III. El Estrés como resultado del Proceso de
Trabajo.
A pesar de que muchas personas opinan que el trabajo no
es una actividad gratificante en sí misma, lo cierto es que su ausencia
total o el sólo temor de quedar desempleado con todas las posibles
consecuencias que ello implica suelen propiciar la aparición de problemas
psicológicos en el adulto. Numerosos estudios ponen de manifiesto
cómo los individuos sin empleo muestran progresiva disminución de
su implicación personal, progresivo proceso de desencanto y "desenganche
social", fuertes sentimientos de humillación, resentimiento por la falta
de ayudas, sentimiento de abandono por parte de los amigos y retraimiento
social, al sentirse ciudadanos improductivos y dependientes (González
Cabanach, 1998).
El trabajo puede provocar efectos negativos en las
personas cuando no se organiza y estructura atendiendo a las necesidades y
capacidades reales de los encargados de llevarlo a cabo, considerando como tal,
al hombre en su sentido genérico. Es entonces cuando puede aparecer el
estrés laboral.
Pero, y ¿qué es el estrés?. El
término estrés se ha venido utilizando en la lengua inglesa desde
el siglo XV, si bien recientemente ha sobrepasado el ámbito
científico, para introducirse entre la población, ha permitido una
reducción de los límites operativos. (Guillén y Guil
(2000)
Desde una perspectiva histórica la palabra
“estrés”, de origen latino ha sufrido diversos cambios en su
acepción y así nos encontramos que ya desde el siglo XIX se le
utilizaba para denotar aquellas fuerzas externas, presión o
tensión a que son sometidos personas u objetos, resistiendo sus efectos.
Cannon, en 1911descubrió accidentalmente la influencia de factores
emocionales en la secreción de adrenalina, y desarrolló el
concepto de reacción de lucha o huida, es decir, la respuesta
básica del organismo a toda situación percibida como peligrosa, en
la liberación de catecolaminas por la médula suprarrenal y las
terminaciones nerviosas simpáticas desempeñan un papel esencial.
El estrés, por tanto, es para Cannon todo estímulo susceptible de
provocar una reacción de huida. (Op. cit.)
En cambio para Selye entre 1956 y 1980 (en Muchinsky,
2002) el estrés era la respuesta inespecífica del organismo a toda
exigencia hecha sobre él. Dicha respuesta produce un estado de
desequilibrio corporal, ocasionado por un estímulo, al que llamó
estresor. También introdujo el concepto de síndrome
adaptación general, definido como la suma de todas las reacciones
inespecíficas del organismo consecutivas a la exposición
continuada a una reacción sistémica de estrés.
(Sanmartin, 1992)
Es importante mencionar que ambas definiciones presentan
una diferencia sustancial; mientras que Cannon utiliza el término
estrés en función del estímulo causante del estrés y
Selye se ocupa más de la respuesta del organismo.
Por otro lado, Lazarus en 1996 (en (Guillén y
Guil, (2000) propone un modelo en el que el estrés viene definido por su
carácter de amenaza para el individuo e introduce una perspectiva
cognitivo-conductual e interactiva. Distingue en la respuesta al estrés
en tres procesos:
- La evaluación primaria: el proceso de
percepción de una situación amenazante e implica dos componentes:
la cognición y la emoción.
- La evaluación secundaria: se refiere al proceso de
elaborar en la mente una respuesta a la amenaza
potencial-evaluación.
- El afrontamiento: es el proceso de ejecutar esa
respuesta.
Lazarus y Folkman (1991)
señalan que existen ciertas características que parecen determinar
el que una situación devenga como estresante, entre ellas se destacan: el
cambio o novedad, la falta de información, la no predictibilidad,
incertidumbre, ambigüedad, inminencia, duración y
significación para la persona, entre otras. Al igual destacan las
condiciones biológicas del organismo y la carencia de habilidades para
hacerle frente.
