1. PRISIONES EN LA CIUDAD DE MÉXICO:
ALGUNOS DATOS
En la Ciudad de México existen ocho centros
penitenciarios: tres centros preventivos varoniles, Norte, Oriente y Sur; dos
centros preventivos femeniles, Norte y Oriente; una penitenciaría para
varones, Santa Martha Acatitla y una destinada para las mujeres, que se
encuentra en Tepepan, al sur de la ciudad. El último centro penitenciario
corresponde a varones inculpados por un delito que padecen algún tipo de
enfermedad mental, el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial. Hay
que señalar que el Centro de Sanciones Administrativas conocido como
“El Torito”, es considerado como un centro de reclusión
temporal, y sólo se utiliza para la aplicación de sanciones
administrativas, que no rebasen de 72 horas, y no se encarga de la
aplicación de sanciones de tipo penal. En estos ocho centros
penitenciarios se encuentran recluidas, al 24 de Julio pasado, 22 mil 483
personas[1]. La sobrepoblación es muy
alta, ya que la capacidad instalada para la totalidad de los centros
penitenciarios del Distrito Federal (que consiste en la adecuada
distribución de los internos en las celdas disponibles), es de 16 mil
espacios, aproximadamente.
El problema de la sobrepoblación en los centros
penitenciarios –que se presenta con mayor frecuencia en los reclusorios
preventivos varoniles-, se debe no sólo al aumento de la actividad
delictiva y, como consecuencia, en el aumento de detenciones y posteriores
remisiones a las autoridades penales; también encontramos que este
aumento se debe a las reformas al Código de Procedimientos penales del
Distrito Federal de mediados de 1996 que propiciaron el aumento en los ingresos
a los centros penitenciarios de la capital, pues se ampliaron las sanciones, la
libertad bajo fianza se acotó, además de que la reincidencia
comenzó a ser castigada. Los cambios en el Código Penal para el
Distrito Federal, impactaron fuertemente en el aumento gradual de la
población penitenciaria en los reclusorios preventivos varoniles desde
mediados de la década pasada. Basta mencionar que en los últimos
siete años, el número de reclusos en el Distrito Federal ha pasado
de 7 mil quinientos a casi 23
mil.[2]
La construcción de los reclusorios preventivos de
la ciudad de México datan de mediados de los años setenta, a
excepción de la penitenciaría varonil de Santa Marta Acatitla, que
fue construida en 1954, la totalidad de los centros preventivos se construyeron
entre 1975 y 1979; sin embargo, un nuevo centro de reclusión construido
en el año 2002 junto a la penitenciaría varonil, pretende llevar a
cabo el traslado y reubicación de aproximadamente mil 500 internos
sentenciados por delitos del orden federal, pero trámites
burocráticos entre el gobierno local y federal han retrasado la
reubicación de un número considerable de internos además de
que se daría cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 18
constitucional que marca la separación entre internos procesados y
sentenciados, situación que en la actualidad se sigue sin cumplir en los
reclusorios preventivos donde sentenciados y procesados conviven en un espacio
compartido.
[1] LA JORNADA, 27 de
agosto de 2003.[]
2 El UNIVERSAL, 15 de Abril de 2002.