Índice
1. Psicología Criminal
- Definición de Psicología criminal y su objeto de
estudio
2. Escuelas Psicológicas
2.1 Sigmund Freud
y el Psicoanálisis
2.1.1 Aparato
Intrapsíquico
2.1.1.1
Topología Psíquica: consciente, preconsciente,
inconsciente
2.1.1.2
Estructura Psíquica: yo, ello, súper - yo
2.1.1.3 Los
Instintos
2.1.1.4
Mecanismos de Defensa
2.1.1.5
Psicoanálisis Criminológico
2.2
Teorías de Aprendizaje Social
2.2.1 Modelos de
vida y Modelos simbólicos
2.2.2 Factores
Sociales que facilitan la Conducta Delictiva
2.2.2.1
Transmisión de respuestas nuevas
2.2.2.2
Agresión por Frustración
2.2.2.3 Efectos
de Provocación
2.2.3 Los medios
electrónicos de información de masas
3. Personalidad y Psicopatología del Delincuente
3.1
Definición de psicopatología
3.2 Grandes
reagrupaciones nosológicas relacionadas a la delincuencia
3.2.1
Neurosis
3.2.2
Psicosis
3.2.3 Otras
psicopatologías asociadas a la delincuencia
3.2.3.1
Toxicomanías
3.2.3.2
Psicopatía
3.2.3.3 El
delincuente sexual
1. PSICOLOGÍA CRIMINAL
“lo que un hombre ha creado, es susceptible
de ser conocido por otra inteligencia
humana”
Sherlock Holmes
1.1. Definición de Psicología Criminal y su
objeto de estudio.
La
Psicología Criminal o Criminológica es, según su etimo, el
estudio del alma del sujeto criminal. Aunque aquí, el etimo psique
se usa en sentido científico, es decir, aquellos rasgos de la
personalidad total del delincuente y no su alma en sentido
metafísico.
La
Psicología criminal, ha rebasado el límite de la
observación individual del sujeto antisocial extendiéndose hacia
estudios de la conducta criminal y de los factores psicológicos que
influyen en la criminalidad, ya sean individuales o colectivos.
Se reconocen
cuatro ramas científicas para la observación psicológica
de la personalidad:
- La Psicología Criminal que estudia al delincuente en cuanto es autor
del delito.
- La Psicología Judicial que estudia su comportamiento en cuanto es
imputado de un delito.
- La Psicología Carcelaria que lo estudia mientras esta condenado,
expiando una pena carcelaria.
- La Psicología Legal que coordina las nociones psicológicas y
psicopatológicas que ocurren por la aplicación de las normas
penales vigentes sobre las condiciones del menor, del enfermo mental, del
sordomudo, del alcohólico así como de las circunstancias
agravantes o atenuantes.
La
Psicología Criminal estudia las aptitudes, los procesos mentales, la
personalidad, la motivación (consciente o inconsciente) del criminal y de
su crimen, partiendo, de la psicología del individuo hacia la
psicología de los grupos sociales o antisociales.
Es
también, la Psicología Criminal, partícipe de la
síntesis criminológica, así que es interdisciplinaria,
apoyándose de la Biología Criminológica, la
Antropología Criminológica, la Sociología
Criminológica, la Criminalística, la Victimología y la
penología.
Podemos resumir,
según Marchiori que: “la Psicología Criminal trata de
averiguar, de conocer qué es lo que induce a un sujeto a delinquir,
qué significado tiene esa conducta para él, porqué la idea
de castigo no le atemoriza y le hace renunciar a sus conductas criminales; la
psicología criminal trata de averiguar su significado de manera
histórico-genética”.
2. ESCUELAS PSICOLÓGICAS.
2.1Sigmund Freud y el Psicoanálisis.
“Leer en la noche de la mente,
es comprender la gramática del
día”
A. Alegre
Dentro de las
escuelas psicológicas que más influencia han tenido en el
desarrollo de la ciencia criminológica, se encuentra el
psicoanálisis, fundado por Freud a principios del siglo XX.
Básicamente, el psicoanálisis sostiene que la personalidad es el
resultado de fuerzas ajenas a la consciencia del sujeto, motivaciones estas, de
índole sexual, principalmente, que aclararemos enseguida.
2.1.1 Aparato Intrapsíquico
El Aparato
Intrapsíquico es la aportación fundamental del
psicoanálisis, ya que gracias a su análisis podemos conocer la
dinámica de la personalidad. Freud, sostiene que la mente está
compuesta por diferentes instancias psíquicas que determinan la
personalidad.
2.1.1.1
Consciente, Preconsciente e Inconsciente
Freud supuso que
la estructura mental está divida en tres regiones: una parte
inconsciente, otra preconsciente y una consciente. La parte inconsciente como su
nombre lo indica, son elementos que nunca pueden llegar a ser notados por el
sujeto, aquí se encuentran los instintos y gran parte de “lo
reprimido” que veremos más adelante. Sólo se puede ser
accesible a este contenido a través de manifestaciones indirectas, como
son los sueños, los lapsus (actos fallidos) y el síntoma. La parte
preconsciente se define como aquella en que los contenidos psíquicos
pueden llegar a ser en un momento consciente, es decir, que se pueden evocar
recuerdos o asociaciones que sólo un momento antes permanecían
fuera de la consciencia. La región consciente, es aquel estado de darse
cuenta de las cosas, lo que en ese momento puede estar pensando la
persona.
El inconsciente
genera su importancia dado que es el lugar a donde van a dar todas las cosas
inútiles, traumáticas o dañinas, es una especie de basurero
gigante donde se manda aquello que nos avergüenza, nos molesta o nos
angustia. Las vivencias no desaparecen ni se olvidan sino que viven ahí
con un gran dinamismo. Incluso existe un pensamiento y un sentimiento
inconscientes.
