Análisis del
cuento
Secuencia
Inicio: podemos saber
fácilmente cuándo es que inicia la primera parte de una secuencia,
la cuál, por razones obvias y casi generales, es el principio de la
historia.
Es este caso, el primer párrafo
ejemplifica claramente las características de un inicio lógico: en
él se presenta a los personajes principales en una forma primaria y se
plantea el conflicto que llevará a toda la historia.
Desarrollo: a partir del segundo
párrafo hasta el quinto, podemos decir que se trata de el desarrollo de
la trama, pues en él se dan los datos adicionales de cada personaje,
aparecen personajes nuevos (pero con menor importancia), se va describiendo con
más detalle el conflicto (que es que han castigado a un perro
mandándolo a la azotea y esto tendrá consecuencias a la largo de
la historia); se puede extender con mayor facilidad el tiempo (por días,
semanas, meses, etc.), y se dan todos los puntos de vista posibles de cada
personaje ante la situación.
Clímax: divide notoriamente
al desarrollo del final, aunque claramente podemos situarlo dentro del
desarrollo. Es la parte de mayor tensión (y alivio al mismo tiempo) de la
historia, porque, para bien o para mal, se resuelve o se pone fin al conflicto
(o conflictos) que en la obra se pudieran encontrar. En nuestro ejemplo, podemos
encontrarlo en el sexto párrafo, donde se habla de que la noche es
interrumpida por un ruido tan fuerte y estremecedor que despierta a todos,
dejando pie para dar la explicación a esto y paso al
final.
Desenlace: en el mismo sexto
párrafo está el final. La muerte del perro parece ser la
solución al conflicto así como también la
explicación de qué es lo que la ha causado y cómo es que
quedan resueltos todos los “problemas” que en el desarrollo se
fueron mencionando. Todo problema queda resuelto.
Personajes
Yo / narrador: Suponemos, por la
poca información que se trata de un joven. Por la forma de referirse a
sí mismo, sabemos que se trata de un hombre. En la cuestión
psicológica, al saber que depende de su madre y que la obedece, intuimos
que es una buen chico que respeta a sus familiares, que tiene un cariño
especial por su perro, que es muy chico como para tomar decisiones sin que su
madre intervenga y que tiene un sentimiento de culpa por lo que le pasa al
perro, aunque en ocasiones se trata de justificar o trata de hacerse sentirse
mejor al ver los puntos buenos de la situación que está
ocurriendo. En la parte social, sabemos que es miembro de una familia de clase
media o media – baja (viven en una vecindad), su familia tiene dinero para
un perro pero no para una casa más grande; al parecer es hijo
único (lo que probablemente se compense con el perro de
compañía), y los eventos de su vida son sabidos por los miembros
de su comunidad (los vecinos).
El perro: no sabemos si pertenece a
una raza en especial (aunque podemos suponer que se trata de un perro
callejero), es de color miel y posiblemente es un perro de corta edad (por su
comportamiento). Es noble y cariñoso aunque no sabe comportarse en
espacios cerrados.
La madre: desconocemos la edad y los
rasgos físicos, pero sabemos que es de una clase social media, que tiene
mal carácter y que tal vez sea madre soltera y que tiene sólo un
hijo. Es dominante y platica con sus vecinos.
La vecina: sólo sabemos que
vive en la casa azul de la esquina, pero por sus comentarios, podemos decir que
es una persona muy bien enterada (chismosa) y que es amiga de la
familia.
LA PREMISA:
Si esta historia tuviera una moraleja, esta
sería: “los perros no están hechos para la
azotea”, sin embargo, un enunciado que serviría más para
premisa de este cuento, es si duda: “Todos los seres vivos
requieren de cuidado y atención”.
Carácter, estructura y
conflicto:
Este cuento corto podemos calificarlo como
una tragedia, por el simple hecho de ser una historia con un final no muy feliz.
Además el conflicto que radica en una forma de castigo que no funciona,
es el que propiamente da pie para que la historia se desarrolle de esa manera.
La forma clara y sencilla en que se
desarrolla la hacen ver como un claro ejemplo del estilo narrativo (primera
persona, en presente y partes en pasado), en una estructura en dónde
desde el principio se va aumentando la tensión hasta el punto
máximo del clímax, enseguida se disminuye cualquier tensión
y se resuelve en conflicto.
Además, no existe claramente un
patrón de “buenos y malos”, aunque podría pensarse que
los humanos son los malos y el animal es el protagonista bueno que combate
contra ellos (y al final perece). Es una historia donde las circunstancias del
destino también tienen un papel principal en el desarrollo del cuento.