Anterior | Siguiente | Inicio

Educación y neoliberalismo


La educación[2] en nuestro país ha fracasado en cuestiones de calidad. Los problemas que había en el siglo pasado siguen vigentes en nuestros días. Hemos mejorado en términos cuantitativos, por ejemplo, actualmente el 98% de los niños entre 6 y 11 años asisten a la escuela y solamente el 10% de la población no sabe leer ni escribir. Los avances en números no se pueden negar, pero tampoco se pueden ocultar las limitaciones. La educación en México es antidemocrática, clasista y discriminatoria.

La calidad de la educación que recibe la mayoría de los niños es baja, especialmente en las escuelas públicas. La UNESCO estableció, para 1992, que el 50% de las escuelas públicas estaban en crisis.[3] El Sistema Educativo Mexicano (SEM) es notoriamente segmentado, con una educación inferior para los pobres en comparación con los ricos. La equidad ha sido tradicionalmente medida en términos de cobertura y de matrícula más que en resultados.

Pero los grandes obstáculos para el mejoramiento de la educación son más políticos que técnicos. En realidad, la educación no ha sido una prioridad política.[4] Es necesario hacer que la educación beneficie a la sociedad en general y no solamente a las élites. Los gastos promedio por estudiante se mantienen por debajo del de los países industrializados y la diferencia aumenta con los años, el porcentaje de repetición es alto, las tasas de estudios completos y las calificaciones en las pruebas son bajas. Lo anterior se complementa con la cuestión de que en los últimos 50 años, nuestro país ha sido superado por Colombia, Portugal y Venezuela en el nivel de escolaridad de la población.[5]

Las reformas educativas están condicionadas a un financiamiento adecuado. Sin presupuesto, ninguna reforma, por bien diseñada que este, funciona.

Todo cambio debería ser para mejorar. Pero las políticas neoclásicas que se implementan en nuestro país desde 1982 no han mejorado la educación. Además, en los últimos años se observa un retroceso en la eficiencia terminal de todos los niveles educativos. En 1999 en la educación secundaria y media-superior se tiene niveles de eficiencia terminal menores que los registrados en 1980. Las políticas neoliberales en educación han logrado extender la cobertura del nivel básico, pero no han mejorado la calidad de la enseñanza.

Las medidas neoclásicas están enfocadas a mejorar la eficiencia de la educación, pero ninguna mejoraba la equidad e incluso algunas podrían empeorarla. El problema para universalizar la educación básica es precisamente la falta de equidad en el SEM. Entonces, ¿por qué implementar un modelo que no va a reducir los principales problemas de la educación en nuestro país?

Los problemas del SEM no aparecen con la implementación de medidas neoclásicas, tampoco se han resuelto, solamente se agudizaron y se incrementaron. Estas políticas podrían generar una mayor inequidad educativa si se aplican de manera acrítica, sin tomar en cuenta las características de la economía nacional y de los diferentes sectores de la sociedad. Llevamos 21 años de aplicar estas medidas y al parecer todavía no se toman en cuenta las condiciones del país.

Los problemas de la educación son estructurales, no coyunturales. La educación actualmente se encuentra en un proceso de mercantilización debido a la implementación de la políticas neoliberales. La educación se convirtió en una mercancía sujeta a las fuerzas de mercado. Los documentos oficiales tienen el objetivo de comprobar que, estadísticamente, la educación mexicana opera magistralmente, resaltan logros, pero no son autocríticos, ni valoran equilibradamente sus acciones. Son documentos autocomplacientes.

Hasta finales de la década de los setenta, el SEM se encontraba en crecimiento, pero desde hace casi dos décadas hay un estancamiento y en algunos casos un retroceso. Si bien es cierto los sexenios de José López Portillo y Carlos Salinas de Gortari fueron los menos negativos, la educación necesita de políticas de largo plazo y no solamente de un sexenio.

De acuerdo con Alan Mingat, entre los factores que explican el crecimiento económico de Asia Oriental se encuentran los recursos humanos, y se recalca el papel fundamental de la educación en el crecimiento económico de los últimos años.[6] El tema de la financiación implica inevitablemente, relaciones ideológicas y políticas. La financiación es una de las cosas que más condiciona el desarrollo de los sistemas educativos. ¿Hacía donde vamos si no invertimos en educación?

La cuestión de la financiación es, desde nuestro punto de vista, el principal problema que enfrenta la educación, pero esto no se refleja en el papel. Consideramos que hace falta establecer parámetros mínimos y claros a cerca del gasto que debe realizar el Estado, por ejemplo, relacionarlo con la población y la matrícula.

Debido a que no existen estrategias universalmente recomendables, es necesario considerar las condiciones internas del país y de la sociedad para aplicar las soluciones correctas a los problemas de financiamiento.