Este
descubrimiento abrió un mundo de exploración de la
criminología: todo delito tiene una motivación inconsciente,
profunda, desconocida aún para el mismo criminal.
2.1.1.2
El yo, ello y superyó.
El ello es el
núcleo original del aparato psíquico, aquí residen los
instintos, las tendencias, las pasiones, las pulsiones. Este componente es
totalmente inconsciente y se rige por el principio del placer, definido este
último como la tendencia hacia la descarga de las pulsiones de manera
directa y total. El yo es una parte del ello que ha sido modificada durante el
desarrollo de la personalidad y que está en contacto con el medio
ambiente; se rige por el principio de realidad, que son las demandas ambientales
que determinan la adaptación del individuo a su entorno social. El
superyó es una formación que se desprende del yo, y está
formado por normas morales de la sociedad, debido a esto se rige por el
principio del deber ser.
2.1.1.3
Los instintos
Freud reconoce la
existencia de dos instintos principales en la dinámica de la
personalidad, el primero de ellos es el instinto de vida o Eros que es principal
y básicamente sexual, es importante aclarar que el término sexual
en psicoanálisis significa vida. A este instinto se le opone el Tanatos o
instinto de muerte. La vida y la muerte son los dos aspectos que se combinan en
la dinámica de la personalidad ya que a veces nos movemos buscando la
vida o la muerte.
La idea de los
instintos es fundamental para la ciencia criminológica ya que estudia si
efectivamente el hombre tiene un instinto de muerte que lo lleva a destruir, a
matar, a delinquir.
La vida y la
muerte no se manejan de forma directa sino de manera simbólica,
así alguien vive o muere de forma simbólica, de ahí que se
desarrollen las diferentes neurosis o psicosis, las cuales veremos mas
adelante.
2.1.1.4
Mecanismos de Defensa
Los mecanismos de
defensa son aquellos dispositivos al servicio del yo para atacar o administrar
las demandas pulsionales del ello (instintos); se encuentran en la región
inconsciente del yo, por lo que una persona difícilmente nota su
presencia. La identificación que el criminólogo hace de dichos
mecanismos que presenta un delincuente, un testigo o cualquier persona
involucrada en un hecho delictivo es de fundamental importancia para una
adecuada toma de decisiones en su desempeño profesional.
A
continuación enumeraremos los principales mecanismos de defensa que
intervienen en la personalidad.
- Represión: mecanismo que excluye de toda realidad a
algún evento.
- Desplazamiento: mecanismo por el cual el yo deposita
características de un objeto en otros, de modo que estos quedan asociados
al primero.
- Proyección: mecanismo por el cual el yo disocia (separa)
algún elemento propio y lo deposita en un objeto externo.
- Aislamiento: el yo anula toda carga emotiva de algún
evento.
- Inhibición: cuando alguna de las funciones se ve impedida o
disminuida al ejercer algún tipo de conducta.
- Racionalización: es una forma de negar o justificar
algún evento con el fin de evitar el conflicto, el yo utiliza
razonamientos lógicos para llevar a cabo esta tarea.
- Identificación: el yo mima (imita) características de
otros objetos.
- Sublimación: conductas que socialmente aceptadas o
útiles, canalizan o descargan tendencias provenientes del
ello.
2.1.1.5
Psicoanálisis criminológico
La premisa
fundamental en torno al psicoanálisis criminológico es que todo
crimen no puede explicarse simplemente, y que en ocasiones la explicación
es diversa a la que aparentemente se presenta. Los instintos juegan un papel
importante en la dinámica del criminal, ya que un instinto de
conservación se puede expresar de forma agresiva, que deviene en conducta
antisocial. La explicación del delincuente como un ser privado de
superyó es fundamental en su ubicación antisocial. La culpa juega
un papel importante en la dinámica del criminal ya que Freud llegó
a la conclusión de que un acto criminal era cometido ante todo, por su
carácter de prohibido y en su ejecución se encontraba un alivio
psíquico (principio del placer).
Además de
Freud los psicoanalistas Alexander y Staub propusieron una clasificación
de los delincuentes:
- El criminal neurótico cuya conducta de enemistad social representa el
punto de escape del conflicto psíquico entre las partes sociales y
asociales de su personalidad, conflicto que nace de influencias semejantes a las
que producen las psiconeurosis y que tienen lugar durante la primera
infancia.
- El criminal normal de estructura anímica semejante al hombre normal
pero identificado por la educación con modelos criminales.
- Además de estos dos grupos se encuentra otro condicionado
orgánicamente: el de los criminales a causa de procesos
patológicos orgánicos.
Estos tres grupos se ampliaran en la sección de
psicopatología del delincuente.
2.2 Teorías de aprendizaje social
Dentro de esta vertiente de la Psicología general, encontramos que
las teorías del aprendizaje social juegan un papel muy importante dentro
del conocimiento de la ciencia Criminológica. La base fundamental en que
se sustentan estas teorías corresponde a la hipótesis siguiente:
“La conducta que se presenta ante un individuo es un modelo de
acción posterior para el que participa de observador y posteriormente de
actor”. Con ello queremos decir que el aprendizaje por observación
abarca cualquier tipo de conducta de igualamiento, como la imitación; la
simple observación de la conducta del modelo parece ser suficiente para
promover el aprendizaje. Para Bandura (1969) el aprendizaje puede ocurrir tanto
en una consecuencia de reforzamiento como a través del modelamiento u
observación solos, a lo que él le llama Aprendizaje sin Ensayo. En
una situación novedosa, las personas aprenden lo que deben y lo que no
deben hacer por medio de la observación de las conductas de quienes
parecen saber como actuar. El éxito o el fracaso en muchos aspectos de la
vida en una cultura depende del aprendizaje por observación que es al fin
de cuentas el aprendizaje de los roles sociales que se manifiestan en una
cultura. El desviado cultural –criminal- puede ser uno que ha fallado para
adaptarse al papel esperado. Ese fracaso puede surgir por un modelamiento
inadecuado: tener modelos equivocados o resistir la influencia de los modelos.
