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Procesos Psicológicos Básicos: creatividad, aprendizaje e Inteligencia.



Inteligencia, aprendizaje y creatividad.

Hoy en día la inteligencia es un tema que se encuentra en la mesa de muchas discusiones por parte de distintas disciplinas, como la psicología, la medicina, la filosofía, antropología e inclusive la informática. (Gardner, 2001) Hasta ahora se había medido la inteligencia humana con ayuda de tests en los que se ponían a prueba distintas capacidades entre las que destacan: la memoria, el razonamiento verbal, el razonamiento numérico, el reconocimiento de secuenciación lógica, la expresión y resolución de problemas.
Pero se ha visto que esto ha sido un error, pues hemos estado tan interesados en medir la inteligencia dedicada a resolver problemas técnicos, que hemos olvidado otras habilidades del ser humano como son la comunicación afectiva o la inteligencia emocional. (Vallejo-Nágera, 1998)
Al margen de que estas mediciones resultaron polémicas, comenzaron a sentarse los primeros intentos formales por definir a la inteligencia y evaluarla. Y de hecho estas tecnologías que en un principio buscaron medir la inteligencia, se emplearon en la educación formal desde la primaria hasta niveles superiores de educación, bajo la denominación de exámenes. Sin embargo, aún y cuando un número considerable de especialistas coincida en que una parte de la inteligencia se pueda heredar, no es del todo posible precisar las razones de los diferentes CI entre los grupos de seres humanos. Pero lo que sí esta mejor entendido es la influencia que tienen en los resultados de dichas pruebas, los aplicadores de las mismas, por pertenecer a la clase social que domina a un lugar. No existen pruebas científicas que avalen la existencia de una relación directa entre el CI de las personas y su nivel socioeconómico.
Este concepto de inteligencia es un concepto de valor. Tal y como ser alto o bajo, hermoso o feo. Y en este sentido no se tendría mucho que hacer al respecto. (De Bono, 1998)
Sin embargo debemos considerar que la inteligencia no es el resultado aislado de un solo tipo de facultad o potencialidad que refleje una simple capacidad humana; sino que implica una red compleja de potencialidades que interactúan entre sí para dar como resultado a un individuo capaz de responder de forma distinta ante situaciones diversas en menor o en mayor medida. (Gardner, 2001)
Recientemente la teoría que más se ha impuesto es la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. El autor provee al individuo de un potencial biológico (genético) y otro psicológico (elementos cognitivos) los cuales procesan información que posteriormente es devuelta en forma de respuestas a problemas dentro de un marco cultural determinado. Por tanto, cuando queremos medir la inteligencia de un sujeto, lo debemos hacer basándonos en todas ellas, no sólo en unas cuantas. Esta teoría surge a raíz del conocimiento que el autor adquiere a partir de su trabajo con niños y adultos que presentaban algún tipo de lesión cerebral. Comienza por deducir que las personas poseen una amplia gama de capacidades en las que las personas puedan ser eficientes, pero en otras no necesariamente.
Ahora bien, Gardner plantea originalmente la existencia de 7 tipos diferentes de inteligencias, las cuales son mencionadas a continuación:

Otra teoría que busca dar explicación a un elemento de la inteligencia es el pensamiento. De Bono en 1983 en A. de Sánchez (1997) distingue dos tipos de pensamiento: lineal y lateral. Al primero lo subdividió en natural, lógico y matemático. Estableció la mutua inclusión entre ambos como elementos distintivos y que en la práctica se complementan:
Pensamiento Lineal:
  1. El pensamiento natural es espontáneo y primitivo
  2. El pensamiento lógico es secuencial y usa un sistema de Sí-No
  3. El pensamiento matemático se ejecuta con símbolos y reglas.
Pensamiento Lateral:
En éste la información disponible se organiza de manera no convencional, generando arreglos que se apartan de los diseños establecidos. Se logra, mediante un proceso deliberado y generador en que la información se combina de diferentes maneras y usa activadores con efecto de penetración, esto es, que abren nuevos caminos o cambian los existentes.
Más adelante volveremos con esta teoría, por lo pronto sirva como parte de la explicación de los intentos con los que actualmente contamos para explicar este proceso tan complejo llamado inteligencia.
Es necesario señalar a la inteligencia como parte de una base biológica sin la cual todo lo anteriormente mencionado, no tendría sustento empírico sobre el cual descansar. Tal y como lo sugieren Kolb y Whishow (2000) ...”ciertos tipos de inteligencia pueden estar relacionados con diferencias de la estructura celular en regiones localizadas en el cerebro” Aún y cuando no ha quedado plenamente demostrado en qué medida se influye sobre la inteligencia general, si se ha generado evidencia sobre la influencia neuronal en el desarrollo de la inteligencia. Del mismo modo, estos autores hacen mención sobre el aprendizaje y su relación con los procesos neuronales. A partir de la eficiencia de la sinapsis es que se genera la base estructural de la nueva conducta. Por lo que será de gran importancia el conocimiento de la influencia biológica no solo en la adquisición de destrezas y habilidades; sino también en el razonamiento y en la adquisición de conceptos.
En este sentido podemos darnos cuenta como el aprendizaje es influenciado por el factor de la inteligencia en tanto que afecta la capacidad de pensamiento del individuo. En este sentido existen diversas teorías del aprendizaje que buscan dar explicación sobre el mismo.
Por ejemplo, la teoría del condicionamiento clásico de Pávlov: explica como los estímulos simultáneos llegan a evocar respuestas semejantes, aunque tal respuesta fuera evocada en principio sólo por uno de ellos. La teoría del condicionamiento instrumental u operante de Skinner describe cómo los refuerzos forman y mantienen un comportamiento determinado. Albert Bandura describe las condiciones en que se aprende a imitar modelos. (Furham, 2001)
La teoría Psicogenética de Piaget, aborda la forma en que los sujetos construyen el conocimiento teniendo en cuenta el desarrollo cognitivo.
Las teorías del aprendizaje tratan de explicar como se constituyen los significados y como se aprenden los nuevos conceptos. Un concepto puede ser definido buscando el sentido y la referencia, ya sea desde arriba, en función de la intención del concepto, del lugar que el objeto ocupa en la red conceptual que el individuo posee; o desde abajo, haciendo alusión a sus atributos. Los conceptos nos sirven para delimitar el aprendizaje, nos sirven para identificar objetos, para ordenar y clasificar la realidad, nos permiten predecir lo que va a ocurrir. (Vallejo-Nágera, 1998)
Todos estos aspectos tendrían poca relevancia sino se les utilizara de una manera práctica en la vida real y en aquellas áreas propias de la actividad humana. Lograr resultados, hoy en día es un desafío mayor que ejecutar tareas. Tal es el caso del trabajo, en donde para lograr resultados, el trabajador competente debe movilizar sus conocimientos, habilidades, destrezas, experiencia y comprensión del proceso que realiza. La capacitación y reconocimiento del saber del trabajador tiene un gran valor en la empresa y en la sociedad. Una empresa es competente, cuando tiene trabajadores competentes. En el nuevo escenario laboral, el incremento de conocimientos, además de favorecer mejores resultados en la empresa, facilita el aumento las capacidades con las que cuenta para competir mejor. Por ello, resulta de vital importancia hoy que las empresas que quieren ser más competitivas valoren y reconozcan las competencias con las que cuentan. (Tyson y Jackson, 1997)
Por lo tanto, el conocimiento del funcionamiento integral de los procesos denominados inteligencia y aprendizaje deben ir más allá de los simples tets de inteligencia o programas generales de capacitación. Debemos ser capaces de incorporar a los procesos de selección y capacitación de personal, los aportes de la fisiología, neurología y la psicología con el único fin de lograr que la ciencia sirva para mejorar las condiciones de vida de los seres humanos que colaboran en una organización y sin que por ello se este en línea contraria a los intereses empresariales.
Al parecer sé continua pensando que los intereses entre las partes de una organización deben ser antagónicos, y quizás esta idea surja del desconocimiento que ambas partes tienen del valor que guardan aspectos tal relevantes como la creatividad. Actividad única en el ser humano y que desafortunadamente en nuestra sociedad occidental no ha sido aceptada, esto quizás debido a lo que De Bono (1988) señala ... hay una tonta creencia, basada en una defectuosa interpretación de los grandes pensadores griegos, que sostiene que el pensamiento se basa en el diálogo y en la argumentación dialéctica”. Y en este sentido el pensamiento creativo es opuesto a los hábitos naturales de reconocimiento, juicio y crítica.
De Bono (1998) también señala que el cerebro está diseñado como una “máquina de reconocimiento”; capaz de establecer pautas, usarlas y condenar todo lo que no encaje en estas pautas. Entendiendo este mismo autor, por pautas como aquellas organizaciones históricamente determinadas de la experiencia.