Hay otros aspectos que son de importancia. Entre ellos se encuentra la calidad educativa. Existen ciertas limitantes para encontrar parámetros confiables que permitan medir esta variable, sobre todo por la subestimación de la información oficial. Pero existen algunas preguntas que nos podemos hacer para ver cuales son los resultados cualitativos de la educación. ¿Hay más crímenes que antes? ¿Hay más niños abandonados? ¿Hay más drogadicción? ¿Hay más violencia en nuestras calles? ¿Hay más mujeres abandonas? ¿Están más limpias nuestras calles? ¿Somos más puntuales y responsables? ¿Está desapareciendo la corrupción? ¿Ha desaparecido el machismo mexicano? ¿Comemos mejor
que en 1940? La educación de una sociedad no se mide por el número de escuelas y universidades, sino por el comportamiento en la vida diaria.

Otro punto sería el papel de los medios de comunicación masiva.[7] Un Estado que realmente busque mejorar la educación tendría que abarcar a los medios extraescolares que son los que en realidad educan a la sociedad. Es decir, es necesario modificar los medios de comunicación masiva (videojuegos, revistas, música, cine, prensa, radio, televisión). Desde los ochenta se comentaba, a manera de broma, que el verdadero secretario de educación pública se llamaba Raúl Velasco. Actualmente ya no existe Siempre en Domingo, ni Raúl Velasco trabaja en televisión, pero el esquema sigue siendo el mismo, sólo es cuestión de cambiar el nombre.

Los medios de comunicación masiva son los que verdaderamente educan, sobre todo la televisión. Giddens establece que los países del tercer mundo son objeto de una nueva forma de imperialismo de los medios de comunicación por parte de los países industrializados.[8] Los nuevos medios de comunicación (por ejemplo, la Internet) han favorecido el individualismo. En el ciberespacio ya no somos “personas” sino, mensajes que aparecen en la pantalla de los demás.[9]

La misma UNESCO, en su Declaración de México, establece que el desarrollo y el progreso constantes exigen una relación estrecha entre la educación escolar y la extraescolar y que se utilicen adecuadamente las posibilidades ofrecidas por los medios de comunicación de masas.

La educación universal para los mexicanos es una meta por alcanzar más que una realidad. El problema para la universalización de la educación básica no es un problema de oferta, el 95% de los que piden ingreso a primaria lo consiguen, sino la falta de calidad y equidad, que se traduce en elevados índices de deserción (45% a nivel nacional, desigualmente distribuidos entre regiones y sectores sociales) y en una educación deficiente en relevancia e insuficiencia para la vida futura del educando. La educación básica es identificada como la principal fuente de generación del rezago educativo.[10] Hay un 40% de deserción escolar en las ciudades y un 80% en zonas rurales.

La UNESCO establece que existen tres problemas para universalizar la educación primaria: 1) las altas tasas de abandono escolar, 2) Las altas tasas de repetición, que son difíciles de detectar con los métodos estadísticos tradicionales, 3) Ofrecer educación a los niños que se encuentran en las áreas remotas y que todavía no tienen acceso a la educación.[11] Uno de los grandes problemas de la educación son los planes de estudios. Están elaborados para las zonas urbanas. Las reformas educativas no han representado una ruptura con el pasado, sino que hay cierta continuidad.



[2] Anthony Giddens establece que educación en su forma moderna es una instrucción que se imparte a los alumnos dentro de las instalaciones construidas especialmente para un uso educativo. Anthony Giddens, Sociología, tercera edición, Ed. Alianza, 2000, p. 511. Esta sería la definición de una educación escolarizada y sería la que utilizaremos en el presente ensayo.[]
3 UNESCO, The state of Education in Latin American and the Caribbean, 1980-1994, Santiago de Chile, Regional Office for Education in Latin American and the Caribbean. Regional Information System (SIRI), 1997, p. 9.[]
4 Cf. Puryear, Jeffrey, Educación en América Latina, Santiago de Chile, PREAL.
[5] Cf. Madisson, Angus, La economía mundial 1820-1992. Análisis y estadísticas. OCDE, Paris, 1997.
[6] Cf. Mingat, Alain, Costo y financiamiento de la educación en economías asiáticas de alto rendimiento, Santa Fe de Bogotá, PREAL, 1997.[]
7 De acuerdo con Giddens, los medios de comunicación de masas a veces se les denomina cultura popular (todo lo que las personas ven, leen o en lo que participan con el fin de divertirse). Anthony, Giddens, Op. Cit., p. 466[]
8 idem. p. 505[]
9 Anthony Giddens, Op. Cit., p. 504.[]
10Centro de Estudios Educativos, “ La educación básica en el programa para la modernización educativa” en Revista Latinoamericana de Estudios Educativos, México, Vol. XIX, no. 4, 1989, p. 7.[]
11 UNESCO, Op. Cit, p. 430.

Anterior | Siguiente | Inicio