El aprendizaje por observación puede promoverse tanto por un modelo
desviado como por un modelo prosocial, y la ausencia de modelos apropiados puede
ocasionar deficiencias en la conducta; la persona puede estar simplemente mal
equipada para ser un miembro cooperativo de la sociedad. El aprendizaje por
observación requiere la capacidad de desplegar actividad simbólica
así los símbolos sirven como mediadores entre las situaciones y
nuestras reacciones y acciones. Esto significa que el aprendizaje no nada mas se
puede transmitir de manera observacional sino también a través de
mecanismos simbólicos como las imágenes, conceptos y
representaciones verbales.
2.2.1
Modelos de vida y Modelos simbólicos
Los Modelos de vida real son aquellos agentes de la cultura con los cuales
tenemos relación directamente por ejemplo de los padres, profesores o
estrellas deportivas. Los Modelos simbólicos incluyen material verbal,
presentaciones pictóricas (películas, televisión e
Internet) y material escrito (libros y revistas). Se ha demostrado que los
modelos simbólicos influyen la conducta de los observadores, lo que los
niños ven en TV o Internet afecta su conducta. Bandura señala que
las producciones de televisión pueden tener mayor influencia que la
guía paternal debido a que la representación directa de papeles es
más vivida que las instrucciones verbales solas. Es bien documentado el
hecho de que las conductas violentas observadas por niños de manera
gráfica se repiten en su propia conducta de manera real (Bandura y
Rosenthal, 1966). En el siguiente apartado estudiaremos algunos de los factores
ambientales que promueven conductas delictivas.
2.2.2
Factores sociales que facilitan la conducta delictiva.
El desarrollo de la personalidad incluye factores ambientales que la
determinan, del mismo modo la conducta delictiva por imitación o por
influencia de los modelos tiene que ver con el momento sociocultural en el que
se desenvuelve la personalidad. Así algunos de los principales factores
de nuestra cultura occidental son: la televisión, los medios impresos,
Internet; en que los modelos violentos son fácilmente asequibles a casi
cualquier persona sobre todo los niños. Algunos de los factores
más influyentes en conductas agresivas son:
- La televisión
- Internet
- Prensa y medios publicitarios
2.2.2.1 Transmisión de respuestas
nuevas
En experimentos clásicos se demuestra la existencia de la
imitación en respuestas que antes de ser exhibidas a un observador no se
presentaban, y que sin embargo al ser expuestos de manera intencional a
imágenes violentas, se presentaron respuestas de tipo agresivo y violento
similares a las expuestas de manera gráfica (Bandura, 1963). Los
niños agresivos suelen tener padres agresivos con mas frecuencia que los
niños dependientes en su orientación a los problemas. En diversas
tareas los niños se parecen a sus padres y es evidente que el mayor
número de modelos imitativos durante la primera infancia se generan en el
seno familiar. Cuando se adquiere una conducta nueva por medio de la
imitación las consecuencias de ejecutar la conducta pueden fortalecerla o
debilitarla, dependiendo de que dicha conducta sea reforzada o castigada.
2.2.2.2 Agresión por
Frustración
Es evidente que la frustración puede provocar una gran variedad de
reacciones; por ejemplo, la agresión, la dependencia, el retraimiento, la
somatización, la apatía, el autismo o la conducta constructiva
respecto a una tarea. Un punto de vista ampliamente aceptado es el de que la
agresión es la reacción natural a la frustración que no
necesita aprenderse y que las diferencias individuales en las respuestas a la
frustración son el producto de la historia en las que las reacciones
agresivas se han castigado mientras que se han fortalecido progresivamente otros
modos de conducta. El delincuente, podemos suponer, a sido fortalecido a
descargar su agresión ante la frustración de maneras
anómicas, asociales, y que no han sido castigadas directamente sino hasta
la aparición de las políticas penitenciarias propiamente
dichas.
2.2.2.3
Efectos de Provocación
La
provocación se refiere al papel de modelo como estímulo incitador
de la conducta que se imita y que no suele incurrir en castigo. Si se
proporcionan modelos adecuados se pueden provocar con facilidad conductas
apropiadas por la sociedad. Sin embargo, esta facilitación de los modelos
para promover conductas sociales aceptables no siempre llevan a este fin, sino
que existen modelos sociales dentro de grupos anómalos que provocan
conductas anómalas; como ocurre dentro de grupos de delincuencia, donde
los novatos adquieren habilidades que les hacen adaptarse a las condiciones que
demanda el grupo.
2.2.3 Los medios electrónicos de información de
masas y violencia
Televisión:
la pregunta fundamental en cuanto a los contenidos televisivos, es de
cómo son interpretados por la audiencia que los está mirando.
Así, parece ser que los comerciales son los principales agentes de
difusión de estereotipos sexuales y de género. Por otro lado,
estos estereotipos se pueden manipular para que aparezcan como agresivos, como
ejemplos clásicos son Rambo, y una seria de héroes que se
presentan de forma animada por dibujos, o de forma más apegada a la
realidad. Recordemos los modelos de vida y simbólicos y de cómo
los procesos sociales de agresión fundamentan el procedimiento en que los
contenidos son asimilados por el observador, niño o adulto. Al fomentar
modelos de conducta “ideal”, la TV ejerce mecanismos que promueven
el cambio de actitudes hacia las figuras con las que se relaciona el
niño, de este modo, si al personaje le molestan sus padres o la escuela,
ese modelo generará pautas nuevas de conducta que el niño asimila
y ejecuta.
Los video
juegos: mediante la exposición de realidades virtuales, algunos de
los video juegos, tienen la capacidad de “entrenar” al niño
en la dinámica de la violencia, de modo que al presentarle situaciones
similares a las reales y hacerlo ejecutar acciones dentro de ésta, le va
instruyendo en cómo se debe desenvolver en la realidad que vive.
