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Desviaciones de la conducta sexual

Es tal la diversidad en “gustos” y las ideas acerca de la sexualidad que es difícil decir que es lo normal y que es lo que se sale de la norma, de lo normal (Earls y Lalumiere 2002). Para Fromm el homosexualismo es un fracaso en el logro de tratar de unir lo femenino y lo masculino, en la atracción de los polos complementarios. Así versó Efrén Rebolledo sobre el lesbianismo de Safo: En el vivo combate, los pezones/ que se embisten, parecen dos pitones/ trabados en eróticas pendencias. Y en medio de los muslos enlazados/ dos rosas de capullos inviolados/ destilan y confunden sus esencias (Poemas escogidos).
En muchos casos, o sectores de la sociedad, se mantiene la opinión que el homosexualismo es cuestión de preferencia. Es decir, se puede elegir ser maricón o no, ser lesbiana o no (Stern et al. 2003).
También de acuerdo con Fromm, el donjuanismo se da porque el hombre no está seguro de otros rasgos de su masculinidad y necesita “confirmarla” con logros en el terreno sexual. Y el masoquismo es una forma de escapar a la soledad sometiéndose a alguien, siendo parte de su grandeza. El sádico es el que somete, pero finalmente ambos son dependientes entre sí, el sádico y el masoquista.
Las desviaciones, en algunos, o muchos casos, podrían deberse a daño cerebral leve. La exposición a hormonas o compuestos que mimetizan su efecto podrían causar alteraciones en el feto que no somos todavía capaces de detectar, pero que podrían presentarse. El trasvestismo, la violación recurrente, el exhibicionismo parecen tener ciclos como la epilepsia y podrían poner al sujeto en una especie de trance, como si estuviera sonámbulo. En algunos casos se ha asociado la epilepsia al fetichismo (Eysenck y Glenn 1981). Como si estos actos se llevaran a cabo bajo un estado de excitación intensa, algo así como el estado que describe E. Allan Poe para algunos de sus personajes (por ejemplo “Berenice”). La exposición del feto al alcohol, porque su madre lo bebe, puede causar daños mayores o menores, dependiendo de la cantidad. Puede ocasionarse microcefalia, problemas para controlar las extremidades, falta de atención o incapacidad de aprendizaje. En la edad adulta muchas de estas deficiencias pueden parecer enmascaradas, pero seguir allí y ocasionar problemas relacionados con la conducta sexual (Baumbach 2002).
El fetichismo es un desorden obsesivo-compulsivo que provoca sentimientos de culpa y preocupación. Es un comportamiento autodestructivo. Los fetiches pueden ser objetos que se parezcan y/o recuerden la piel humana, como el cuero de animales, zapatos, el vinil, las pantis, que pueden ser usadas como si fueran una segunda piel. Los animales, como los gatos, también pueden ser usados como fetiches. Estos objetos, o animales, son usados exclusiva y consistentemente para el fin de estimularse sexualmente (Lowenstein 2002). Otros fetiches aceptados los constituyen la ropa, los perfumes y hasta la comida. La mayoría de los fetichistas son hombres y besan, lamen o huelen los objetos mientras se masturban, solos o en compañía. El fetichismo aparece generalmente en la adolescencia, aunque puede aparecer antes. En un experimento se les presentaron botas seguidas de imágenes de mujeres desnudas a los sujetos en experimentación. A otros sujetos primero se les presentaron las mujeres desnudas y luego las botas. En el primer caso hubo un condicionamiento, pues los sujetos se excitaban al ver las botas, porque “sabían” que eran seguidas por fotos de mujeres desnudas (Eysenck y Glenn 1981). En otro experimento, las respuestas del falo de hombres travestis y fetichistas fueron registradas mientras veían fotos de hombres, mujeres y objetos como medias de nylon, pantis, ropa interior masculina y femenina, zapatos de hombre y de mujer. Lo que se halló fue que no hay diferencias en la respuesta fálica a los estímulos fetichistas potenciales; es decir, que los travestis son fetichistas difíciles de distinguir de otros fetichistas (Lowenstein 2002). Expertos en el estudio de las desviaciones sexuales recomiendan tratar a esta clase de sujetos sin remitirlos a prisión pues muchas de las veces, por la ignorancia, se les confunde con otro tipo de sujetos, como los violadores, y son ultrajados en la cárcel por los otros internos.
La zoofilia se da cuando hay un contacto considerable con animales, en substitución del contacto con parejas humanas. Esto parece formar parte de la conducta de los mamíferos en general y algunos lo han considerado como una salida semejante a la masturbación o algo como exploración y diversión, especialmente por parte de los machos. Los casos donde haya una clara preferencia hacia un animal y no hacia una pareja humana son muy raros, como un caso donde se reporta la excitación de un hombre al ver fotografías de yeguas (caballos) pero no al ver las de mujeres (Earls y Lalumiere 2002).


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