones.
INEGI. internet página
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/tematicos/mediano/ent.asp?t=msoc02&c=1880[]
5 INEGI. internet página
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/tematicos/mediano/ent.asp?t=msoc02&c=1880[]
6 INEGI. internet página
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/tematicos/mediano/med.asp?t=msoc08&c=1886[]
7
EL NORTE. Año LXVI. Nacional. INTERVIENE
SENADO EN CRISIS DEL IMSS. Pág. 2A. Jueves 22 de abril de 2004.
[]
8
EL NORTE Año LXVI. Primera plana. GUERRERO
Claudia y Mayolo López. 07 de febrero de
2004.[]
9
EL NORTE Año LXVI. Nacional 5A. GUERRERO
Claudia y Mayolo López. 07 de febrero de 2004.
[]
10 EL NORTE. Año LXVI Nacional. Plaza
Pública. Granados Chapa, Miguel Ángel. 14 de abril de
2004.
11 EL NORTE. Año LXVI NEGOCIOS. GALáN,
Verónica y Arturo Guerrero. 10 de febrero de 2004. pág.
5A.
12 EL NORTE. año LXVI NEGOCIOS. DíAZ,
Alicia. 21 de abril de 2004. pág. 3A.