Inclusive algunas de las técnicas de entrenamiento de algunos
ejércitos, usan este tipo de simulación computarizada para
entrenar a soldados novatos en el manejo de las armas y tácticas
militares. Como recomendación se sugiere al lector que observe con
detenimiento los contenidos violentos de juegos como Medal of Honor, Doom o
Quake; donde los contenidos violentos aunados a la alta calidad en
imágenes es sorprendentemente dañina.
Internet:
la alta facilidad con la que se puede ingresar a la World Wide Web, y la gran
gama de contenidos de todo tipo, facilitan el acceso a información de
contenidos violentos, pornográficos, de difícil manejo aún
para los padres de niños que tienen estas facilidades. Está bien
documentado que los asesinatos que han estado ocurriendo en algunas de las
escuelas de EU, tienen su influencia en grupos manipuladores de jóvenes
que no tienen una identidad bien establecida y que a través de esta Red,
son reclutados para prácticas de ésta índole.
3. PERSONALIDAD Y PSICOPATOLOGÍA DEL
DELINCUENTE
3.1 Definición de
Psicopatología
La psicopatología se define como el estudio de la conducta
disfuncional en la personalidad, es decir de aquello procesos psíquicos
anómalos. Es así que la psicopatología tiene como objeto la
investigación y el esclarecimiento de las disfunciones de la
personalidad. Es para la criminología parte fundamental de su
conformación el conocimiento de las perturbaciones de la personalidad, ya
que la gran mayoría categorizan desviados sociales o perturbados que
degeneran en delitos y atentan contra la sociedad en su bienestar
último.
3.2. Grandes reagrupaciones nosológicas relacionadas
a la delincuencia.
3.2.1
Neurosis
“¡Es
verdad! Soy muy nervioso, terriblemente nervioso.
Siempre
lo he sido y lo soy.
Pero,
¿podría decirse que estoy loco?
Poe,
El Corazón Delator
Como vimos en la
sección de psicoanálisis las tres instancias psíquicas, yo,
ello y superyo determinan la dinámica de la personalidad. El ello, al
dominar los estados instintivos y su rápida satisfacción genera un
conflicto con el yo y el superyo, así el yo al adecuar la
expresión de un instinto a la realidad utiliza mecanismos de defensa.
Esta defensa del yo no permite la total expresión de un instinto de modo
tal que una parte del instinto logrará descarga y otra parte no, esta
parte residual, ante la necesidad de expresión busca otros medios de
descarga. La descarga se va a expresar de manera simbólica en tres formas
principalmente.
- En síntoma
- En acto fallido
- En
sueño
El
síntoma, es una expresión somatizada de la dinámica
intrapsíquica, así se pueden presentar parálisis, cegueras,
úlceras gástricas, colitis, y un sinnúmero de expresiones
corporales de un conflicto intrapsíquico.
El acto fallido
es una descarga representada por un error en el transcurso de un pensamiento o
un acto cualquiera, por ejemplo llamarle a alguien Pedro cuando se llama Pablo.
Otro acto fallido es el olvido, sobre todo cuando a través de un corto
análisis llegamos a la conclusión de que “eso” que se
olvidó trae consigo angustias reprimidas.
En el
sueño, se expresan de manera compleja las problemáticas
psíquicas de una persona, se expresan sus deseos de forma
simbólica y oculta, y sus frustraciones de igual manera. Debido a la
complejidad de estos temas se mencionan de manera breve y mas adelante el lector
encontrara una sección de lecturas recomendadas.
Las neurosis se
expresan conforme a los tres tipos que acabamos de mencionar y dependiendo del
modo de expresión se clasifican en: neurosis histérica, neurosis
obsesivo-compulsiva, neurosis fóbica. Es particularmente difícil
realizar un diagnóstico de un solo tipo de neurosis, esto quiere decir
que no se presenta ningún tipo solo, sino que los rasgos de cada una se
van agrupando como una entidad que delinea la personalidad. En todas las
neurosis el rasgo principal es el manejo de la angustia, es así que las
neurosis son reacciones complejas de la personalidad que se refieren
comúnmente a problemas de la afectividad. El neurótico es incapaz
de dominar una situación de estrés y por eso se considera que la
angustia es la fuente dinámica común a las neurosis.
Algunas de las
características de las neurosis son:
- Las asociaciones de pensamiento son normales y lógicas
- No hay trastornos en la conación, es decir, el neurótico puede
dirigirse voluntariamente en función de sus intereses
- No se observan trastornos en la adaptación a problemas sociales y a
su nivel intelectual.
- No se producen alteraciones de la memoria.
- Afectivamente el neurótico siente intensamente su angustia, que
progresivamente ocupa el centro de su modo existencial.
- Comúnmente el neurótico manipula su medio familiar a
través de sus síntomas para lograr un control y llamar la
atención.
- El neurótico no sufre trastornos a nivel de la orientación
espacio-temporal. No presenta alteraciones graves en su atención y
psicomotrocidad.
(Marchiori,
1996)
Neurosis histérica.
Desde una
perspectiva criminológica es de las mas interesantes ya que sus
características principales son una personalidad seductora, inteligente y
manipuladora. El aspecto mas importante de la histeria es el juego que realiza a
través de su imagen, especialmente a través de su imagen corporal,
que constituye un elemento importante para la seducción. Desea llamar la
atención, es inestable, seduce y abandona una vez que el objeto elegido
es seducido. Gracias a esta seducción expresa su necesidad de dependencia
y protección, que se observa en conductas infantiles e inmaduras del
histérico. Debido a su estado de angustia y su omnipotencia desea la
inmediata satisfacción de sus deseos, tiene baja tolerancia a la
frustración y no puede controlar sus impulsos. Algunas formas de llamar
la atención son mediante la simpatía y la confianza aunque
también pueden utilizar el chantaje y mostrarse como personas enfermas.
