¿Cuando querida, cuando?
Que en el mundo no
haya descanso para mí si no te volviese a ver, que mis noches se
prolonguen y roben espacio al día.
Cuando mi
doncella, cuando que ya la espera me esta matando, dame una señal de que
tu llama no se ha extinto aun, dame una señal de que no pasare solo la
eternidad.
Deseo escuchar tu
voz entre el cantar de la hadas, deseo escuchar que me llamas, deseo, deseo y
solo deseo.
Y tu recuerdo me
quema las entrañas, me desgarra lentamente comiéndose cada parte
de mi negro corazón, que aun con el paso de los siglos sigue latiendo por
ti.
Me pregunto si
algún día, me pregunto si vendrás y que entre el danzar del
viento me cobijaras en tu pecho para ya no sentir mas
frío.
A veces cuando el
sol esta a punto de matarme veo entre mi agonía que aun cuando no te
tengo cerca estas aquí conmigo.
Que corremos
juntos por ese nuestro lugar, que todavía las flores ríen, que aun
los pájaros trinan nuestra melodía favorita.
Mas cuando pienso
en eso una lagrima corre furtiva por mi mejilla hasta que la frialdad de mi
cuerpo muerto la cristaliza por completo.
Es cuando aun
sumido en la melancolía que me embarga entro a mi refugio a esperar que
la luna que no me abandona me muestre que aun para mi la esperanza no se
pierde.