Política, democracia y
comunicación.
Algunos dirían que la política es el
“arte de gobernar”, para otros la política es una simple
actividad entre los que tienen el poder o buscan llegar a el. Para
Aristóteles, la política era a la vez una antropología; una
antropología ligada indisolublemente al espacio de la polis. La
política, en mi opinión, es el campo de acción de los
diversos actores de una sociedad en busca de un fin; la política se
realiza a través de la interacción de los ciudadanos e individuos
organizados en una institución máxima que es el Estado, en
esté se dan las relaciones de poder entre actores sociales,
políticos y económicos los cuales interactúan para su
conservación y la del propio Estado. El ideal político,
refiriéndonos exclusivamente a la acción de gobernar, consiste en
hacerlo bajo un marco legal y legitimo que pueda satisfacer las demandas
colectivas y procurar por el bien común por medio de una forma de
gobierno establecida por todos los integrantes del Estado.
Ahora bien, en las sociedades actuales la
mayoría de los Estados, si no es que todos, están regidos por la
forma de gobierno democrática en donde los ciudadanos elegirán a
su gobernante a través de un proceso de votación para de esta
forma cumplir con “encontrar una forma de asociación que defienda y
proteja con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y
por la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino a si mismo y
permanezca tan libre como antes. Tal es el problema fundamental cuya
solución da el Contrato Social.”[1]
Siendo esto así, es fundamental e
imprescindible que haya un medio de interacción entre los que gobiernan y
los que son gobernados para que a través de este medio pueda llevarse un
pleno desarrollo democrático. Este medio es la “comunicación
política”, que según Wolton, “es el espacio en que se
intercambian los discursos contradictorios de los tres actores que tienen
legitimidad para expresarse públicamente sobre política, y que son
los políticos, los periodistas y la opinión
publica.”[2] La comunicación
política juega un papel muy importante para el desarrollo de la
democracia, el cual consiste en evitar la reclusión del debate
político en si mismo, identificar problemas nuevos, favorecer su
integración en los debates políticos, y a grandes rasgos es uno de
los pulmones de la democracia (su otro pulmón, a mi consideración,
es la participación ciudadana y no solo acudiendo a las urnas sino
una verdadera manifestación de vida, construyendo y aportando al
desarrollo del Estado, pero para esto se necesita crear una conciencia de
ciudadanía a través de campañas de promoción a la
actividad política y no solo proselitista).
Tendiendo identificados a tres actores del proceso de
comunicación política (opinión pública, medios de
comunicación y políticos) es preciso señalar que estos
interactúan en el espacio público o esfera pública en donde
se presentan e incorporan demandas de la sociedad. Sin esta esfera no
podría existir un medio para que los gobernados puedan expresar sus
opiniones y así contribuir a un desarrollo plural de la
democracia.
[1] Rousseau Juan
Jacobo, El contrato Social, p.
47.[]
2 Wolton D., La comunicación
política: construcción de un modelo, en J.M.Ferry et al. El
nuevo espacio publico, p.29