Son personalidades superficiales con actitudes y sentimientos polarizados, es
decir, que cambian en breves momentos de decisión y estado de
ánimo. Según Henri Ey tres características son
fundamentales del carácter histérico.
a)
Sugestibilidad, es decir, que son fácilmente influenciables y no
consiguen fijarse en la autenticidad de una identidad personal firmemente
establecida.
b)
Mitomanía. Debido a las comedias del histérico sus mentiras y sus
fabulaciones falsifican sus relaciones con los demás; se ofrece siempre
como un espectáculo atrayendo así la atención.
c) Alteraciones
sexuales. Las expresiones emocionales tienen algo teatral, que contrastan con
fuertes inhibiciones sexuales
Neurosis obsesivo-compulsiva.
En este tipo de
neurosis la angustia se controla a través de mecanismos de
repetición cuando se asocia a un pensamiento y actos que provocan
angustia. La persona reconoce que los pensamientos y actos repetitivos
(rituales) son irracionales, sin embargo es incapaz de controlarlos ya que el no
hacerlos representa para el una mayor angustia ya que cree que algo le
sucederá. En el caso de los delitos se muestra claramente como no puede
controlarse por que es mayor la angustia ante sus ideas obsesivas. Realiza la
conducta por que le produce un alivio psíquico y el delito es
evidentemente una conducta destructiva simbólica detallista, con
proyección en núcleos psicóticos en el caso de los
crímenes.
La neurosis
obsesiva se caracteriza clínicamente:
- Por la emergencia de fenómenos obsesivos que se refieren a una idea ,
representación o situación convertida en exclusiva (limpieza,
culpabilidad, contar objetos).
- Existe la necesidad de realizar un acto repetitivo y estereotipado, actos
que son rituales aún cuando no encuentre razón alguna para
realizarlas.
- El pensamiento del sujeto reaparece persistentemente y va acompañado
de la compulsión de ejecutar un acto
repetitivo.
Es
desde el punto de vista criminológico, la fase de mayor peligrosidad por
que no existe control de parte del sujeto que se ve en la necesidad de realizar
la agresión, y en algunos casos repetirla.
Las obsesiones
más frecuentes son la obsesión de tacto en la cual se tiene un
temor a adquirir alguna infección bacteriológica, lo que deviene
en conductas de limpieza compulsivas; por otro lado se encuentran la
obsesión de conductas prohibidas que representa una especie de
tragicomedias de acciones criminales deseadas y temidas a la vez, es importante
para la criminología tener en cuenta que puede ocurrir que el sujeto pase
a realizar la acción para aliviar su consciencia, lo que conlleva un
descanso en la ansiedad del delincuente debido a la ejecución de la
conducta criminal. Las obsesiones aritméticas son una obsesión al
manejar cifras y realizar operaciones matemáticas que liberan la
angustia, esto explica algunos de los razonamientos lógicos bien
estructurados de algunos criminales.
Todo el
comportamiento del obsesivo se caracteriza por una rigidez, meticulosidad,
detallismo y un excesivo orden. También es posible que llegado al
límite de la obsesión-compulsión comience un trastorno
psicótico propiamente dicho.
Neurosis fóbica.
La
característica de este tipo de neurosis es la reacción defensiva,
mediante la cual el sujeto intenta manejar la angustia, y desplaza una idea que
rechaza en un miedo específico hacia un objeto o situación, es
decir, que el objeto en el que se representa el miedo (a las alturas, por
ejemplo) no es más que un símbolo en el que se expresa el
síntoma neurótico. El individuo está consciente de que no
existe peligro real pero la angustia que le provoca la situación o el
objeto fóbico, es incontrolable desde el punto de vista
emocional.
El fóbico
es importante para la criminología dado que en un ataque de pánico
puede llagar a cometer acciones violentas y hasta homicidios sádicos para
aliviar su tensión frente a la situación fóbica, ya que
esta le crea una gran tensión emocional que inconscientemente manipula su
impulsividad. La conducta delictiva puede desencadenarse imprevistamente por que
el neurótico fóbico al entrar en una situación generadora
de angustia, realiza un impulso incontrolable para salir de esa situación
fóbica, pero que la lleva a cabo a través de la agresión.
Es decir, que las circunstancias que provocan el delito representan para la
persona un verdadero encierro, constituyendo el acto agresivo una
solución. En una situación fóbica altamente estresante, la
angustia puede ocasionar desestructuración de la personalidad en la cual
los actos impulsivos de defensa hacen que el individuo sea peligroso desde el
punto de vista criminológico.
3.2.2
Psicosis
“Está cubierta de saliva, es madre
Elisa,
se lo merece, quiero matarla,
la odio, es una mentirosa infame.
Ésta es la mala vieja, la
desgraciada,
una vaca de la hacienda, animal que
desprecio.
Saludos, vieja mentirosa, horrible bruja.
Abundan sobre ella los piojos, se lo merece, está
sucia.
Todo el mundo le escupe”
Renée (esquizofrénica)
(en Sechehaye, La Realización
Simbólica)
La
relación entre la psicosis y la criminalidad es estrecha debido a que la
conducta de agredir de modo destructivo como lo es la conducta homicida,
solamente la puede proyectar un individuo con graves problemas psíquicos
donde predominan elementos psicopatológicos confusionales y
psicóticos.
La conducta de
homicidio es resultante de una psicosis aguda su periodo abarca antes del
delito, hace explosión en el y se observan algunas conductas
confusionales en los primeros momentos de la institución
rehabilitadora.
En general los
trastornos psicóticos se caracterizan por un grado variable de
desorganización de la personalidad en la cual se destruye la
relación con la realidad y existe una incapacidad para el trabajo, un
aislamiento psíquico y social, que lo hace un marginado social.