El estrés laboral es uno de los problemas de
salud más grave en la actualidad, que no sólo afecta a los
trabajadores al provocarles incapacidad física o mental, sino
también a los empleadores y los gobiernos, que comienzan a evaluar el
perjuicio financiero que les causa el estrés. El mercado global esta
forzando a las organizaciones actualizar su eficacia y esto, en turno, alienta
a los patrones a la búsqueda de la ejecución de sus empleados y a
evitar pérdidas asociadas con la salud y seguridad. (Warr,
2000)
El estrés laboral aparece cuando como
consecuencia del contenido o la intensidad de las demandas laborales o por
problemas de índole organizacional, el trabajador comienza a experimentar
vivencias negativas asociadas al contexto laboral, entre las que se destacan:
apatía por el trabajo, astenia, dificultades en las relaciones
interpersonales, disminución en el rendimiento laboral, tristeza,
depresión, síntomas psicosomáticos que pueden llegar a
generar la aparición de determinados trastornos psicofisiológicos,
al igual que marcada insatisfacción laboral. (Rowshan, 1997)
Crece la preocupación global sobre el impacto del
estrés en el trabajo, incluso anuncios relacionados con el género,
étnica, el acoso sexual, violencia y grupos agresivos en el trabajo,
familia, y el subempleo (22). El estrés en el trabajo es uno de los
problemas de salud más comunes trabajo-relacionados en países como
EU. El Segundo Estudio europeo en Condiciones Laborales indicó que el 28%
de obreros informó que su trabajo le causa tensión. En
Japón la proporción de obreros que informan serias ansiedades o
estrés respecto a su vida laboral aumentó de 53% en 1982 a 63% en
1997. En países en vías de desarrollo aumenta la
preocupación con respecto al impacto del estrés en la salud del
trabajo. Por ejemplo, un aumentó en el riesgo de la relación
trabajo-enfermedades y se han observado accidentes en Sur-Este de países
asiáticos que han experimentado una industrialización
rápida. (Warr, 2000)
La siguiente tabla muestra algunos factores causantes de
estrés laboral:
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Factores causantes del estrés
laboral
|
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Causas
|
Factores influyentes
|
Consecuencias posibles
|
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Condiciones de Trabajo
|
Sobrecarga cuantitativa de trabajo.
Sobrecarga cualitativa de trabajo.
Decisiones comunes.
Peligro Físico.
Trabajo por turnos.
|
Fatiga física o mental.
Agotamiento del sistema nervioso.
Irritabilidad.
Tensión nerviosa.
|
|
Papel desempeñado
|
Ambigüedad de los papeles.
Sexismo.
Hostigamiento sexual.
|
Ansiedad y tensión nerviosa.
Disminución del rendimiento.
Insatisfacción profesional.
Tensión nerviosa.
Hipertensión.
|
|
Factores interpersonales
|
Mal sistema de trabajo y falta de apoyo
social.
Rivalidades Políticas.
Celos profesionales.
Falta de atención a los trabajadores por parte
de la organización.
|
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Progresión profesional
|
Avance demasiado lento.
Avance demasiado rápido.
Seguridad del empleo.
Ambiciones frustradas
|
Baja de la productividad.
Pérdida de la confianza en si
mismo.
Irritabilidad e ira.
Insatisfacción profesional.
Pérdida de motivación.
Baja productividad.
|
|
Estructura orgánica
|
Estructura rígida e
impersonal.
Discusiones políticas.
Una supervisión o formación
inadecuadas.
Imposibilidad de participar en la toma de decisiones.
|
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Relación hogar- trabajo.
|
Repercusiones de la vida laboral en la
familia.
Falta de apoyo del cónyuge.
Peleas domésticas.
Estrés provocado por una doble
carrera.
|
Conflictos psicológicos y fatiga
mental.
Falta de motivación y disminución de la
productividad.
Recrudecimiento de las peleas domésticas.
|
Los factores estresantes pueden aparecer
prácticamente en cualquier ocupación, profesión o puesto de
trabajo y en cualquier circunstancia en que se somete a ese individuo a una
carga a la que no puede ajustarse rápidamente. En definitiva, el
estrés en el trabajo es un fenómeno tan variado y complejo como la
propia vida. Por ello e independientemente de la naturaleza del trabajo se hace
necesaria la construcción de estrategias de afrontamiento, cognitivas y
conductuales para sortear los factores laborales significados como amenazantes,
en aras de atenuar los efectos negativos de las exigencias de su trabajo.
(Rivera, 2002)
En la actualidad no cabe duda que el estrés
laboral trae importantes consecuencias en el ámbito individual y
organizacional. El deterioro de la calidad de vida laboral en determinada
organización y los niveles elevados de estrés pueden repercutir
negativamente sobre las contribuciones que sus recursos humanos han de realizar
para preservar ese estado saludable. (Peiró y Prieto,
1996).