En este sentido, siempre que buscamos alternativas, lo hacemos dentro de un marco de referencia y este debe ser desafiado en ocasiones para descubrir nuevas y mejores formas incorporar respaldos que no sean fijos sino que puedan ser flexibles en sus concepciones y por ende, susceptibles de cambio.
Si llevamos esta praxis al ámbito del trabajo, contaremos con trabajadores con mentalidad más independiente, evitar el enajenamiento del trabajo. Que surjan las ideas en ambientes que las propicien. La creatividad requiere que la cultura de las organizaciones impulse expresiones abiertas y decididas sobre el “atrevimiento” del personal a cuestionarse las formas en que se vienen haciendo las cosas en su puesto, trabajo, área y más allá de su área de influencia directa.
Las empresas buscan rentabilidad en el negocio y descuidan aspectos que podrían venir acompañados de esa rentabilidad que tanto buscan, pero que no pueden ver. Las empresas dependen de su habilidad para reaccionar con rapidez a las cambiantes demandas de los consumidores finales, bajo estándares de innovación constante.
Por lo tanto, su futuro esta centrado en la capacidad que tengan las organizaciones, para adquirir, interpretar y utilizar información. (Goleman, 2000) Dicha información será definida en última instancia por los trabajadores quienes tendrán que aplicar ideas frescas y estar dispuestos a llevar a cabo todo aquello que resulte de la interpretación de dicha información.
Lo anterior implicará trabajar más con las barreras cognitivas, tanto las propias como las de otros; eludir las barreras de los recursos, cuando logramos hacer más de lo que nuestros recursos aparentemente nos permiten, estamos siendo creativos. Buscar que la gente considere importante la nueva idea y llevarla a la práctica, para lograr el compromiso de todos y que se apoyen estas ideas.
Por otro lado, y no menos importante, las barreras políticas, que no son otra cosa que las pautas de las que se hablo con anterioridad. Mientras más probable se vuelva la idea del cambio, más fiera y abiertamente será la lucha, para que no se lleve a cabo la idea. (Kim y Mauborgne 2003)
Robert Sternberg sugiere que los campos del conocimiento tienden a seguir un proceso que atraviesa por cuatro estadios: Un estadio inicial en el que aparece un interés por un fenómeno y comienza a pensarse en la forma de estudiarlo. Un estadio evolutivo en el que se pone en marcha la investigación y se proponen paradigmas. Un estadio maduro en el que sobresalen y se desarrollan algunos paradigmas, mientras que otros se desvanecen. Y, finalmente, un estadio postmaduro en el cual la investigación expresa su frustración por la inconsistencia de los resultados y la incapacidad de responder realmente a las preguntas iniciales. (Sagdeev, 1996)
La creatividad como campo de estudio y de investigación, como objeto de preocupación académica y de aplicación práctica, ha cruzado por el primero de estos estadios y perfectamente puede afirmarse que se encuentra en el segundo de ellos. Concluye.
La importancia de la creatividad y su eventual impacto para comprender la experiencia humana personal y social, no declinan porque aparece rodeada de zonas oscuras o aspectos inexplicados. Por el contrario, en la contradicción y el misterio hay una fuente de provocación que mantendrá el interés de una auténtica búsqueda, que como tal no puede ser sino interminable.
Conclusiones
Como podemos darnos cuenta el lugar de trabajo contemporáneo debe aceptar cambios que vayan desde la percepción del trabajo visto como un proceso biopsicológico, que no juzgue a priori la actividad laboral, sino que la explique y la transforme para el beneficio de todos en la organización. Buscar extrapolar descubrimientos en el plano neuronal y del sistema nervioso central, será fundamental en la comprensión de las personas que se encuentran inmersas en una organización que por sus razones de existencia ha negado la posibilidad de atender y comprender al individuo desde un enfoque interdisciplinario, para lograr con ello, entre otras cuestiones, el estudio sistemática y práctico del individuo en un ambiente diferente al natural. Si llevamos a la práctica la utilidad del proceso de la habituación, por ejemplo, estaríamos atendiendo en forma por demás preventiva, la ocurrencia de un sinnúmero de accidentes de trabajo y que repercuten en la economía de las empresas al elevar el pago de su prima de grado de riesgo ante el IMSS.
Por otro lado, la inteligencia, el aprendizaje y la creatividad, no deben ser vistos como aspectos ajenos a la realidad de cualquier organización y mucho menos desperdiciados o desatendidos como hasta hoy se ha venido haciendo en un gran número de empresas.
El psicólogo del trabajo debe ser capaz de abrir camino para el máximo aprovechamiento de los conocimientos surgidos de las múltiples investigaciones en el ámbito laboral y humano. Llevándolas a cabo dentro de un marco ético y de responsabilidad profesional.
Los aspectos, hasta este momento revisados se encuentran íntimamente relacionados entre sí. La inteligencia, debe ser atendida y entendida en forma amplia y compleja; el aprendizaje no solo basado en la teoría, sino también en la observación y en la propia experiencia del individuo, llevando consigo el objetivo central que le da su origen: el cambio de conductas. Finalmente, la creatividad la cual no debe ser limitada a descubrimientos extraordinarios o restringido a seres dotados de “musas” divinas; extrañamente se la vincula con el autoconocimiento, la habilidad comunicativa o el manejo de conflictos. Invariablemente, las emociones profundizan este aprendizaje, especialmente cuando un comentario o una experiencia duelen o agradan, ofreciendo nuevos conocimientos y generando nuevas formas de lidiar con un desafío. Siendo más probable recordar aquellas experiencias que menos se ajustan a nuestros patrones usuales.