Las personas con
trastorno psicótico tienen fallas en el juicio de realidad, que es la
capacidad que permite al sujeto distinguir entre los estímulos
provenientes del mundo externo y los provenientes del mundo interno, así
el psicótico confunde las percepciones de si mismo y las del mundo
externo.
La
esquizofrenia es uno de los trastornos mas graves de la personalidad en
la cual la disociación con la realidad es grande. Según Laing la
esquizofrenia designa a un individuo en el que la totalidad de su experiencia
está dividida en dos partes principales: en primer lugar hay una brecha
en su relación con el mundo y en segundo lugar una ruptura en su
relación consigo mismo. El esquizofrénico se experimenta
así mismo en una desesperante soledad y completo aislamiento;
además no se experimenta a si mismo como una persona completa sino mas
bien como si estuviese dividida de varias maneras. Las funciones mentales
superiores en el esquizofrénico están alteradas, así los
procesos de memoria, pensamiento y lenguaje, y perceptivos, son alterados por la
pobre relación con el mundo externo y consigo mismo como hemos visto. Las
alteraciones afectivas le impiden la expresión de sus emociones que son
generalmente confusas o polarizadas, esto acrecenta su pobre relación
interpersonal con los demás.
Las diferentes
clasificaciones de la esquizofrenia son :
- Simple: En este tipo, las actividades y el contacto con las
demás personas se van perdiendo paulatinamente, disminuye el tono
afectivo, y se va perdiendo el interés por el mundo externo.
- Hebefrénica: Se caracteriza por un comienzo brusco, agudo en
sus reacciones y la desorganización de la personalidad, con un deterioro
sumamente rápido. Existe impulsividad extrema, alucinaciones, ideas
delirantes, pensamientos incoherentes y comportamiento infantil. La conducta
delictiva está muy relacionada a esta crisis impulsiva y agresiva y
especialmente a sus ideas delirantes y a las alucinaciones.
- Catatónica: se caracteriza por perturbaciones en el control de
movimientos y por un pasaje de una etapa depresiva a una de estupor y
excitación. Durante la excitación el individuo presenta marcadas
características de agresividad que pueden ir desde daños a objetos
a lesiones y conductas homicidas.
- Esquizofrenia paranoide: Se vincula principalmente con conductas
delictivas de carácter violento en donde las ideas persecutorias y
delirios se van estructurando en confabulaciones violentas. La personalidad es
fría, retraída y presenta hostilidad y agresión. Las
conductas delictivas se caracterizan por ser de extrema violencia hasta llegar a
ser totalmente sádicas, estos crímenes son llevados a cabo hacia
personas conocidas y al grupo familiar. La alucinación persecutoria
promueve defensas agresivas que pueden llegar fácilmente al homicidio,
incluso la práctica delictiva puede estar premeditada gracias a la
alucinación estructurada. Aquí como en muchos casos la conducta
agresiva traduce la verdadera dimensión de la enfermedad
mental.
Otro tipo de
psicosis es la paranoia (Psicosis Paranoica), que se diferencía de
la esquizofrenia paranoide debido a que en la primera el contenido del delirio
esta bien estructurado, es decir es muy semejante a la realidad y es
difícil aún para el clínico experto, identificarlo,
mientras que en la esquizofrenia paranoide, el delirio rebasa lo creíble
aún para el lego en la materia.
Existe una falla
en el juicio de realidad que genera distorsiones en el contenido del
pensamiento, estas pueden ser:
- Ideas de referencia: son aquellas que le hacen pensar al paranoico que
cualquier acontecimiento generalmente de índole catastrófica es
por su causa.
- Ideas de control: aquí el paranóico cree que fuerzas ajenas a
el generalmente omnipotentes controlan su vida y sus actos, ya sea Dios, los
extraterrestres o un líder mundial.
- Ideas persecutorias: en las que el paranóico siente que es objeto de
persecuciones que pueden estar parcialmente fundadas, pero no al grado en que
este las expresa. Fácilmente puede aparecer un acto delictivo como
defensa ante la supuesta persecución. También están ligadas
a ideas de referencia.
- Ideas de grandeza: Son aquellas ideas que le hacen creer al paranóico
que es omnipotente y de un poder absoluto, en donde puede tomar papeles como de
Dios, de guía espiritual o salvador del
mundo.
Los contenidos
distorsionados del pensamiento se pueden expresar de maneras coloquiales o
cotidianas como por ejemplo los celos excesivos que pueden dar origen a un
crimen pasional, o ideas persecutorias de algún pariente o conocido que
puedan degenerar en un crimen.
Un tercer tipo de
psicosis es el llamado trastorno bipolar o maniaco-depresivo,
caracterizado por la aparición de estados maniacos y depresivos de
forma alterna..
Un episodio
maniaco se caracteriza por un cambio de humor del estado normal a un humor
predominantemente elevado, expansivo o irritable. Pueden aparecer aumento de la
actividad social, sexual y profesional; fuga de ideas; grandiosismo; menor
necesidad de sueño; distracción; participación
conceptualmente poco elaborada en proyectos.
Un episodio
depresivo se caracteriza por un cambio de humor del estado normal a un humor de
pérdida de interés o de placer en casi todas las actividades
habituales del sujeto. Algunas de las expresiones son el cambio sorprendente de
peso, insomnio o hipersomnio, pérdida de la energía, retraso en la
actividad psicomotora (lentitud), pérdida de interés por la
sexualidad, auto reproche o culpa excesiva, menor capacidad para concentrarse
pensar, ideación o acción suicida.
Los episodios
maniacos tienen la función de ser una defensa contra los síntomas
depresivos, como no es posible mantener la defensa, se presenta la alternancia
entre las dos; aunque también los episodios depresivos pueden aparecer
para inhibir las alteraciones maniacas, lo que depende de la naturaleza del
trastorno.
Los episodios
maniacos cobran su importancia en la criminología debido a que en los
estados de excitación pueden surgir conductas agresivas hacia otros o
hacia si mismo, que se traduce en lesiones u homicidio , ya sea de manera
imprudencial o por omisión.
