Introducción
Hablando de salud y enfermedad del ser humano, pero
sobre todo, en lo relativo a lo mental en ambos aspectos; no deja de generarse
polémica al pretender abordar la salud del mismo modo que se ha hecho con
lo orgánico. Y sobra decir que muy a pesar de que hoy en día la
medicina impera en el campo de la salud, lo mental ha buscado emanciparse no
solo de los conceptos de hegemonía médica; sino también de
todos aquellos modelos que buscan dar explicación en el plano de la
“cura” y no en el de la prevención. No debemos solamente
entender lo mental en términos de normal o anormal, sano o enfermo; ni
tampoco basarnos puramente en lo orgánico o pasarnos al otro extremo del
caso: puramente psicológico. Es menester entender que debemos abarcar el
estudio de la salud mental también adentrándonos, en los aspectos
sociales, culturales, históricos, económicos y ecológicos
evitando a toda costa responder a intereses particulares o de clases
sociales.
El médico regularmente se presenta como el
propietario único y legal del saber, que se enfrenta a un individuo que
no sabe y no debe saber nada al respecto y que, por otra parte, es incapaz de
comprender su propio proceso de salud-enfermedad. Por ello, el médico no
debe perder el tiempo explicándoselo, se limita a dar órdenes que,
cuales dogma, deben ser ciegamente obedecidas.
Aunado a este racismo sociociocultural, se encuentran
una serie de instancias económicas hábilmente manipuladas por los
grupos dominantes y en las que el galeno participa. Y no-conforme con ello, se
busca encasillar o culpabilizar al enfermo etiquetándolo para separarlo
del resto de su grupo. Si la medicinas se vale de la psiquiatra para determinar
enfermedades de “locura”, la Psicología se sirve del
psicólogo para buscar dar explicaciones a los síntomas en
función de trastornos reactivos. Ambos, indagan en lugares distintos pero
dispersos y alejados del plano original. Ni lo uno es puramente orgánico
ni lo otro es profundamente psicológico, ambos enfoques deben encontrar
explicaciones que vayan más allá de su campo directo de
aplicación. Lo social, lo cultural, lo económico y la
interacción con el entorno físico son digno de estudio para
comprender desde un plano multidimensional el aspecto de la salud mental, como
lo es en el ámbito laboral.
Todos los grupos culturales tienen diferentes valores
sobre el manejo de la enfermedad y en consecuencia del manejo de conductas
preventivas.
Este ensayo pretende mostrar en forma muy breve, pero
con amplio contenido, las implicaciones que el proceso de trabajo puede tener
entre los individuos que participan en el mismo, sobre todo en lo relativo a su
salud. Partimos de algunos acercamientos conceptuales sobre la salud y la
enfermedad; posteriormente abordamos el proceso del trabajo y su relación
con algunos trastornos psicológicos que pueden ocurrir tanto al interior
como al exterior de la vida de un trabajador. Y finalmente pretendemos mostrar
un psicotrastorno y su estrecha relación con el proceso productivo;
estamos hablando del estrés y su impacto en la vida del ser humano en el
ambiente de trabajo. ¿Qué efectos tienen los factores laborales
(organización del trabajo, aspectos técnicos, ergonómicos,
entre otros) en la salud del individuo?, ¿estamos hablando de un futuro
fatalista del trabajo, sobre la calidad de vida de los trabajadores? Esperemos
que como profesionales en Psicología del Trabajo abordemos estos y otros
aspectos en los que el hombre a insertado y comprometido no solo su vida, sino
su integridad histórica relejada en su propia
psicología.