Referencias Bibliográficas

A. de Sánchez, Margarita (1997) Desarrollo de Habilidades del Pensamiento Creatividad Ed. Trillas, México 11-27 pp.

De Bono, Edward (1988) Seis sombreros para pensar Ed. Granica, S.A., Argentina 207 pp.

Furham, Adrián. (2001) Psicología Organizacional. El comportamiento del individuo en las organizaciones. Ed. Oxford University Press, México 407-446 pp.

Gardner, Hward (2001) La inteligencia reformulada, Las inteligencias múltiples en el siglo XXI. Ed. Paidos. Barcelona, Buenos Aires, México, 13-102 pp.

Goleman, Daniel (2000) El Espíritu Creativo Ed. Javier Vergara, Argentina, Cap, 3 127-169 pp.

Kim, W. Chan y Mauborgne, Renné (2003) Liderar el Punto de Transformación, Harvard Bussines Review, América Latina.

Kolb, Bryan, Whishow, Ian (2000) Cerebro y Conducta. Una introducción. Ed. McGrowHill. España, 173-185 y 545-548

Rodríguez, Estrada Mauro (1993) Creatividad en la empresa. Creatividad Siglo XXI. Ed. Pax 61-91 pp

Rodríguez, Estrada Mauro (1995) Psicología de la Creatividad. Creatividad Siglo XXI. Ed. Pax 1-45 pp

Sagdeev, Roald (1996) Aventuras y Desventuras de un Científico Soviético Ed.
Alianza. Madrid. En http://www.mekate.com/topicos-creatividad.html

Tyson, Shaun y Jackson, Tony. (1997) La esencia del Comportamiento Organizacional Ed. Prentice – may Hispanoamericana, S.A de C.V. México, 69-217 pp.

Vallejo-Nágera, J. A. (1998): Guía práctica de la psicología. Madrid. Ed. Temas de Hoy. En : http://www.psicoactiva.com/intelig.htm


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