El estado
depresivo es importante para la criminología en el sentido de que
aparecen ideaciones o acciones suicidas.
3.2.3 Otras psicopatologías asociadas a la
delincuencia
- Toxicomanías
“Mi
alma pareció, de repente, arrancarse de mi cuerpo
y
una violencia demoniaca, alimentada por la ginebra,
hizo
vibrar todas las fibras de mi cuerpo.
Saqué
del bolsillo una navaja y,
cogiendo
a la pobre bestia por el pescuezo,
¡le
arranqué un ojo!
Poe,
El Gato Negro
Al hablar de
toxicomanías nos referimos a la personalidad dependiente que se proyecta
claramente a través del alcoholismo o de la adicción a las drogas.
La personalidad dependiente juega un papel muy importante en la
aplicación de la criminología, especialmente por la inestabilidad
emocional que manifiesta, la desinhibición en sus relaciones con los
demás y el progresivo deterioro físico y social.
La OMS. define la
toxicomanía como:
- Invencible deseo o necesidad de continuar consumiendo una droga y
procurársela por todos los medios.
- Tendencia a aumentar la dosis.
- Dependencia de orden psíquico y a veces físico con respecto a
los efectos de la
droga.
Existen
muchos tipos de drogas, la clasificación clásica habla de tres
grupos principalmente:
1.
Estupefacientes
- Derivados del opio o narcóticos analgésicos (naturales o
sintéticos)
- Derivados de la
coca.
La
sintomatología que presentan los sujetos es en la dependencia a la
morfina, la heroína y la codeína. El sujeto aparece estuporoso,
tiene los ojos inyectados y las pupilas contraídas, pierde el apetito y
tiene abundante secreción nasal, puede haber nauseas o vómitos, se
le encuentran pinchazos o cicatrices en los brazos (aunque muchos se inyectan
bajo la lengua para evitar estas cicatrices).
Las propiedades
de los opiáceos difiere en muy poco y la administración prolongada
de ellos produce tolerancia. Puede producir dependencia física y
síndromes de abstinencia autolimitada.
Las drogas de
este tipo producen un síndrome de intoxicación que presenta
sedación y una sensación de placer interno de bienestar.
Clínicamente se presenta como un aturdimiento, rubor, pupilas
contraídas.
La dependencia de
la heroína comienza por olor o por la inyección subcutánea
progresando hasta la intravenosa. Una vez que la dependencia física
está establecida, la motivación va desde la búsqueda del
placer hasta la evitación del síndrome de abstinencia.
El
morfinómano busca en la droga una modificación apaciguadora de los
sentimientos vitales.
La
cocaína, que usualmente se inhala, provoca anestesia local de la mucosa
respiratoria y bucal. Causa euforia con sensación de aumento de la fuerza
física, mucha actividad y alteraciones leves de la percepción
sensorial, confusión, alucinaciones visuales y fase de somnolencia. La
intoxicación crónica da lugar a graves trastornos de la conducta
que se hace agresiva y antisocial. En el curso de estas toxicomanías se
observan con frecuencia perversiones sexuales.
2.
Psicotrópicos o Neurotrópicos.
- Psicolépticos o neurolépticos (sedantes)
- Psicoanalépticos o estimulantes
- Psicodislépticos o psicodélicos
(alucinógenos).
La
sintomatología varía según el psicotrópico, pero en
general existen acentuadas alteraciones en la mente. Las personas con
dificultades para soportar la ansiedad o el insomnio, tratan de combatirlo con
sedantes, esto se hace habitual y termina en una marcada dependencia. Las
grandes dosis (cuando no llevan al suicidio) producen trastornos en el lenguaje
y los movimientos pueden carecer de coordinación. Se altera el juicio y
la percepción.
Los
barbitúricos producen una intoxicación caracterizada por
sensaciones de relajamiento y de euforia que van en aumento y disminución
de la agilidad mental, con aumento en la confusión, fragmentación
de la memoria, desorientación e inestabilidad emocional. El
síndrome de abstinencia presenta debilidad, inquietud y temblor, ansiedad
e insomnio.
La dependencia a
estimulantes presenta síntomas de hiperactividad, irritabilidad,
violencia, reacciona muy impulsivamente. Se deterioran paulatinamente los
valores sociales, familiares, puede llegar a una psicosis grave.
Las anfetaminas
han tenido amplio uso médico como depresores del apetito para la
reducción de peso y también han sido muy usadas por choferes y
estudiantes para combatir la fatiga. Lo relativamente fácil de su
adquisición y la sensación de bienestar ha contribuido a una
frecuencia elevada de dependencia psicológica.
La
sintomatología de los psicodislépticos o alucinógenos,
está considerada como un verdadero cuadro psicótico. Existen
alteraciones en la percepción , hay alucinaciones, trastornos en el
pensamiento, el sentido del tiempo y el espacio se altera, disminuye
notablemente su capacidad para discernir y evaluar sus experiencias así
como su sentido de la realidad. Se observan síntomas físicos como:
dilatación de la pupila, en algunos casos elevación de la
temperatura, temblores, convulsiones. Produce efectos en las funciones mentales
a causa de su acción distorsionadora sobre los mediadores químicos
en los sistemas de trasmisión de las células cerebrales.
Los efectos
más dramáticos son las alucinaciones visuales, auditivas y
táctiles, además de la percepción e imagen corporal. El
estado afectivo puede ser de éxtasis, pero puede alternar con
sentimientos de duda y de ansiedad o depresión, es común un
sentimiento de extrañeza o despersonalización, donde puede
presentarse también una reacción psicótica provocada por la
misma droga.
Los principales
efectos psicológicos de la marihuana incluyen alteraciones en la
percepción, y en la orientación (tiempo y espacio) ; los procesos
cognitivos se alteran presentando distorsiones en los contenidos y funciones
lógicas. La esfera afectiva presenta accesos incontrolables de risa o
llanto. Las motivaciones están distorsionadas por el fármaco y se
deben principalmente a la situación grupal. La aparición de
alucinaciones y fluctuaciones emotivas dependen en gran parte de la personalidad
del adicto.
3.Volátiles
o inhalables.
- Cementos plásticos
- Solventes comerciales
- Gasolina y otros
combustibles.
El impacto de
estos estupefacientes tiene su acción principalmente en la
población de adolescentes y niños. La sintomatología es muy
amplia, pero principalmente se encuentran temblores y espasmos musculares,
convulsiones, baja de temperatura, palidez facial, amoratamiento, zumbidos
agudos, dolor de cabeza, vértigo y confusión mental. Las
alteraciones en las funciones mentales superiores indican consciencia
disminuida, atención dispersa, comprensión distorsionada,
pensamiento incoherente, bloqueos en el discurso, y decremento general en los
niveles intelectuales.
PSICOLOGÍA
DE LA DROGADICCIÓN.
La esfera de las
relaciones interpersonales está afectada en las relaciones familiares y
laborales, la conducta de rebeldía es característica de
inconformidad a las normas y patrones sociales. Estos sujetos desean cambiar
valores, desacatar las normas, lo que los lleva a incurrir en actos delictivos.
La dependencia del drogadicto reafirma su adicción a los tóxicos
ya que busca en ellos su identidad.
La estructura
familiar se presenta como autoritaria con padres rígidos y exigentes, la
figura materna es inestable, lábil, ambivalente y esto le trasmite
inseguridad al toxicómano. Los valores distorsionados le llevan a no
poder distinguir entre aspectos favorables y negativos de su conducta, lo que
fácilmente le lleva a cometer actos delictivos, como robar o prostituirse
para conseguir estupefacientes. En las relaciones interpersonales su actitud es
de comunicarse solo con aquellos que comparten sus ideas esto fortalece el
fenómeno del pandillismo.
El negar su
consciencia de enfermedad, nos habla de un yo integrado, pero con elementos que
no han sido bien desarrollados, es por ello que la negación constituye en
cierta medida una Despersonalización.
2.3.3.2.
Psicopatía
La
característica principal del psicópata es su amoralidad. La
personalidad psicopática es una personalidad anómala que posee una
desarmonía intrapsíquica congénita, posee un inestable
equilibrio psíquico sin perder el contacto con la realidad, presenta
episódicamente reacciones desequilibradas, afectivas,
caracterológicas y temperamentales; esto le lleva ineludiblemente a un
desajuste social.
La falla grave de
la Introyección de las normas sociales es provocada por un mal
funcionamiento o una ausencia total de superyo. En este caso el superyo
actúa con contenidos contrarios al de las exigencias del medio social en
el que se desarrolla, así puede tener un superyo que funciona de manera
patológica.
Algunos tipos de
psicópatas pueden entrar en la siguiente clasificación:
- El psicópata desalmado, falto de consciencia moral, no siente
remordimiento ni arrepentimiento, suele ser frío, gruñón y
déspota; como criminal es del tipo mas peligroso y brutal, es decidido en
el momento de complacer sus deseos por lo que parece carecer de amor y
compasión. No procede de una crisis, sino que sus planes tienen un
arreglo perfecto y no duda en usar los medios mas brutales.
- El psicópata necesitado de estimación: se caracteriza por
querer aparecer siempre mas de los que es o de lo que vale. Generalmente acude a
la mentira y el mismo las cree. Es teatral, falso y carente de una
auténtica afectividad.
- El psicópata impulsivo: Se caracteriza por el contraste entre sus
explosiones súbitas y su restante comportamiento, mas bien tranquilo y
lento. En una de sus crisis se comporta de un modo totalmente brutal en el cual
llega a los crímenes mas violentos y carece de capacidad para defenderse
a si mismo, para huir o para ocultar el crimen, dentro de este grupo pueden
encontrarse los multihomicidas.
3.2.3.3
El delincuente sexual
La historia de
los delincuentes sexuales muestra desintegración familiar, falta de
supervisión y carecía de afecto y cuidados, rodeados durante la
infancia de condiciones muy poco favorables. Dos características
fundamentales generan su proceso asocial: la carencia de seguridad y afecto, que
dan lugar a características sádicas y dominantes. Las necesidades
y deseos emocionales son en gran medida responsables de la tendencia a cometer
delitos. Muestran gran inseguridad que hace que su comportamiento sea
tímido, retraído, inhibido, lo que le genera fallas en la
comunicación interpersonal, desconfianza, falta de afecto a lo largo de
su desarrollo.
Su pensamiento
es de tipo obsesivo con contenidos sexuales y tiende a ser ilógico ya que
tiene una personalidad inmadura y conflictiva. Su comunicación tiende a
ser infantil con dificultades en el plano verbal.
El contenido del
lenguaje es pobre o por el contrario de un gran detallismo sobretodo en adultos
mayores.
Su afectividad
posee un grave trastorno que parte de su conflictiva sexual, es dependiente, de
baja autoestima y la angustia que proyecta está manifestada por la
necesidad de controlar sus impulsos sexuales y no poder hacerlo. Presenta
alteración de la consciencia y niega sus conflictos y comportamiento
asóciales y agresivos. Por lo general disminuye su culpa atribuyendo el
ataque sexual a su víctima. Su atención y percepción
está fuertemente influida por el contenido sexual de su
problemática.
La inteligencia
es por lo general inferior a lo normal, aunque esto no implica
retardo.
La
adaptación a la realidad, como consecuencia de su problemática es
pobre e inestable, evidenciando profundas dificultades para mantener relaciones
estables.
El deterioro de
los valores morales y sociales es progresivo y se acentúa a mayor edad,
lo que señala los aspectos de su peligrosidad.